Campo
02.11.2026

De la soja al almendro

Armaron un negocio que hace rendir hasta la cáscara

Encararon una producción sostenible en campos de agricultura extensiva, con criterios ambientales y sociales. Buscan expandirse a nuevos mercados

Por: Rosana Guerra mail

Dos hermanos cordobeses entendieron que cultivar almendros era algo más que producir estos frutos para deleitarse con un gusto premium o alimentarse en forma saludable. Implicaba crear un sistema donde la sustentabilidad atraviese todo el proceso productivo. Así fue que crearon Almendrar, una empresa familiar ubicada en Cañada de Luque - departamento Villa Totoral, provincia de Córdoba - donde cultivan almendras premium, sin conservantes y libres de gluten.
 
Fundada por los hermanos Jorge y Esteban Paloma Schiavi, la empresa combina energía solar, control natural de malezas y cosecha mecanizada. Además, produce alimentos y ofrece plantaciones llave en mano para diversificar la actividad regional.

El proyecto comenzó a tomar forma antes de la pandemia cuando los empresarios pensaron en cultivar algo que tenga más trascendencia y que quede para las generaciones futuras. Esta iniciativa incluyó viajes a España y Turquía para seleccionar las variedades más adecuadas de almendros. 

La propuesta también incorporó desde su inicio criterios ambientales y sociales, como la eliminación de herbicidas, el uso de abejas para la polinización y la contratación de mujeres de la zona.

Actualmente, los árboles transitan su quinto ciclo productivo y la empresa ya concretó su primera cosecha mecanizada. Para retirar los frutos utilizan un sistema conocido como “paraguas vibrador”, una estructura hidráulica conectada a un tractor, donde una pinza presiona el tronco y lo microvibra durante cinco segundos, lo que permite que caigan los frutos en el momento indicado y se eviten desperdicios.

La empresa fue fundada por los hermanos Jorge y Esteban Paloma Schiavi, quienes incorporaron criterios ambientales y sociales desde el inicio.

Para lograr una producción sustentable en 50 hectáreas de almendros, idearon un ecosistema que está compuesto por riego por goteo enterrado, para lograr una máxima eficiencia en el aprovechamiento del agua, que - además- utiliza una bomba solar alimentada con 390 paneles fotovoltaicos. 

Otro criterio que adoptaron es mantener la majada de ovejas con bozales de pastoreo, una técnica de la que son representantes en Argentina. “Esto nos permite que conviva el monte de almendros con las ovejas”, cuenta Esteban Paloma Schiavi uno de los CEO de la empresa junto a su hermano y socio, Jorge Paloma Schiavi.

Las ovejas se ocupan del desmalezado por debajo de los árboles, que se utilizan para evitar que se lastimen las cortezas y la parte aérea o de la copa. También se aprovecha la orina y el bosteo de los animales como incorporación directa de fuente de fósforo y nitrógeno, que, por otra parte, permite mejorar permanentemente la estructura del suelo. “De esta forma es más natural”, dijo el empresario y señaló: “Tampoco aplicamos herbicidas”.

Además, “engordamos corderos y lo llevamos a galpones donde tenemos otra unidad de negocios y así mantenemos controlada la maleza de una manera diferente, evitando el uso de químicos”, agregó.

Esto tiene sus resultados directos. “Vemos cómo cada año la estructura del suelo y los microorganismos benéficos cambian para bien”, destacó. Para el tratamiento de cultivos trabajan con productos aprobados orgánicamente, que funcionan como antiestrés para atacar plagas y hongos.

También utilizan a las abejas como colaboradores asociados. Estos insectos vienen en época de floración, lo que genera mayor cuaje. “Las colmenas comienzan la temporada acá en el norte de Córdoba en septiembre de forma sana y están bien engordadas”, explicó Esteban Paloma Schiavi.

Un nicho bien definido 

En lo económico el modelo es sustentable porque lograron identificar y segmentar el mercado y se enfocaron en una estrategia de nicho, donde se valora este tipo de producción. La propuesta de la empresa es ofrecer productos donde se garantiza la trazabilidad y las buenas prácticas.

