Programa Génesis 2026
La ciencia argentina ensaya su salto al mundo de los negocios
La cuarta edición de la iniciativa de Nucleate Argentina reunió proyectos de Healthtech, Agtech y Foodtech que buscan llevar desarrollos científicos al mercado
Por: Paola Papaleo mail
Un hidrogel que busca regenerar rodillas, algas para combatir infecciones en animales y una lechuga capaz de producir una proteína miles de veces más dulce que el azúcar. Aunque parecen ideas de ciencia ficción, son proyectos de jóvenes investigadores argentinos que buscan convertir sus desarrollos científicos en negocios biotecnológicos.
La próxima generación de innovadores biotecnológicos en Argentina mostró todo su potencial en la cuarta edición del programa Génesis 2026, una iniciativa de Nucleate Argentina, donde se presentaron proyectos orientados a la salud, el agro y la alimentación.
La iniciativa busca acompañar a estudiantes, jóvenes investigadores y personas vinculadas con las ciencias de la vida, en el camino que conecta una idea innovadora con la creación de una startup biotecnológica. Los equipos participantes expusieron sus desarrollos durante la primera edición de Crossing Over Latam BioExpo, realizada del 21 al 23 de octubre en el Centro de Convenciones de Buenos Aires (CEC). El propósito del programa es “reducir la brecha que existe entre industria y ciencia, creando sinergia” resume Paloma Ramírez, codirectora de Nucleate Argentina.
De origen estadounidense, Nucleate es una asociación sin fines de lucro que tiene como objetivo impulsar y empoderar a las nuevas generaciones de líderes en biotecnología. El capítulo Argentina es su único representante en Latinoamérica.
De la ciencia al mercado
El objetivo del programa Génesis es brindar herramientas para que los participantes comprendan los fundamentos de la creación de empresas biotecnológicas, desarrollen habilidades emprendedoras y construyan una red de contactos que les permita avanzar con sus iniciativas. Durante cuatro meses, asistieron a clases teóricas, talleres prácticos y mentorías con especialistas del ecosistema nacional e internacional, que les permitieron dar forma a sus proyectos.
En esta edición, las categorías contemplaron tres verticales: Healthtech, Agtech y Foodtech. “Los temas se definen a partir de un análisis de mercado que permite identificar áreas de interés e inversión en salud, agro y alimentación”, explica Ramírez.
En el caso de las propuestas de salud, el foco estuvo puesto en epigenética y rejuvenecimiento; las de tecnología alimentaria se vincularon con el molecular farming o agricultura molecular; y las de Agtech, con nuevas terapias para animales.
La meta no es solamente desarrollar una tecnología novedosa, sino evaluar su viabilidad y sus posibilidades de aplicación. “El objetivo es que los participantes puedan buscar una solución a un problema específico, indagar adónde pueden ir a proponer la aplicación de esa tecnología, quién la va a comprar, ver si hay un nicho de venta”, señala Emilia Rea, codirectora de Nucleate Argentina.
Tres proyectos, tres desafíos
Al finalizar la capacitación, se seleccionó un equipo por cada categoría de trabajo y las propuestas fueron presentadas durante Crossing Over Latam BioExpo:
Synarch, en la categoría HealthTech, presentó el desarrollo de un hidrogel inyectable regenerativo para tratar la osteoartritis de rodilla, de administración ambulatoria. La propuesta busca cubrir el espacio entre las alternativas de alivio temporal y la intervención quirúrgica.
Dysarma, en Agtech, trabaja en una plataforma basada en algas para prevenir infecciones gastrointestinales, con el objetivo de que los productores puedan prescindir de tratamientos con antibióticos.
Dulzein Bio, en Foodtech, desarrolló una plataforma para producir brazzeína, una proteína dulce de origen natural cuya capacidad edulcorante se estima entre 500 y 2.000 veces superior a la del azúcar. El proceso utiliza molecular farming en lechuga hidropónica.
Cada equipo, integrado por cuatro participantes, presentó sus proyectos de negocio ante un jurado integrado por profesionales de la industria biotecnológica. Como incentivo, obtuvieron la posibilidad de acceder al Centro de Producción de Proteínas Recombinantes (CPPR), mentorías y otros recursos para continuar escalando sus proyectos.
Emprender en comunidad
La posibilidad de intercambiar experiencias con mentores, especialistas y otros emprendedores forma parte de una dinámica colaborativa que, para los organizadores de Nucleate, resulta fundamental para el crecimiento del ecosistema. “El ecosistema de biotecnología en Argentina es muy colaborativo, acá todos somos voluntarios”, aclara Ramírez y destaca que “el nivel de participantes va mejorando cada año”.
Marco Mancini, codirector de Nucleate Argentina y ex integrante de la primera camada de Génesis, conoce ese recorrido desde adentro. “Participar de este programa cambia la forma de ver la vida y el mundo, y de entender cómo podemos transformar la ciencia en soluciones concretas”, sostiene.
El desafío es que el conocimiento no quede limitado al ámbito académico, sino que encuentre oportunidades de aplicación y pueda convertirse en soluciones con impacto productivo.
En sus tres primeras ediciones, Génesis recibió 194 postulaciones provenientes de 12 provincias y contó con 36 participantes. La continuidad del programa busca fortalecer ese recorrido y ampliar las capacidades de quienes quieren emprender a partir de la ciencia. Sus directores coinciden en que este programa “propone un puente entre dos mundos que necesitan encontrarse: el científico y el empresarial”.


