Nuevos negocios
Europa cambia las reglas de juego del packaging ¿está preparada la industria?
Entró en vigencia un nuevo reglamento sobre envases y residuos. Cómo se prepara la cadena foresto industrial argentina frente a este escenario
Esta semana entraron en vigencia las nuevas regulaciones de la Unión Europea sobre envases y residuos, que mueven el tablero en la industria del packaging, pero también alcanza a toda la cadena forestal e industrial vinculada a los productos derivados de la madera y la celulosa.
El nuevo reglamento europeo incorpora una mirada integral sobre los envases, contemplando aspectos vinculados al diseño, la reciclabilidad, la reutilización, la documentación técnica y la responsabilidad a lo largo de toda la cadena de valor.
¿De dónde provienen las materias primas? ¿Cómo fueron obtenidas? ¿Es posible demostrar su origen? ¿Existe trazabilidad a lo largo de toda la cadena? ¿Qué información ambiental acompaña al producto?. Estas son algunas de las preguntas que comenzaron a resonar en los mercados internacionales y que la Unión Europea busca responder con su nueva legislación, que entró en vigencia el 12 de agosto de 2026.
Se trata del Reglamento Europeo sobre Envases y Residuos (PPWR), y si bien muchas de las obligaciones más relevantes comenzarán a implementarse de manera progresiva en los próximos años, el mensaje que envía Europa es claro: la transparencia, la trazabilidad y la economía circular ocuparán un lugar cada vez más importante en el comercio internacional.
El reciente acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, suma una nueva obligación a los países de la región para responder a estas demandas.
"La apertura de mercados siempre representa una oportunidad, pero la competitividad ya no dependerá únicamente de la calidad del producto o del precio. También será necesario demostrar, con información verificable, cómo se produjo cada producto y cómo funciona toda la cadena del packaging", explicó Juan Sackmann, presidente de la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel (AFCP).
Para la cadena forestoindustrial, prepararse para ese nuevo escenario será tan importante como aprovechar las oportunidades comerciales que puedan surgir.
Por su parte, para la cadena forestoindustrial argentina, este proceso trasciende el mundo del packaging. "Más allá de una regulación específica, lo que estamos viendo es una tendencia global. Los mercados internacionales ya no evalúan únicamente el producto final: cada vez prestan más atención a cómo fue producido, cuál es su origen y qué información puede demostrarlo. Las empresas que comiencen a prepararse desde ahora tendrán una ventaja competitiva importante", señala Claudia Peirano, directora ejecutiva de la Asociación Forestal Argentina (AFoA).
Del producto a la confianza
Para Florencia Chavat, directora ejecutiva del Programa para el Reconocimiento de Certificación Forestal (PEFC) Argentina, este cambio confirma una evolución que ya se observa desde hace varios años. "Los mercados internacionales avanzan hacia sistemas donde la trazabilidad deja de ser un valor agregado para convertirse, progresivamente, en una condición de acceso. Poder demostrar el origen responsable de las materias primas, contar con cadenas de custodia verificables y ofrecer información confiable será cada vez más importante para quienes quieran competir globalmente".
Desde Confiar - la asociación integrada por AFoA, AFCP, Asora (Asociación de Fabricantes y Representantes de Máquinas, Equipos y Herramientas), Faima (Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines) y la Sociedad Rural Argentina - destacan que este nuevo escenario involucra a productores forestales, industrias de la madera, fabricantes de papel, envases, embalajes y numerosos sectores que participan en la transformación de los recursos forestales. "Más que una barrera comercial, debemos interpretar estos cambios como una oportunidad para agregar valor, fortalecer nuestras capacidades y posicionar a la Argentina como un proveedor confiable para los mercados internacionales", sostuvo Sackmann.
En ese sentido, recordó que la competitividad futura dependerá no sólo de producir con eficiencia, sino también de poder documentar, verificar y comunicar adecuadamente cada etapa de la cadena productiva.
Aunque las primeras disposiciones comenzaron a aplicarse, se implementarán de manera progresiva, lo cual ofrece una oportunidad para prepararse con anticipación.
"La transformación ya comenzó. Los mercados internacionales evolucionan hacia modelos donde la confianza, la trazabilidad y la sustentabilidad pasan a formar parte del producto. Anticiparse a esa realidad será uno de los grandes desafíos — y también una de las principales oportunidades— para la cadena forestoindustrial argentina", concluyeron desde Confiar.



