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23.06.2026

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"Las crisis climáticas transforman el corazón del negocio del seguro"

La titular del área de Gestión Estratégica Sostenible del grupo, Gricel Di Bert, explicó cómo se transforma el sector según las nuevas demandas

 

Por: Eugenia Langone mail

Hace más de dos décadas que Gricel Di Bert emprendió el camino de hacer de los seguros, ese intangible que “vende una promesa” como ella misma lo define, un negocio sostenible. Con una mirada donde negocio y sustentabilidad lejos de ser antagónicos forman parte de una misma estrategia, la jefa de Gestión Estratégica Sostenible de La Segunda Seguros analiza el camino recorrido y los desafíos por delante. 

En diálogo con Ecobiz, Di Bert detalla las acciones que la empresa lleva adelante en toda su cadena de valor, así como los cambios globales que ya impactan en el sector y  los que están por venir. “El cambio climático se lleva el puesto número uno”, afirma sobre los fenómenos meteorológicos extremos cada vez más frecuentes que hace rato están en el ojo del negocio de las aseguradoras. Sin embargo, se adelanta y va más allá para poner el foco en las personas, la salud, la longevidad y la extensión de la expectativa de vida, un proceso demográfico que vino a modificar la oferta de las compañías y la demanda de nuevas generaciones. “Hoy se empiezan a revalorizar los seguros de retiro, así como también sucede con las cauciones para alquileres, porque las necesidades cambian”, señala. 

-  Repetís en cada charla que la sostenibilidad tiene que estar incorporada al núcleo del negocio y no ser un capítulo aparte. ¿Cómo es el proceso para llegar a ese escenario que, a tu criterio, es una de las claves del “ser sostenible”?

- Lo primero que tengo que decir es que la sostenibilidad no es antagónica al negocio, no son opuestos. Cuando mirás la evolución de la sostenibilidad dentro de las empresas muchas veces aparece como un maquillaje, como ese trabajo de buena fe con un foco más filantrópico o enfocado a lo ambiental, pero vago. Lo que hay que preguntarse es cómo la sostenibilidad aporta al negocio y esa es la primera mirada. Entonces todo ese trabajo de impacto en la comunidad o en el ambiente tenés que hacerlo crecer dentro de una estrategia y para eso, tenemos que saber cómo impacta en el negocio. Lo primero es el ahorro de costos, como por ejemplo, el medir tus consumos de energía, y cómo el cuidado y seguimiento de este consumo colabora en la reducción de costos. Por eso no es simplemente medir huella en la organización, sino hacer una planificación basada en conocer mi consumo e impacto, planificar su reducción para luego revisar su compensación. Otro punto importante a la hora de pensar la sostenibilidad en los negocios es preguntarse por el propósito. ¿Qué vendo, para qué y cuál es mi crecimiento? Tengo que ser sustentable económicamente para ser sostenible realmente a nivel ASG (Ambiental, Social y Gobernanza) porque sin una, se cae la otra. En el caso de seguros, vendemos una promesa, un intangible. Si hiciera una medición de mi producto, te diría que es mínimo el impacto, porque el producto del seguro es acompañarte frente a un siniestro, reparar, remediar el daño. Entonces, este negocio al cruzarlo con una estrategia de sostenibilidad basada en pilares ASG, no puedo mirarlo simplemente desde ambiental con una medición de huella medición de huellas, sino que tengo que poner foco en la prevención, como por ejemplo, frente al cambio climático, los cambios meteorológicos extremos, los ciberriesgos, las nuevas formas de movilidad, el envejecimiento de la población y los nuevos consumos. Por otro lado, en  el eje social no es solo acompañar con una donación, sino ver el impacto que genero a través de mi operación en la comunidad donde estoy emplazado, al cliente y a los colaboradores puertas adentro de mi organización. Tener una marca empleadora donde el colaborador tiene garantías de seguridad y acompañamiento,  desde una mirada de debida diligencia en materia de derechos humanos, acompaña a tener bajas rotaciones del personal, como así también beneficios en la calidad de la atención al cliente. Creo que es importante entender que el cliente que se va por costos probablemente vuelva por calidad, pero el que se fue por mala atención, no va a volver por costos. Todo esto redefine el concepto de protección y también es negocio, y mi valor evoluciona en anticiparse y prevenir.

