Otra vida
Premian a Toyota Argentina por su proyecto de recuperación de baterías híbridas
La iniciativa, desarrollada junto a Veolia, Inti y Cesvi Argentina fue reconocida con el Premio Nacional de Economía Circular 2026. Aquí los detalles
Una batería que sale de un auto híbrido no siempre está muerta, a veces solo está cansada. Esa intuición, convertida en protocolo técnico por Toyota Argentina, Veolia y el Inti, le valió a la automotriz el Premio Nacional de Economía Circular 2026 en la categoría “Grandes Empresas - Movilidad Sustentable”, entre más de 200 postulantes.
La automotriz obtuvo ese reconocimiento por su proyecto piloto de recuperación y reacondicionamiento de baterías híbridas retiradas de vehículos, que fue entregado durante un acto que se realizó en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
El proyecto, desarrollado junto a Veolia y con la participación técnica del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti), busca generar capacidades locales para la gestión circular de baterías de vehículos electrificados y desarrollar metodologías de diagnóstico, reacondicionamiento y recuperación que permitan extender su vida útil.
Además, Cesvi Argentina participó del proyecto mediante la provisión de información técnica especializada y la investigación del desempeño de tecnologías de vehículos electrificados en su etapa de fin de vida útil, contribuyendo a la generación de conocimiento para la evaluación y recuperación de estos componentes.
La iniciativa parte de un principio central de la economía circular: una batería retirada de un vehículo no necesariamente agotó el valor técnico de todos sus componentes. Por eso, antes de considerarla un residuo, el proyecto propone evaluar alternativas seguras para su recuperación.
Como parte del piloto, Toyota Argentina entregó a Veolia tres baterías de níquel-metal hidruro con el objetivo de reconfigurar las celdas con mejor estado de salud y consolidar una batería con mejor performance para evaluar su potencial de reinserción en un vehículo.
Durante el proceso se desarrollaron protocolos de diagnóstico, manipulación, desarme, reacondicionamiento y reconfiguración. Las primeras pruebas mostraron resultados positivos y el potencial de este tipo de soluciones para extender la vida útil de las baterías, con avances en la recuperación del estado de salud de las celdas y la estabilización de los módulos. Estos aprendizajes son fundamentales para generar conocimiento técnico local que podrá servir de base para futuras alternativas de reparación, retrofit, segunda vida y valorización de baterías en el país.
Este reconocimiento destaca el carácter pionero del proyecto en Argentina y el trabajo conjunto entre el sector público y privado que permitió combinar capacidades industriales, experiencia en gestión ambiental y conocimiento científico-tecnológico.
“Recibir este premio es un orgullo para Toyota Argentina y reafirma el camino que venimos recorriendo para anticiparnos a los desafíos de la movilidad del futuro. La electrificación requiere pensar de manera integral el ciclo de vida de los vehículos y sus componentes, y este proyecto es un ejemplo concreto de cómo la economía circular puede contribuir a ese desafío”, señaló Ezequiel Vallejos, director de Asuntos Corporativos de Toyota Argentina.

