Alacero Summit 2024
Acero: el net zero viene demorado
Uno de los principales referentes globales de la industria del acero explicó los límites para alcanzar las metas de descarbonización en 2050
Por: Eugenia Langone mail
Con una mirada “realista” del escenario actual de la industria del acero y con la certeza de que las metas de emisiones 2050 establecidas en el marco del Acuerdo Climático de París “no serán posibles”, John Lichtenstein, socio gerente de World Steel Dynamics, líder de opinión en la industria y asesor por más de tres décadas de los altos ejecutivos globales del sector, abrió esta semana en Buenos Aires el Foro de Descarbonización que se realizaron en el marco del congreso de la Asociación Latinoamericana del Acero, el Alacero Summit 2024, el principal evento de la industria de la región.
El experto dejó en claro que “la industria no está encaminada a la emisión cero” e incluso afirmó que, desde su punto de vista, no cree que esa meta sea posible en 2050.
Lichtenstein, quien fue el primer orador del Foro, trazó un pronóstico que podría ser llamado “realista o pesimista”, según explicó, pero que a su juicio es el que considera transitará el sector.
De acuerdo a los últimos informes internacionales, alcanzar las metas de descarbonización en la industria del acero en los próximos 25 años significan llevar al cero neto las emisiones del sector, lo que implica reducir las emisiones actuales en un 90%.
Los mismos documentos elaborados por Wood Mackenzie, proveedor de datos y análisis internacionales para la transición energética, señalan que los cambios en los procesos de producción para lograr ese descenso requerirán por lo menos una inversión de 1,4 billones de dólares.
Recalculando
Basado en este contexto, Lichtenstein dijo que “si se pronostican emisiones hay que hacer a su vez pronósticos de la producción global de acero”, las cuales según estimó, estará en un rango de crecimiento entre 2030 y 2040. Esto es así porque si bien habrá caídas en China, éstas serán compensadas con los incrementos en India.

A partir de ese escenario, recordó que las emisiones de carbono en la industria del acero lejos de reducirse, se incrementaron en los últimos años y señaló un punto de inflexión en materia de emisiones recién para el final de está década. “Vemos que eso va a cambiar, vemos una caída del 20% acumulado para el 2040, pero a ese ritmo la industria está por encima de la meta del 2050”, reiteró el especialista.
De todos modos, Lichtenstein lejos de vaticinar un escenario desalentador, buscó dar frente a los grandes referentes de la industria convocados en Alacero Summit, una mirada más “realista”.
Dijo que los “vientos de frente” que ralentizan el proceso de descarbonización son, entre otros, “la falta de hidrógeno verde, el alto consumo de energía, el lento escalamiento y comercialización de la tecnología y el cuello de botella en la construcción de proyectos de ingeniería”.
Todo eso, afirmó, “hace que las cosas no pasen al ritmo que era esperado hace algunos años por el resto del mundo”.
Así y todo, se ocupó de marcar “el potencial que hay en lugares de luz”, dijo. Agregó que “América latina es una de esas áreas con un poco de luz en una constelación o en un mundo que no se ve tan bien desde el punto de vista del acero y de su impacto sobre el cambio climático global”.
En Latinoamérica, la industria del acero moviliza 1,4 millones de puestos de trabajo directos e indirectos vinculada a sectores económicos clave como la construcción, la industria automotriz y la fabricación de maquinarias y electrodomésticos, según los datos de Alacero.
Sin embargo, la principal amenaza es la creciente importación de acero producido en China. Sólo en 2023 se alcanzó el récord histórico cercano a los 10 millones de toneladas, una cifra que representa un crecimiento del 45%.
Desde la asociación señalaron que la reconfiguración de las cadenas de valor y la tendencia hacia la regionalización abren nuevas posibilidades para América latina que, destacaron, “produce acero con una de las menores huellas de carbono del mundo y que cuenta con una cadena de valor metalmecánica competitiva e integrada".