- En las industrias manufactureras y en el agro, se pone mucho el ojo en la cadena de proveedores, ¿Cómo funciona eso en el sector del seguro?

- Trabajamos mucho en la cadena de suministros, por un lado con el área de Compras, porque esto tiene un derrame aguas arriba y aguas abajo. Dentro del eje de gobernanza, en todo lo que tenga que ver con transparencia, ética, lavado de activos, anticorrupción y derechos humanos, porque no basta con que yo diga que estoy cumpliendo si no sé cómo lo hace quien forma mi cadena de proveedores. Nosotros como empresa también somos cadena de valor, por ejemplo, los reaseguradores, que por ser europeos tienen muchas normativas más avanzadas en materia de ASG y nos consultan cómo estamos trabajando en este sentido. Otro punto importante es evaluar el servicio tercerizado que doy. Si el proveedor no es eficiente, no es ético o tiene irregularidades que pueden derramar en situaciones como trabajo forzoso, trabajo infantil, entre otros tantos que no son parte de mi mirada y claramente repercute directamente en mi negocio. Evaluar mi cadena de valor es necesaria para ser consistente entre lo que digo y hago.

Una estrategia de sostenibilidad en este negocio no se mira sólo desde lo ambiental sino que hay que poner foco en la prevención, como el cambio climático, los ciberriesgos o el envejecimiento de la población y nuevos consumos

- En las empresas de servicios, y en particular en los seguros, ¿Cómo operan y cuáles son las normativas nacionales e internacionales teniendo en cuenta que en el caso de la agroindustria y las alimenticias, por ejemplo, vienen empujando cambios en los procesos de producción?

- Las normativas existen desde hace tiempo, pero su vigencia real se consolida cuando son traccionadas por la articulación público-privada. Ante las exigencias globales de descarbonización y sustentabilidad que hoy transforman a la agroindustria y las empresas alimenticias, desde el sector asegurador no podemos ignorar la transformación de la producción agroalimentaria, si lo hiciéramos, quedaríamos fuera de su cadena de valor. Por eso, hemos implementado acciones concretas como el Pagaré Verde para financiar proyectos de impacto positivo y la adopción de tecnología blockchain para la trazabilidad de la captura de carbono. Para reportar y medirse existen varios indicadores que se ajustan a las diferentes industrias, como por ejemplo los Principios para la Sostenibilidad en Seguros (PSI), los Sustainability Accounting Standards Board (SASB),  Global Reporting Initiative (GRI), entre otros, que son algunos de los que utilizamos en La Segunda para medirnos.

- Como decías, un factor clave en prevención es el cambio climático y los eventos extremos frecuentes. ¿Cómo se preparan frente a eso y cuáles son los desafíos que tienen?

- Trabajamos en una estrategia de cambio climático para diseñar pilares estratégicos que nos permitan adelantarnos en este sentido. Es importante ver cómo empieza a cambiar el comportamiento del seguro. El gran desafío actual es pasar de la mera indemnización del daño a la gestión predictiva del riesgo. Para prepararnos frente a este escenario de eventos extremos recurrentes, trabajamos enfrentándonos a desafíos muy claros, porque el cambio climático alteró los patrones tradicionales, haciendo que las tormentas sean más severas, erráticas y concentradas en zonas antes no afectadas. 

El grupo mide el desempeño de la gestión interna a través de las tres dimensiones de los criterios ASG, bajo parámetros metodológicos precisos.

- En estos cambios, ¿Cómo ves que se modifica la cultura en relación a los seguros desde el punto de vista del cliente y la demanda?

