Vientos de Olavarría
Ternium reemplazará con energía renovable el 90% de su consumo eléctrico
La mayor fabricante de aceros de Argentina finalizó el montaje de su parque eólico en Olavarría. Tiene una potencia instalada de 99MW
La compañía Ternium, el mayor fabricante de acero de la Argentina que elabora insumos para diferentes tipos de industrias con sede en San Nicolás (Buenos Aires), finalizó la construcción de su parque eólico Vientos de Olavarria, en el cual invirtió u$s 220 millones, que le permitirá reemplazar con energía propia renovable cerca del 90% del consumo eléctrico que hoy compra al sistema interconectado en Argentina.
La construcción de este parque, que representa una fuerte apuesta de la empresa hacia las energías renovables, comenzó en agosto de 2023, inicialmente con una capacidad de 72 MW de potencia instalada. Pocos meses después la compañía anunció que lo ampliaría a 99 MW y pasaría de 16 a 22 aerogeneradores.
“Este parque eólico es el primer gran proyecto de energía renovable de Ternium. Representa un gran hito en el marco de nuestro plan de descarbonización, ya que permitirá aumentar nuestro consumo de energías renovables y avanzar hacia una operación cada vez más sustentable”, sostuvo en ese momento Martín Berardi, presidente ejecutivo de Ternium Argentina al anunciar la obra.
“Esto vino asociado a la transformación de la compañía y ver en la generación eléctrica una parte importante dentro de varios proyectos que Ternium tiene enfocados en la sustentabilidad”, dijo Beatriz Dogliani, gerente de Medio Ambiente de Ternium, al citar, por ejemplo, la reducción de emisiones o el manejo de efluentes.
La ejecutiva, que hoy está a cargo del control y gestión ambiental de la planta, explicó que para llegar a esta ubicación en Olavarría (en el centro de la provincia de Buenos Aires) se realizaron estudios de vientos que permitieron asegurar la regularidad y potencia para poder generar energía. La tecnología es de la multinacional Vestas, que proveyó de los aerogeneradores, pero hubo mucho trabajo de proveedores locales para el montaje.
Se trató de una obra que demandó una logística muy compleja teniendo en cuenta la envergadura de los aerogeneradores. Cada torre tiene una altura total de 205 metros, es decir más de tres veces la del Obelisco y cada aspa mide 75 metros.

Cada aerogenerador tiene una potencia de 4,5 MW y están dispuestos en cuatro circuitos (compuestos por 5,5 6 y 6 torres cada uno), que están interconectados a través de una red de cables subterráneos de media tensión en 33 KV.
Luego esos circuitos se conectan a la subestación transformadora para inyectar la energía a la red pública.
Gigantes con aspas
En total, los 22 aerogeneradores suman una potencia instalada de 99 MW aunque según estimó Dogliani “esa es la capacidad total, pero la capacidad operativa del parque se estima en 50 MW porque los vientos no son constantes”, de todos modos, permite cubrir el 90% de la energía que Ternium compra al mercado.
La compañía cuenta en el parque General Savio de San Nicolás - donde está ubicada la planta - con una central termoeléctrica y la energía que allí genera la usa o también la inyecta al sistema según los ciclos de producción y la demanda. Se estima que demanda entre 140 MW o 150 MW, de los cuales entre 100 MW y 110 MW lo produce y el resto lo compra. Ahora con el parque eólico podrá cubrir ese requerimiento.
Además, con este parque la empresa logra avanzar en el compromiso de descarbonización de su producción de acero, reduciendo 127 Kton/año de emisiones de CO2.
“Ternium siempre está tratando y tiene el objetivo de estar posicionada en los primeros lugares tanto en cuanto a productos como en su compromiso con la sustentabilidad”, dijo la ejecutiva a Ecobiz.
Explicó al respecto que están haciendo foco también en la circularidad de los materiales. “El alto horno tiene un concepto muy bueno de sustentabilidad”, dijo Dogliani y explicó que los gases que allí se generan se aprovechan para la generación eléctrica”. generación eléctrica .
Por otra parte, recordó que la chatarra es 100% reciclable, y en Ternium consumen toda la que se genera en obras, mediante la vuelta al circuito. “Es un proceso virtuoso”, definió Dogliani.