Buena poda
Con ramas viejas de viñedos y olivos encontró una fuente sostenible de energía
Un emprendedor de Mendoza fabrica ecopellets con residuos de la cosecha que se pueden utilizar para reemplazar al gas en hornos y calderas. Conocé el caso
Por: Eugenia Langone mail
Convertir la poda de viñedos, olivos y frutales en energía para abastecer hornos y calderas de las mismas fincas y bodegas que se dedican a esta producción es el círculo virtuoso que Joaquín Cáceres busca poner en marcha en Rivadavia, una zona agrícola de la provincia de Mendoza que se extiende a unos 45 kilómetros de la capital cuyana.
Materia prima para hacer de la poda biomasa de uso térmico, sobra. La estimación de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) es que la provincia produjo en 2020 más de 500 mil toneladas de residuos de poda. “Nuestro objetivo esta temporada es trabajar con algo más de 5 mil toneladas”, explicó a Ecobiz Joaquín Cáceres, el motor de EcoPellets & Chips Group.
El 71% de estos residuos provienen de viñedos, mientras que el resto se reparte su origen entre plantaciones de olivos y frutales.
“Actualmente, la mayoría de las fincas y bodegas, de medianas a grandes, se abastecen de gas natural, lo que proponemos es hacer un cambio que reduce en un 90% las emisiones de dióxido de carbono (CO2) y soluciona el problema de los residuos de la poda”, señaló sobre la transformación que impulsa asesorado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (Inti).
Las fincas utilizan sistemas térmicos a gas para la utilización de sus hornos y calderas que, según detalló, son esenciales para la producción del mosto y del vapor necesario para la esterilización y destrucción de bacterias durante el proceso.
Técnicamente, el gas natural emite de 293 y 300 kilogramos de CO2 por megavatio hora (MWh), mientras que el uso de pellet reduce esas emisiones a entre 10 y 23 kilogramos de CO2 por megavatio hora.
“El descenso es abismal”, afirmó el joven de 23 años, que ya puso en marcha en trabajo con medianas y grandes unidades productivas de la zona para concretar el proceso en la poda 2026 que se llevará adelante entre julio y agosto de este año.
Logística y secado
Lo que sucede actualmente con los residuos de la poda es que en un porcentaje se chipea y se utiliza como fertilizante de los suelos. Sin embargo, otro porcentaje no menor no tiene disposiciones inadecuadas e incluso termina en la quema.
Con el objetivo de trabajar con algo más de 5 mil toneladas de residuos en esta temporada, Cáceres explicó que el primer paso es poner en marcha la organización de la logística que planea en un radio de 50 kilómetros de su centro de trabajo que está en Rivadavia.
“La idea es hacer un primer chipeado en las mismas fincas y un segundo en otra locación”, detalló antes de adelantar el proceso de secado necesario. “Se estima que en el cortado las ramas cuentan con una humedad de entre el 50% y el 60%, por lo que hay que hacer un secado antes de redistribuir, aunque Mendoza es un oasis que ayuda en eso”.
Así, con una distribución prevista a escala industrial, ya sea a granel o en bolsones de 15 kilos de pellet, la meta que se propuso EcoPellets & Chips Group es proveer a las empresas agroindustriales y ladrilleras de la zona, así como las propias fincas de donde vino la poda.
“Es una apuesta a la economía circular que permite dar una solución a los residuos que se desperdician y al mismo tiempo reduce las emisiones que produce el sector vitivinícola”, concluyó sin ocultar el entusiasmo.



