Nueva agricultura
Argentina sacó ante la UE su chapa de líder en bioinsumos
Referentes de organizaciones del agro se reunieron en Bruselas con pares europeos. La convergencia regulatoria y el acceso al mercado, los ejes del encuentro
Argentina busca sacar chapa de su desarrollo en insumos biológicos, en un contexto en el cual la producción sostenible se instaló en la agenda global. En ese marco, representantes de la industria agropecuaria argentina se reunieron en Bruselas con funcionarios de la Comisión Europea y referentes del sector privado europeo para posicionar al país como proveedor de insumos biológicos para la agricultura y al mismo tiempo avanzar en la convergencia regulatoria.
Organizado en el marco el programa Al-Invest Verde, el programa de la Unión Europea diseñado para fomentar el crecimiento sostenible, el encuentro tuvo por objetivo definir cuestiones centrales sobre este mercado, como el fortalecimiento del marco regulatorio de bioinsumos y el potenciamiento del acceso de la tecnología argentina al mercado europeo.
La delegación argentina estuvo integrada por representantes de la Cámara de Sanidad Agropecuaria y Fertilizantes (Casafe), el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (Sagyp).
"La complementariedad entre biológicos y productos de síntesis química - aplicada bajo criterios de Buenas Prácticas Agrícolas - es la que permite maximizar la eficiencia productiva y reducir la presión sobre el ambiente. Esta sinergia es la base de una agricultura moderna, rentable y sustentable", indicó Federico Elorza, coordinador de Gestión Sustentable de Casafe.
El ejecutivo mantuvo reuniones estratégicas con las principales asociaciones del sector en la Unión Europea - Ecofi, Ebic e IBMA - y con funcionarios de la Comisión Europea (DG GROW, DG AGRI y DG Sante) para abordar procesos de registro, barreras técnicas al comercio y tendencias de innovación en biofertilizantes y agentes de biocontrol.
"Argentina no solo produce alimentos: produce tecnología y conocimiento sustentable. El objetivo de nuestra misión en Bruselas es consolidar a nuestro país como un socio confiable para la Unión Europea, demostrando que nuestra industria de fitosanitarios reúne los estándares técnicos, ambientales y científicos que el mercado global exige. Impulsamos la convergencia regulatoria porque creemos que la ciencia debe ser el lenguaje común que facilite el comercio y la innovación", agregó Landgraf.
El mercado de los biológicos
De acuerdo con el estudio de mercado 2025 elaborado por Pampas Group y Somera para Casafe, el sector de bioinsumos en Argentina alcanzó un valor de u$s 118,7 millones, con una presencia territorial de 17,4 millones de hectáreas tratadas. El crecimiento interanual promedio de los últimos 5 años indica un mercado que crece a una tasa del 11%. Este crecimiento ocurre en un país donde el agro representa el 23% del PBI y genera 6 de cada 10 dólares de las exportaciones, posicionando a los biológicos como el 1,6% del mercado total de fertilizantes y agroquímicos , un segmento con un potencial de expansión significativo.
La estructura del mercado refleja una composición diversificada entre bioestimulantes y biofertilizantes (87,5%) y productos de biocontrol (12,5%). Por facturación, los tres principales segmentos son: inoculantes (Bradyrhizobium) con un 39,7%, la columna vertebral de la nutrición biológica en soja; bioestimulantes foliares un 30,8%, soluciones de eficiencia fisiológica de amplia adopción; bioestimulantes para tratamiento de semillas un 17,1%, tecnología de precisión en el punto de siembra.
En el caso de los productos de biocontrol, si bien aún ocupan un espacio en el mercado que parece reducido (12,5%), el crecimiento interanual de estos es muy significativo (11% en facturación y 31,5% en superficie). Entre estos, los biofungicidas mostraron un crecimiento durante 2025 de un 98,3% en facturación, respecto al mismo segmento de 2024.
Si se los mide por superficie, este crecimiento se eleva considerablemente a un 469%, lo que muestra un interés cada vez más importante por parte de los productores y asesores por estas tecnologías.
El diferencial argentino
El posicionamiento de Argentina ante la Unión Europea no se limita al volumen de oferta exportable, sino que se asienta en un modelo productivo sustentable con indicadores de clase mundial. La siembra directa, adoptada en más del 90% de la superficie agrícola nacional, permitió reducir la erosión de suelos y mejorar el aprovechamiento del agua respecto de los sistemas convencionales de labranza.
En ese punto, Casafe contribuye a consolidar este modelo a través de una infraestructura de trazabilidad y capacitación. La red de 240 depósitos certificados bajo el programa Depósito OK garantiza la correcta conservación y gestión de los insumos a lo largo de toda la cadena de distribución.
Uno de los ejes centrales de la misión fue la promoción de la convergencia regulatoria entre Argentina y la Unión Europea. La delegación argentina destacó el rol del Comité Asesor de Bioinsumos de Uso Agropecuario (Cabua), ámbito técnico-científico multisectorial que articula las propuestas normativas del sector y asesora a Senasa y a la Secretaría de Agricultura en el diseño de marcos regulatorios basados en evidencia.
También se presentaron los avances del comité de bioinsumos en el ámbito del Mercosur, una iniciativa de Argentina, orientado a armonizar criterios comunes de registro que, a su vez, deberán articularse con el acuerdo Mercosur - UE. La existencia del Sello de Bioproductos, establecido desde 2021 por Cabua, fue también presentada como un instrumento de certificación que refuerza la confiabilidad del sistema argentino.
La misión en Bruselas no es un hito aislado sino el punto de partida de un diálogo estratégico de largo plazo entre Argentina y la UE materia de bioinsumos. Las partes comenzarán a realizar intercambio técnico con las principales asociaciones europeas del sector y con una hoja de ruta clara: profundizar la convergencia regulatoria, facilitar el acceso de los biológicos argentinos al mercado europeo y construir el reconocimiento mutuo sobre la base de la ciencia y la evidencia.


