Packaging sustentable
Aislan el frío y ahora también los residuos
Una empresa del rubro de la construcción se reinventa con un concepto sostenible. Energía, residuos y nuevos envases, el foco de sus acciones
Por: Eugenia Langone mail
Primero midieron huella de carbono, después hicieron cambios en la gestión de la energía y en paralelo, con el impulso de un equipo de activistas voluntarias, avanzaron en la gestión de residuos y en 2023 conformaron el un Comité de Sustentabilidad. Isolant, la empresa productora de aislantes a base de espuma de polietileno, se transformó así puertas adentro y ahora lleva el cambio hacia afuera y se convierte en la primera compañía del sector de la construcción que sale al mercado con un packaging sustentables.
La transformación permitió pasar de proteger sus productos en bolsas de gran tamaño de poliestileno virgen a trabajar con otras dos alternativas: embalajes compostables para sus productos premium y de plástico reciclado para las líneas más económicas.
Dolores May es bióloga y responsable de Sustentabilidad de Isolant, la empresa familiar con planta en Fátima (Buenos Aires) que tiene más de 30 años de trayectoria y que conduce como CEO su hermana Margarita. “Podemos equivocarnos, pero lo que buscamos antes que nada es intentarlo para poder inspirar a otros y sobre todo para instalar cambios culturales, más allá de que estemos nosotras o no en la empresa”, afirmó en diálogo con Ecobiz.
A quienes no sólo tuvieron que inspirar, sino convencer con este cambio de packaging fue a los proveedores. “A veces la primera respuesta que encontrás es no se puede o que a los clientes no les va a gustar, entonces tenés que insistir porque justamente se trata de asumir la responsabilidad y en el camino educar a otros”, contó sobre el proceso que les permitió llevar adelante el paso a un empaque más amigable con el ambiente.
En ese proceso, que define “por insistencia”, fue que se encontraron con una empresa que transitaba un proceso de búsqueda similar y que, tras algunas pruebas, logró producir las bolsas de gran tamaño que necesitaban.
Con ese paso, las nuevas bolsas de Isolant se degradan sólo 180 días en un compost hogareño, lo que desde la empresa consideran “un avance clave para hacer la sustentabilidad más accesible, ya que cualquier persona puede compostar el material sin necesidad de instalaciones especializadas”.
Marcela Galindo, responsable del área de Marketing explicó el cambio incluyó el rediseño de la impresión que se limitó a una sola cara, lo que redujo uso de tinta en un 80%.
Con todo eso, la firma logró el 100% de biomateriales en sus bolsas y una reducción del 80% en el uso de tinta.
“Es un trabajo en red y artesanal, de mucha búsqueda para poder llevar adelante los cambios”, agregó May.
No sólo el embalaje
Este cambio fue parte de un proceso que se inició en 2019 cuando la firma por primera vez midió su huella de carbono, una decisión que abrió la puerta a muchas otras acciones.
La energía y los residuos fueron las primeras claves. “Una prioridad fue trabajar con nuestros residuos industriales porque está claro que somos fabricantes de plásticos y tenemos que cuidar lo que desechamos”, remarcó May.
Desde entonces la empresa redujo sus residuos totales, tanto de oficinas como de planta, de entre cinco contenedores de ocho metros cúbicos al mensuales a no más de tres y en algunos meses, dos.
Mejorar la separación interna, procesar y reutilizar el scrap de la producción y, sobre todo, la concientización para avanzar en un cambio cultural hacia adentro de la fábrica fueron las claves del proceso.
Las llamadas “activistas verdes”, un grupo de mujeres que impulsaron la separación y el reciclaje a baja escala, fueron las pioneras del trabajo, recordó la responsable de Marketing. Ese empujón se tradujo en 2023 en la conformación del Comité de Sustentabilidad de la empresa, un espacio del que son parte las áreas clave.
La pata social también se puso en juego en esas transformaciones. “En el 2024 visitamos una cooperativa de residuos en Villa Rosa, en la zona de Pilar, y eso nos cambió la mirada porque no se trata de bajar la orden de separar residuos, sino de ver y entender que eso beneficia el trabajo y muchas familias que viven de eso, y que son son el último eslabón y los más vulnerables de la cadena”, detalló May sobre las experiencias que fueron parte de los cambios.
Con espacios de participación para todos sus colaboradores a través de una plataforma que permite acercar propuestas y proyectos, la firma avanza con metas ambientales claras para el 2030. Y entre los desafíos por venir en la agenda está la energía.
“Para el 2030 se plantea la reducción del 50% el consumo de energía”, adelantó la responsable de Sustentabilidad. Si bien tras las mediciones de 2019 la firma compra energía verde, el proyecto en carpeta es la instalación de paneles solares para la producción propia.
“Estamos esperando mejores tasas de crédito, pero estamos cada vez más cerca”, adelantó May, y concluyó: “Es un paso fuerte para avanzar en nuestros objetivos, pero también a nuestra independencia”.


