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Cómo se armó la red de carga para el nuevo transporte eléctrico de Caba
Representantes de la compañía elegida para desarrollar la infraestructura eléctrica explicaron el proceso. Aquí te lo contamos
Por: Paola Papaleo mail
La puesta en funcionamiento del nuevo sistema de Trambus de la Ciudad de Buenos Aires ya está en su etapa final. Se estima que para fin de año los 52 vehículos eléctricos estarán circulando los 20 kilómetros que unen el recorrido entre Nueva Pompeya y Aeroparque. Uno de los principales desafíos de esta obra fue diseñar la infraestructura de carga capaz de abastecer la flota de eléctricos.
Este trabajo de ingeniería fue designado por el Grupo Dota - adjudicataria de la operación de la línea T1 - a la empresa Mehcco. "Durante la etapa de licitación nos convocó la empresa Dota para darle apoyo, asesoramiento y desarrollar toda la infraestructura para la playa de estacionamiento y carga”, explicó Diego Delfino, gerente técnico de Mehcco.
El predio, que anteriormente funcionaba como estacionamiento de vehículos a combustión, debió ser acondicionado para recibir las nuevas instalaciones. La obra incluyó la fabricación de transformadores, tableros y celdas de media tensión, además de la construcción de edificios para alojar las subestaciones.
Gemelos digitales para optimizar la inversión
La empresa, ubicada en el partido de San Martín, desarrolló gemelos digitales para reproducir el funcionamiento de los Trambus a lo largo de los 20 kilómetros del recorrido, considerando las frecuencias de circulación, los tiempos de reposo y las curvas de carga de cada unidad. Si bien el pliego de licitación exigía cumplir con una potencia de 4 megavatios (MW), esa simulación permitió determinar que la potencia necesaria podía reducirse a aproximadamente 2 MW, la mitad de lo previsto inicialmente.
“Evaluamos cuántos vehículos quedaban en reposo para estar en situación de carga, cuáles eran las curvas de carga de cada vehículo y, a partir de ahí, determinamos un valor de potencia que resultó siendo el 50% del establecido. Esto fue ventajoso a nivel de tiempos con Edesur y de la estructura eléctrica a instalar, porque había que buscar un equilibrio entre una instalación que de la seguridad que un sistema de transporte necesita y que, a su vez, no quede algo sobre dimensionado que complique los costos o los tiempos de la instalación”, detalló Delfino.
Una red de carga eficiente
El trabajo de ingeniería también contempló un balance de cargas para interconectar los equipos y administrar la demanda. De esta manera, aunque varios cargadores soliciten energía al mismo tiempo, el sistema puede distribuirla y regular la potencia entregada. “Se pueden parametrizar los equipos y darles menos energía durante más tiempo, para no sobredimensionar”, detalló el gerente técnico.
El sistema contará con 24 cargadores provistos por el Gobierno de la Ciudad: 14 equipos de 180 kW y 10 de 120 kW. Cada uno dispone de dos mangueras, lo que permite abastecer simultáneamente a dos vehículos. Una carga completa demanda alrededor de cuatro horas y permite que un Trambus realice hasta seis tramos, equivalentes a tres vueltas completas del recorrido, sin necesidad de recargar.
Un punto central que remarcó el representante de Mehcco es el mantenimiento: “Requiere personal capacitado, períodos establecidos de controles, ensayos termográficos de tableros y seguimiento de la operatividad de los cargadores”, cuya vida útil estimada es de aproximadamente diez años.
Un recorrido sostenible
Según los datos compartidos por Delfino, mientras un motor a combustión aprovecha entre el 20% y el 30% de la energía contenida en el combustible para mover el vehículo, uno eléctrico alcanza una eficiencia del 65% al 70%. A esto se suman la eliminación de las emisiones de gases de combustión durante la circulación y la reducción del ruido.
La sostenibilidad del sistema pone en debate cómo se genera la electricidad que lo abastece. “Esta decisión de migrar de un sistema de transporte de combustión a eléctrico tiene que ir acompañado con el aumento de la matriz energética de nuestro país”, afirmó el gerente de la empresa de ingeniería. Si bien el objetivo es “llegar a que todo el sistema de transporte pase a ser eléctrico y que la generación de energía sea renovable, aun no teniendo una matriz energética 100% renovable, es más eficiente el motor eléctrico que el de combustión”, agregó.
La inauguración del Trambús está en línea con la nueva norma establecida por la Secretaría de Transporte de la ciudad de Buenos Aires para la transición energética en movilidad. La disposición indica que las nuevas unidades de colectivos que se incorporen a partir de enero de 2027 deberán funcionar con tecnología de energía limpia, ya sea a gas (GNC) o electricidad. En este sentido, Diego Delfino consideró que la inauguración de la T1 es un “punta pie inicial muy fuerte para una migración que será lenta, pero sin vuelta atrás”.



