Inversión de peso
Sidersa le pone fecha de largada a su acería “verde”
Ecobiz participó de un recorrido por las obras del proyecto Sidersa+ en San Nicolás. Los directivos detallaron cuándo comenzará a producir
Por: Sandra Cicaré mail
La compañía Sidersa confirmó el cronograma de inicio de operaciones de la acería que construye en San Nicolás y que proyecta convertirse en la más eficiente y sustentable del mundo.
Si los tiempos se cumplen, en junio de 2027 comenzarán las pruebas en frío, en diciembre de ese mismo año las pruebas en caliente y a principios de 2028 la planta entrará en producción plena de acero para la construcción, varillas y alambrón.
“En un año y medio estaremos produciendo hierro para la construcción”, sintetizó Oscar Coletto, quien definió la apuesta con una frase que resume la ambición del proyecto: “Hicimos una empresa donde no va a haber otra”.
El proyecto Sidersa+ - una acería integrada y de última generación que fue la meta de la metalúrgica familiar de origen rosarina - fue anunciado a mediados del año pasado y demandará una inversión de u$s 300 millones. Se trata del primer proyecto de este tipo en más de seis décadas en Argentina y se está construyendo en un predio de 46 hectáreas, de las 70 que tiene la compañía en San Nicolás sobre la autopista Rosario - Buenos Aires.
De ese desembolso, dos tercios son capitales propios y el resto proviene de financiamiento internacional, una condición para ingresar al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (Rigi).
La nueva acería, que competirá en el mercado con Gerdau o Acindar, tendrá capacidad para producir 360 mil toneladas anuales de varillas y alambrón, con un modelo productivo alineado con los estándares globales de “acero verde”.
Los pilares de una planta distinta
Más allá de la escala industrial, el diferencial del proyecto está en su diseño tecnológico. La planta fue concebida sobre cuatro pilares que explican su promesa de menor impacto ambiental y mayor eficiencia: reciclaje de chatarra, procesos integrados, eficiencia energética y seguridad.
Según detalló Alejandro Galdeano, gerente de operaciones de la nueva acería, el corazón del sistema será el uso intensivo de chatarra: el 99,5% de la carga del horno será scrap , lo que permitirá producir acero 100% reciclado y reducir drásticamente la huella de carbono.
A esto se suma la tecnología de “palanquilla infinita”, que habilita un proceso continuo. Jorge Azcuaga, gerente general de Calidad en Sidersa explicó que apenas dos horas separan el ingreso de la materia prima del producto final. “El proceso no se corta nunca; se procesa la chatarra y se usan los gases de los hornos para precalentarla lo que genera un gran ahorro de energía; luego se lamina y finalmente se produce alambrón y varillas”, dijo. con un tratamiento La eliminación de etapas intermedias no solo mejora el rendimiento, sino que también reduce emisiones, consumo de energía y uso de recursos.
“Eso la convierte en la acería más moderna, eficiente y sustentable”, agregó Azcuaga.
Menos energía, menos emisiones
El capítulo energético es otro de los ejes centrales. La planta reutilizará los gases del horno para precalentar la chatarra, lo que permitirá ahorrar unos 50 kWh por tonelada producida. Además, con control variable de la potencia energética reducirá en torno al 10% el consumo respecto de tecnologías tradicionales.
El diseño también contempla la conexión directa a fuentes renovables y elimina el uso de gas en etapas clave del proceso como es el proceso de recalentar la palanquilla que realizan otras industrias y, en este caso, se evitará.
Como resultado, la acería emitirá alrededor de 400 kilos de gases de efecto invernadero (GEI) por tonelada de acero, frente a los cerca de 2.000 kilos que generan las plantas convencionales. Un diferencial que la alinea con los objetivos de descarbonización que impulsa la Unión Europea para las próximas décadas.
Por otra parte, para reducir la huella hídrica, la empresa tiene en funcionamiento dos plantas de tratamiento de agua que permiten hacer reutilizar en forma infinita este recurso y evitar extraerlo del río Paraná.
La chatarra como insumo estratégico
El modelo productivo está asentado sobre un concepto de economía circular a gran escala, ya que convierte a la chatarra en su insumo clave. Para producir 1.200 toneladas diarias de acero, la planta demandará unas 1.400 toneladas de scrap por día, equivalente a unos 1.500 autos.
En ese sentido, Pablo Cattoni, director institucional de la empresa, explicó que Sidersa prevé trabajar con municipios del norte bonaerense y del sur de Santa Fe y Córdoba para asegurar el abastecimiento. El esquema permite, al mismo tiempo, retirar estos residuos de zonas urbanas y reinsertarlos en el circuito productivo. También estiman realizar convenios con clientes para utilizar esa chatarra.
El equipamiento de la nueva acería serán provistos por la italiana Danieli, líder global en soluciones para la industria, que iniciará el montaje en enero de 2027. En total, se trata de unas 7.500 toneladas de maquinarias que llegarán al país en más de 600 contenedores.
Sin embargo, la compañía decidió que el resto de la obra tenga fuerte componente nacional, incluso pudiendo acceder a beneficios para importar a través del Rigi, deshicieron apostar por la industria nacional. “Preferimos derramar los beneficios a la cadena local porque muchos son nuestros clientes”, remarcaron desde la empresa.
La obra ya muestra avances visibles. Actualmente trabajan unas 750 personas en la construcción de las diferentes naves de 9 empresas distintas, y en su pico prevén llegar a los 1.500 operarios.
Con la mira puesta en 2028, la empresa busca posicionarse con una planta que no solo aumente la capacidad productiva, sino que también marque un nuevo estándar ambiental para la industria del acero en la región. “Para competir hay que invertir. Vamos a tener la planta más moderna del mundo y eso nos asegurará mercado”, desafió Coletto.



