Energías
01.10.2026

Energía limpia

Logró que la basura orgánica de 40 empresas se vuelva electricidad y abono

Una firma cordobesa montó una planta de biogás a partir de desechos avícolas. Se expandió y, con un equipo de biotecnólogos, busca agregar más valor al residuo que genera

Por: Eugenia Langone mail

Una planta cordobesa que nació como una solución para procesar residuos avícolas y producir energía limpia, hoy trabaja con más de 80 sustratos 100% orgánicos de 40 empresas. Es el caso de Helios Energía Limpia, que genera 2,4 megavatios (MW) de potencia cada mes, el equivalente al consumo de 72.300 hogares. 

Ubicada en Estación General Paz, un pueblo de 2.700 habitantes, los tanques procesan mensualmente casi 90 mil toneladas de residuos, una transformación que evita que más de 71 mil toneladas de dióxido de carbono (CO2) sean emitidos al ambiente. Además, no produce residuos: los restos del proceso de biodigestión se transforman en biofertilizantes.

“Nada se desecha, todo se aprovecha”, cuenta Mateo Ligato, presidente de la empresa y también parte de Pollo San Mateo, la firma madre que está ubicada en Río Ceballos y dio origen al proyecto.

“La planta se pensó para generar energía a través del biogás y desde el inicio trabajamos en un biofertilizante, pero ahora lo hacemos con un equipo de biotecnólogos para seguir agregando valor a los desechos de la misma fábrica”, detalla sobre los desafíos por venir para potenciar su modelo de economía circular. 

La producción de energía 

A través de un contrato con Cammesa, Helios produce anualmente 24.500 MW de energía que inyecta al sistema, lo cual permite abastecer mensualmente más de 70 mil viviendas. 

Para eso, se procesan 105 toneladas de sustratos orgánicos entre los que se cuentan vinaza, suero permeado y suero lácteo, estiércol de ponedoras, agua de lavado de sebo, rumen y vísceras, además de mercadería decomisada.

El proceso da respuesta a más de 40 empresas que disponen allí sus residuos orgánicos, entre las que se cuentan Arcor, una de las principales alimenticias del país, que envía residuos desde sus plantas de Colonia Caroya y Arroyito. 

Helios procesa residuos de más de 40 empresas entre las que se cuentan Arcor, que envía residuos desde sus plantas de Colonia Caroya y Arroyito.

La capacidad instalada de la planta es de 2,8 MW, lo que marca que la producción de energía limpia generada (2,4 MW) se acerca al ciento por ciento de su capacidad. “Ahora el desafío es aceitar el proceso de producción de energía”, marca Ligato. 

Para eso, buscan mejorar procesos y en los últimos días comenzaron a trabajar con nuevos equipos importados de Europa que permiten, por ejemplo, que el material decomisado sea desempaquetado automáticamente. “Eso nos da mayor escala y velocidad”, explica sobre el proceso en el que debe separarse el material orgánico que va a los tanques, de los envoltorios que tienen otro proceso de reciclado, como el cartón, el plástico y la hojalata. 

Nada se entierra

Con una política de “enterramiento cero”, como la define el presidente de la empresa, es que todos los desechos se reconvierten en biofertilizantes. 

Bajo la marca Gea, la firma produce un biofertilizante a partir del digestato sólido que resulta de la producción de energía y sobre el que se suman, como materia prima, otros materiales orgánicos, como restos de poda, cáscara de huevo y cama de pollo.

Mateo Ligato, es presidente de la empresa y también parte de Pollo San Mateo, la firma madre que está ubicada en Río Ceballos y dio origen al proyecto.

Los residuos líquidos, que desde el inicio se reutilizan en el riego de campos de la zona, son ahora la nueva apuesta de la firma. “La idea es agregar valor y poder hacer de esos efluentes una nueva unidad de negocios”, adelanta Ligato. 

La apuesta que lleva adelante con un equipo de investigadores es concentrar eso que hoy se utiliza para el riego y agregar valor. “Todo depende de lo que logremos alcanzar, pero nuestro objetivo es hacer un producto exportable”, concluye.
 

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