- A nivel global, la industria del seguro atraviesa un cambio de paradigma histórico. El seguro que antes era visto como un gasto, hoy empieza a mirarse como necesidad y no como una obligación. Pasamos de una era donde el seguro era un contrato estático y reactivo, a un ecosistema de gestión predictiva del riesgo respaldado por datos satelitales e inteligencia climática. Por otro lado, hay que revisar la mirada de las nuevas generaciones que empieza a contemplar el seguro dentro de sus necesidades. Estas generaciones ya no ven como opción la compra de un automóvil, sino que eligen movilidades alternativas, el carpooling, las nuevas app de traslados, etc. Lo mismo sucede con las viviendas, este público ya no piensa en la adquisición de viviendas con créditos interminables, sino en alternativas que les da libertad de migrar y vivir nuevas experiencias. Otro tema no menor es el auge y la masividad que comenzó a tomar la inteligencia artificial (AI) en la vida de las personas y en los ámbitos laborales y de negocios, que trae aparejado grandes cambios. Aparecen nuevas oportunidades para los seguros de retiro y las cauciones para alquileres, donde empiezan a ser una opción financiera interesante, aunque aquí entra el tema de la educación y el conocimiento de este instrumento financiero que les permitirá entender los beneficios que  estos productos traen aparejados. Muchos de estos temas tomaron mayor relevancia a partir de la pandemia, porque trajo cambios: el trabajo híbrido y a distancia, la posibilidad de generar negocios de otra forma y a otro nivel que requiere fortalecer una cultura preventiva y entender la necesidad frente a cualquier riesgo.

- ¿Cómo es el proceso de cambio hacia el interior de la empresa para poder alcanzar la sustentabilidad en el corazón del negocio?

- Lo primero es entender en qué estadío se encuentra  la organización, medirse y saber dónde estás parado. La sostenibilidad trae una forma de gestionar diferente porque cruza la información corporativa, operacional y comercial. Es fundamental trazar una hoja de ruta que permita saber hacia dónde evolucionar y a partir de ahí delinear estrategias y acciones concretas. Este proceso de cambio interior se ejecuta en tres etapas metodológicas concretas, que va desde realizar un ejercicio de análisis de materialidad, lo que implica abrir el diálogo con nuestros grupos de Interés, un proceso de transversalidad activa, porque para que la sostenibilidad habite en el corazón del negocio, es importante entender que no puede depender de un área aislada; y por último el despliegue de la hoja de ruta con indicadores de evolución, que teniendo un diagnóstico claro nos permite trazar un plan estratégico con metas a mediano y largo plazo. No buscamos ser una empresa de seguros que además hace acciones sustentables; el desafío que asumimos es alinear nuestra naturaleza cooperativa para que cada póliza emitida y cada inversión realizada contribuyan activamente a la resiliencia del entorno.  

"Evaluar la cadena de valor, a los proveedores, es necesaria para ser consistente entre lo que se dice y lo que se hace"

- ¿Y qué se mide en una empresa de seguros hacia adentro?