La empresa elabora alimentos, entre los que se destacan diferentes líneas de pepa fabricadas con harina de almendra.

“El consumo de almendras es por nicho, ya de por sí es para un público selecto o está clasificada como uno de los frutos secos premium y nosotros tratamos de que los productos tengan los mayores estándares de calidad”, explicó uno de los socios fundadores.

La empresa elabora alimentos, entre ellos los panificados en los cuales “tenemos el máximo de harina de almendras que puede tener la receta y queremos lograr que sea un alimento muy nutritivo, rico y sano”, dijo y explicó que además cuentan con una “línea de pepas, de dulce de leche, chocolate y frutos rojos, dos crackers saladas una con queso y otra sin queso, un pan lactal y otro rústico todos productos Keto, sin azúcar”.

En su modelo de negocios trabajan con mujeres y con estudiantes de escuelas agrotécnicas de la zona, con la Universidad Católica de Córdoba y la Universidad Nacional de Río Cuarto. Articulan proyectos con pasantes tanto del nivel secundario como universitario para que conozcan cómo es un campo de almendros y para que comiencen a relacionarse con una fuente laboral creciente. 

En el proceso productivo no se tira nada, es un círculo virtuoso de economía circular. Todos los excedentes se reincorporan ya sea para engorde animal, tambo, bovinos, etc. Por ejemplo, el pelón es un subproducto que se genera luego de la limpieza tras la cosecha de almendros y también de la cáscara dura. Con eso se están desarrollando subproductos como bricketas para calefaccionar hogares, una actividad que están realizando junto a las universidades. “Para 2027 nos gustaría crear un compost que pueda volver a los campos y se refleje en los análisis foliares que hacemos en forma periódica”, agregó Esteban. 

Idearon un sistema de riego por goteo enterrado, para lograr una máxima eficiencia en el aprovechamiento del agua, que utiliza una bomba solar para funcionar.

En cuanto a los principales logros destacan el haber podido incorporar al almendro en la ley forestal de la provincia de Córdoba, permitiendo que aquellos productores que estén obligados a reforestar sus campos puedan hacerlo con este árbol para dar cumplimiento a la normativa y, además, quedar con una unidad productiva que sea rentable. 

Plantación llave en mano

Almendrar creó una nueva unidad de negocios que ofrece servicios de plantación llave en mano. El objetivo es promover la conformación de un polo productivo de frutos secos en el norte provincial, especialmente en establecimientos con tierras menos aptas para la agricultura extensiva.

En 2025, lograron sembrar almendros en cinco campos mediante este servicio de plantación llave en mano a terceros productores, generando así una demanda de trabajo con conocimientos específicos este tipo de cultivos.

“También estamos en tratativas de avanzar con el mercado de bonos de carbono a nivel mundial, pero es algo incipiente todavía”, contó Esteban. Además destacan que en estos campos donde ahora hay almendros antes había soja, trigo y se cambió el modelo productivo. “Con los almendros incorporamos árboles y desplazamos cereales para dejar descansar esos montes durante 30 o 40 años, para que se regeneren ambientalmente. Además del bosteo y orina de animales, se van dando las hierbas propias de cada estación que son benéficas y hemos hecho control biológico de las hormigas, pulgones y ácaros para que las ovejas estén tranquilas”, valorizó Esteban.

Y otro de los logros que mencionan es terminar este año con 19 subproductos nuevos, como almendras con chocolate, turrón y praliné de almendras, helados, trufas, saborizado de almendra, tostadas, pasta de almendras, galletas, alfajores. La marca cuenta con una tienda virtual y posee vendedores y distribuidores en Córdoba, Río Cuarto y Villa Carlos Paz.

Por otra parte, están evaluando abrir su capital para inversores importantes que se quieran sumar en el marco de un plan más ambicioso que es la posibilidad de expandirse a Brasil, donde ya cuentan con un partner. “La idea es desembarcar en 2027 en Buenos Aires y seguir consolidando Córdoba. Este es un producto ABC 1 pero no quita que otro segmento lo consuma, algo que ya están haciendo, lo cual muestra que el futuro de los cultivos de almendros es muy prometedor”, finalizó. 
 

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