Un negocio que acelera
Empezaron con carritos de golf y hoy son referentes en movilidad eléctrica
La empresa familiar es importadora, distribuidora y prestadora de servicios de posventa para vehículos eléctricos. Qué se viene en la industria y cómo se encuentra Argentina
Por: Rodrigo Elias mail
Lo que comenzó en los años 80 con la importación de carritos de golf terminó convirtiéndose, más de tres décadas después, en un negocio alrededor de la movilidad eléctrica. SBH, empresa familiar de Bella Vista, Buenos Aires, encontró en los vehículos eléctricos una herramienta que combina eficiencia, ahorro y menor impacto ambiental. Hoy, su principal apuesta está en el mercado corporativo y, en especial, en los vehículos destinados al reparto de última milla.
“El auto eléctrico gasta el 70% menos que un auto a combustible”, afirmó Alejandro Bustamante, dueño y segunda generación SBH, en diálogo con Ecobiz.
SBH se dedica a importar, distribuir y brindar servicios vinculados a la movilidad eléctrica. La empresa comercializa vehículos para distintos usos - desde carritos de golf y utilitarios hasta unidades para pasajeros y reparto de última milla - y trabaja con clientes particulares y corporativos. El negocio se completa con alquiler de vehículos, repuestos, mantenimiento y posventa, con centros de distribución y talleres propios en Bella Vista.
Para SBH, el negocio no termina cuando entrega el vehículo. La empresa cuenta con centros de distribución y talleres de posventa en Bella Vista, y considera ese servicio como una pieza central para sostener las marcas que representa. En un mercado donde no paran de ingresar nuevos fabricantes - especialmente de China - Bustamante señaló que la capacidad de garantizar repuestos, mantenimiento y atención al cliente será determinante para que las marcas puedan permanecer en el país.
Impacto económico
El atractivo para las empresas está en los costos operativos. Según el empresario, recorrer 100 kilómetros con electricidad representa un gasto de alrededor de solo $5.000, además de que también se eliminan gastos asociados al combustible, fluidos y, en determinados casos, patente. A eso se suma un menor requerimiento de mantenimiento.
Sin embargo, Bustamante advirtió que la conveniencia depende del uso. Un vehículo eléctrico puede resultar eficiente para recorridos urbanos y distribución de última milla, pero no necesariamente para trayectos extensos. “Tenemos que pensar en el negocio y en las prestaciones que me da para hacer ese negocio”, sostuvo.
Un modelo de negocios que evolucionó
La historia de la compañía comenzó con una iniciativa de su padre, Silverio Bustamante, quien empezó a importar maquinaria para el mantenimiento de campos deportivos y sumó los carritos de golf como una herramienta de trabajo. En los años 90, SBH amplió sus usos hacia industrias, empresas de seguridad, aeropuertos y otros espacios privados. También desarrolló modelos de alquiler para eventos y compañías.
Con el tiempo, la empresa incorporó nuevos vehículos y en 2016 comenzó a trabajar con Sero Electric, una firma argentina que desarrolló un vehículo de la categoría L6. Bustamante destacó que uno de los atractivos del proyecto era su integración local: alrededor del 80% de sus componentes provenía del mercado argentino.
El vínculo con Sero Electric marcó otro punto de inflexión: SBH no solo comenzó a comercializar el vehículo, sino que acompañó el proceso para que pudiera llegar a la vía pública. “Nosotros logramos, después de debatir en cinco congresos que estuvimos, que públicos y privados debatieran en el congreso la ley de movilidad”, relató. Ese trabajo derivó en la creación de las categorías L6 y L7 y, en 2019, en la homologación del Sero Electric, que se convirtió en el primer vehículo eléctrico de fabricación nacional habilitado para ser patentado y circular legalmente por calles y avenidas argentinas.
En la actualidad, la empresa trabaja con el foco puesto en clientes corporativos. Entre ellos aparecen YPF, Techint, Aluar, Pampa Energía, Correo Argentino, Andreani y Mercado Libre, que utilizan vehículos eléctricos para mantenimiento, traslado de pasajeros o distribución de paquetes y correspondencia. “Nuestro fuerte es el B2B”, explicó.
El mundo eléctrico que se viene
Bustamante considera que la electrificación del transporte será gradual y que convivirá durante años con vehículos a combustión.
Por otro lado, plantea que Argentina todavía tiene desafíos para desarrollar una industria propia. “Es posible fabricar vehículos eléctricos en el país, pero competir en precio con las marcas chinas resulta casi imposible por su escala y tecnología”, analizó.
En ese escenario, SBH busca ampliar su oferta. La empresa negocia la incorporación de una marca china, mantiene su vínculo con Sero Electric y sumó un vehículo uruguayo de tres ruedas. El objetivo es ofrecer distintas categorías y precios, mientras apuesta a que el Mercosur pueda convertirse en una plataforma para desarrollar la industria regional.
Para Bustamante, la transición energética no debería pensarse únicamente desde la sustentabilidad. La ecuación económica será determinante para que la movilidad eléctrica se expanda: qué vehículo se utiliza, cuánto cuesta operarlo y qué ahorro puede generar para cada actividad.



