Reducen desperdicios
Triplican la vida útil del pan y buscan reemplazar los conservantes químicos
Desarrollan bioconservantes y apuntan a ampliar los mercados y reducir costos para empresas alimenticias. Buscan escalar su negocio con una ronda de u$s1 M
Por: Rodrigo Elias mail
Un pan que hoy tiene apenas 15 días de vida comercial podría durar más de dos meses. Esa diferencia, que para el consumidor puede significar simplemente encontrar un producto fresco durante más tiempo, para una empresa alimenticia puede representar nuevos mercados, menos descartes y mayor rentabilidad. Sobre esa oportunidad trabaja BioBlends, una startup argentina nacida en Tucumán que desarrolló bioconservantes gaseosos y ahora busca convertir su tecnología en un negocio de escala internacional.
La compañía nació en 2024 de la mano de tres científicas, licenciadas en Biotecnología y doctoras en Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional de Tucumán y un ingeniero industrial y CEO.
El proceso se basa en compuestos volátiles producidos naturalmente por bacterias, que tienen propiedades antimicrobianas. BioBlends los formula para aplicarlos sobre el alimento antes de envasarlo: una vez dentro del envase, los compuestos pasan entre su fase líquida y gaseosa y actúan sobre hongos y bacterias que pueden deteriorar el producto. Al abrir el envase, esos compuestos se liberan al ambiente, por lo que no quedan residuos ni trazas en el alimento.
La formulación y el modo de aplicación varían según cada producto: en panificados, por ejemplo, se disuelven y se aplican mediante un spray antes del packaging, mientras que en carnes pueden utilizarse sistemas de vacío, atmósfera modificada o incluso stickers que liberan el compuesto.
“Hoy se desperdicia uno de cada tres alimentos que se produce, va a parar a la basura antes de llegar al consumidor, y una de las causas de ese desperdicio es justamente la contaminación con microorganismo”, aseguró Maria Laura Tortora, cofundadora de la empresa, en diálogo con Ecobiz.
Impacto económico
El beneficio ambiental se combina con una oportunidad económica. Una mayor vida útil permite reducir productos que quedan fuera de circulación y ampliar el radio de comercialización.
“Hoy el pan dura 18 días y el supermercado te recibe los panes con 15, por lo que en dos o tres días tienen que distribuirlos en todos los supermercados”, explicó. Y ejemplificó: “Con un poco más de vida útil, pueden extender su negocio a otras regiones: una panificadora de Tucumán podría vender en Santiago del Estero, algo que hoy no puede hacer”.
El primer formulado tiene un costo competitivo con los conservantes químicos tradicionales. Y para productos de mayor valor agregado, algunas compañías estarían dispuestas a pagar un diferencial por utilizar una solución biológica y reducir la cantidad de conservantes.
Así, BioBlends intenta convertir su modelo en un negocio global: hacer durar más los alimentos para que se descarte menos producto y las empresas puedan vender en mercados más amplios.
Productos
El primer desarrollo de BioBlends fue para panificados. “En condiciones de laboratorio, logramos llevar la vida útil del pan a más de 67 días, mientras que en pruebas piloto realizadas con panificadoras conseguimos triplicarla”, destacó.
La startup ya realizó siete pruebas piloto y está próxima a obtener el registro de Anmat para su producto de panificados. En paralelo, prepara el proceso regulatorio para ingresar al mercado estadounidense, que es su principal objetivo de expansión.
La compañía también avanza sobre carnes y derivados mediante una prueba piloto financiada por una empresa brasileña. Trabaja con carne envasada al vacío, jamón y chorizos, mientras mantiene desarrollos y contactos en otras categorías como quesos, salsas, dulces, chocolates y alimentos para mascotas.
Premios e inversiones
El proyecto también acumuló reconocimientos en distintos mercados. Fue distinguido como Best Startup en Food, Beverages & Ingredients en el Deep Tech Summit de São Paulo 2026, además de recibir premios y menciones en Francia, México y Estados Unidos.
Para financiar el salto de escala, BioBlends tiene abierta una ronda Serie B de u$s 1 millón, destinada a avanzar con las aprobaciones regulatorias en Estados Unidos, escalar la producción y ampliar su cartera de productos.
La mira en el futuro
El objetivo ambiental de largo plazo es reducir el desperdicio de alimentos, uno de los grandes problemas de la industria. Su meta es ambiciosa: “Queremos reemplazar los conservantes químicos por lo menos en el 30% de la producción de panes del mundo”, apuntó Tértora.