- La medición hacia adentro no es un ejercicio de buenas intenciones; se traduce en un Informe Anual Integrado estructurado bajo estándares globales. Nuestra gestión interna mide el desempeño a través de las tres dimensiones de los criterios ASG, bajo parámetros metodológicos precisos, como es la medición de huella de carbono operativa (Dimensión Ambiental), cuantificando exhaustivamente el inventario de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en nuestros establecimientos y oficinas bajo control operativo. Esto abarca desde el consumo de energía eléctrica y gas, el uso de combustibles de la flota terrestre, entre otros. Monitoreamos la eficiencia en la gestión de residuos y la tasa de despapelización total mediante la digitalización de pólizas. Además, compensamos las emisiones generadas en grandes hitos corporativos como lo han sido nuestras convenciones de seguros para Productores, nuestro 1° Foro de Sostenibilidad mediante y otros eventos más, a través de la adquisición de créditos de carbono certificados e inversión en reforestación. Desde la dimensión social, evaluamos indicadores centrados en nuestros colaboradores, que incluye tasas de equidad de género, programas de formación continua y métricas estrictas de salud y seguridad laboral interna, etc. Paralelamente, medimos la satisfacción de nuestros asegurados asegurados, para brindarles un mejor servicio y responder a las necesidades del futuro. Al igual modo, ponemos énfasis en el impacto que generamos en la comunidad, midiendo y fomentando su crecimiento. En cuanto a la dimensión de gobernanza, ponemos preponderancia en la ética corporativa, la transparencia financiera y el cumplimiento, potenciando otros temas como la innovación sostenible y el cuidado en materia de ciberseguridad. Hoy te mencionaba que en el negocio del seguro vendemos una promesa de cumplimiento a largo plazo y gestionamos capital de terceros. Al tener un ADN y origen cooperativo, nuestro cliente es también nuestro asociado, lo que nos impone el estándar ético más alto. Medimos y auditamos exhaustivamente el cumplimiento de las políticas de Prevención de Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo (PLA/FT). Ratificar estos procesos nos permite canalizar esas reservas técnicas con total transparencia hacia inversiones responsables de impacto real en la comunidad. Por eso, medir hacia adentro es lo que nos da la legitimidad técnica para exigirle buenas prácticas al mercado allá afuera.

- ¿Cuál es la importancia de reportar?

- Reportar es, fundamentalmente, el acto de verificar que aquello que declaramos corporativamente existe, es medible y se sostiene en el tiempo. El verdadero valor de nuestro Informe Anual Integrado radica en que dejó de ser una memoria estática o un ejercicio de relaciones públicas para convertirse en un instrumento estratégico de gestión interna y gobernanza corporativa. No recopilamos datos al cierre del ejercicio simplemente para contar "qué tan bien hacemos las cosas", sino para contrastar lo planificado con lo ejecutado, mapear nuestras brechas operativas y proyectar mejoras continuas hacia nuestra meta estratégica fijada para 2030-45. Para nuestra organización de base cooperativa, el reporte es el mapa que unifica y podríamos decir que opera como un traductor de coherencia transversal. Se convierte en un  tablero de control estratégico. Es el mapa que nos indica con datos auditables dónde estamos parados en tiempo real y traza la ruta hacia un negocio de seguros genuinamente resiliente, transparente y con propósito cooperativo.

"Hoy nos enfrentamos a una convergencia de crisis climáticas, demográficas, geopolíticas y tecnológicas que transforman el negocio", dijo Di Bert.

- ¿Cuáles son los principales desafíos por delante en materia de sostenibilidad?

- En estos últimos años, el mapa de riesgos globales se ha vuelto sumamente complejo y dinámico. Desde la perspectiva de una aseguradora, los desafíos por delante ya no se limitan a la gestión ambiental tradicional; hoy nos enfrentamos a una convergencia de crisis climáticas, demográficas, geopolíticas y tecnológicas que transforman por completo el corazón de nuestro negocio. La transición demográfica, longevidad, salud y bienestar mental, no son temas menores a pensar como desafíos a los que nos enfrentaremos, ya no es novedad que el aumento de la expectativa de vida y el envejecimiento de la población representan un desafío sistémico. El foco en las personas hoy exige un cambio de paradigma. Otros grandes desafíos vendrán de la mano de la resiliencia financiera ante disrupciones geopolíticas globales. Sabemos que los conflictos internacionales y las guerras por el control de la energía y las cadenas de suministro tecnológico en Europa impactan de manera directa en las economías emergentes como la nuestra. Para el sector asegurador, esto se traduce en volatilidad de los mercados financieros y presión inflacionaria sobre los costos de reposición de siniestros. Por último y no menor, es la irrupción masiva de la IA que redefine por completo los modelos operativos y de atención al cliente, y este no es un desafío menor, sino mayúsculo, porque nos pone a revisar la reconversión laboral de nuestros equipos humanos. La automatización no debe reemplazar nuestra esencia de cercanía cooperativa, sino potenciarla.

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