Golpe al bolsillo
Advierten que los riesgos ambientales amenazan la estabilidad financiera
Directivos del Banco de España aseguran que el cambio climático y la pérdida de biodiversidad tienen un fuerte impacto económico
Los riesgos ambientales amenazan la estabilidad financiera. Así lo afirmó la subgobernadora del Banco de España, Soledad Núñez, al destacar que fenómenos como el cambio climático, los desastres naturales, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, tienen implicaciones de gran alcance que van más allá de la degradación ambiental e impactan en las finanzas globales.
“El cambio climático no es una amenaza lejana, sino una realidad presente que se manifiesta año tras año a través de eventos climáticos extremos recurrentes, con lluvias torrenciales, incendios incontrolados y sequías prolongadas”, dijo durante el I Encuentro Territorial del Banco de España sobre Transición Verde, organizado en Barcelona junto al Barcelona Centre Financer Europeu, según publicó la agencia EFE.
Estas alteraciones, "representan riesgos significativos para nuestras economías, sociedades y los sistemas financieros que las sostienen, como sufrimos recientemente durante la tragedia de la dana en Valencia", agregó la ejecutiva.
Asumiendo "nuestra responsabilidad en la lucha contra el cambio climático, podemos proteger nuestras economías, preservar nuestro planeta y garantizar un futuro sostenible", indicó Núñez, que pidió al sector empresario trabajar juntos para “construir un ecosistema financiero resiliente y con visión de futuro”, que esté preparado para los desafíos futuros.
En su opinión, afrontar ésto sólo puede hacerse con "el compromiso y la colaboración" de la administración pública, responsable de definir políticas y diseñar los incentivos correctos para poder abordar el problema; y las empresas, "actores principales" porque son las encargadas de afrontar los desafíos climáticos transformando sus procesos productivos.
Núñez indicó que la gobernanza “juega un papel fundamental en la protección de las instituciones contra la corrupción, la falta de transparencia y los controles internos débiles, factores que pueden provocar consecuencias financieras y de reputación muy significativas”.

Consideró al respecto que los planes de transición ya no son una opción, son hojas de ruta esenciales que definen cómo las instituciones alinean sus modelos de negocio, marcos de gestión de riesgos y decisiones estratégicas con los objetivos de sostenibilidad a largo plazo.
"Un desafío significativo de los planes de transición es garantizar la credibilidad y la rendición de cuentas. Muchas instituciones han establecido ambiciosos objetivos de emisiones netas cero, pero sin planes de transición concretos y medibles, con lo que estos compromisos corren el riesgo de ser percibidos como meras aspiraciones", dijo.
Para superar esto, la Autoridad Bancaria Europea ya subrayó la necesidad de que las instituciones desarrollen "planes que sean creíbles, transparentes y medibles" y que estén basados en supuestos "realistas, respaldados por datos y alineados con estrategias financieras y comerciales", según Núñez.
Además de mantener una comunicación clara con las partes interesadas (inversores, reguladores y clientes), las instituciones deben incorporar indicadores clave de desempeño sólidos para realizar un seguimiento del progreso a lo largo del tiempo.
"Las instituciones que adopten la planificación de la transición no como un simple ejercicio de cumplimiento, sino como un imperativo estratégico, estarán mejor posicionadas para atraer inversores", dijo.
Para la subgobernadora del Banco de España, la cuestión ya no es si las empresas y entidades financieras deben hacer la transición, sino con qué eficacia pueden hacerla. "El momento de actuar es ahora. No nos dejemos llevar por el ruido mediático y sigamos empeñados en mantener un cierto sentido de prudencia y oportunidad", pidió Núñez, quien recordó que "las acciones que tomemos hoy darán forma al mundo del mañana".
Según explicado el Banco de España promoverá este tipo de conferencias a lo largo del territorio español para profundizar en la transición hacia una economía descarbonizada, promover las finanzas sostenibles, compartir conocimiento y experiencias relacionadas con el cambio climático y enriquecer el ecosistema.