Negocios
12.11.2024

Economía circular

Le dieron varias vidas al cartón en desuso y crearon dos empresas

Dos empresarios de Córdoba idearon una línea de juguetes ecológicos y luego, productos de diseño para empresas y eventos. Dos marcas con un mismo concepto de triple impacto

Por: Sandra Cicaré mail

Con el cartón reutilizado, abrieron un nuevo horizonte de creatividad y negocios. Matías Portela y Jorge Cabrera comenzaron hace trece años en Córdoba a fabricar juguetes ecológicos a partir de materiales reciclados bajo la marca Ondulé y esa experiencia exitosa e interdisciplinaria fue dando origen hace tres años a otra de sus empresas, Sirkel, dedicada a la fabricación de productos de diseño con impacto positivo como cuadernos, lapiceras, soportes para celulares, cestos de residuos hasta otros elaborados a medida para empresas o eventos.

Una empresa fue el puntapié para el nacimiento de la otra y hoy transitan por carriles diferentes, con clientes y mercados distintos.“Sirkel nació porque fabricábamos juguetes con Ondulé y nos encontramos con que los clientes nos pedían otros productos y para diferenciar, armamos otra empresa”, recordó Portela, CEO y cofundador de la firma, quien participó del Dia B, el encuentro de las Empresas B en Mar del Plata, para el cual Sirkel realizó toda la señalética, cartelería y accesorios del evento.

El empresario explicó que obtienen mayoritariamente la materia prima de la industria del cartón de descarte de la industria automotriz, con fuerte presencia en Córdoba. En menor medida, un 10%, a través del vínculo con la Cooperativa Los Carreros de la ciudad, con la que se conectaron a través de un trabajo con la Fundación Avina.

La firma, que certificó como Empresa B, reutiliza entre 20 y 30 toneladas mensuales de cartón reciclado y obtienen unos 350 productos terminados al año. “Si bien no es un gran volumen, se refuerza nuestro concepto inicial que es una industria que piensa el proceso en clave de economía circular”, agregó Portela.

Sirkel trabaja para grandes clientes como Naranja X, Iveco, Grido, Santex, GDNar, Santander, y también a medida con proyectos desarrollados para Centro Motor Toyota o Lear.

Si bien incursionaron en el comercio exterior vendiendo sus productos a través de la plataforma Amazon, “las fluctuaciones del país nos impidieron seguir con eso”, revelo Portela, quien señaló que “como nuestros productos son baratos y voluminosos es necesario tener un dólar muy competitivo para que sea rentable exportar”.

Por ahora están enfocados al mercado interno con una estructura de 10 personas en forma directa y otras 30 indirectas. 

En la actualidad también realizan impresiones 3D con bioplásticos a partir del PET de botellas, una estrategia que consolida su particiipación de un cluster que en Córdoba “se fortalece”, dijo el empresario y valoró las gestiones realizadas por Cordoba Acelera, un ente autárquico de la Municipalidad cordobesa creada en 2022 que busca desarrollar el perfil productivo de la ciudad a través de la innovación, las nuevas economías y el desarrollo emprendedor.

En ese cluster “somos una 30 o 40 empresas que generan productos o transforman a partir de residuos”, apuntó Portela.

De ellas participa, por ejemplo, Xipa que se dedicaba a la elaboración de vajilla de plástico y migró hacia productos elaborados con bioplásticos de origen vegetal, compostables y biodegradables.

El objetivo de Sirkel es potenciar el concepto de economía circular por eso cada diseño incorpora estos principios. Utilizan materiales reciclados y optimizan cada etapa del ciclo de vida del producto para minimizar el impacto ambiental, mediante la reutilización de cada pieza.

“Facilitamos el desmonajte y la reparación para prolongar la vida útil y reducir la generación de residuos”, explicó Portela.

Pero también en esta mirada de triple impacto que tiene por su condición de Empresa B, Sirkel buscó incentivar los lazos entre otros actores del proceso. “Las llamamos empresas amigas”, dijo en referencia a Centro Motor Toyota, al cual vincularon con la Cooperativa Los Carreros, para que los recolectores retiren los cartones de la empresa y ésta tenga una forma de gestionar sus residuos.

“Decimos que aquí quedó demostrado que es una actividad de triple impacto y no una acción aislada de RSE, porque cuando nosotros nos retiramos el vínculo entre ellos se mantuvo”, ejemplificó Portela.

Juguetes con otro concepto

Mientras Sirkel crece y toma su propio camino orientado al sector corporativo, los empresarios continúan con las operaciones de Ondulé, la empresa madre. “Soy ingeniero industrial y comencé diseñando algunos juguetes y luego se sumó un equipo interdisciplinario con el que hoy trabajamos”, dijo Portela. 

Una de las piezas lúdicas fabricadas por Ondulé.

La intención con estas piezas lúdicas es “incentivar el desarrollo cognitivo de los niños”, contó y explicó que para eso trabajaron con docentes, terapeutas y pedagogos que les fueron dando un feedback sobre el camino a transitar y las necesidades puntuales.

También algo similar ocurrió con sus clientes, las jugueterías, a las cuales al principio les llevaban los juguetes para que prueben la llegada que tenían. 

Actualmente venden a través de su tienda virtual y también se los puede encontrar en algunas jugueterías del país. 
 

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