Industria de punta
La primera planta de biogás del país que dejó el control en manos de la IA
Ubicada en General Villegas, la compañía integró inteligencia artificial en su sistema de control industrial. Conocé cómo lo hizo
Por: Eugenia Langone mail
La inteligencia artificial marcó un hito en el sector del biogas argentino. GVBio, la planta del Grupo María Elena ubicada en General Villegas, se convirtió en la primera del país en integrar la IA directamente a su sistema de control industrial. “Estamos todos revolucionados: dimos un gran salto de la teoría a la práctica”, dijo a Ecobiz Lisandro Peirone, gerente de Operaciones de GVBio.
GVBio forma parte del proceso de integración vertical que el Grupo María Elena inició hace más de una década para agregar valor a su producción agropecuaria. En ese período, el grupo pasó de una decena a más de cien empleados y amplió sus actividades hacia la producción porcina a través de Genética Porcina Danesa SA y la generación de energía renovable. La planta de biogas fue construida en el marco de la segunda ronda del Programa RenovAr.
Con una potencia instalada de 1,2 MW, GVBio lleva cuatro años en funcionamiento y está habilitada para tratar residuos orgánicos. Recibe quince tipos de subproductos provenientes de industrias cerealeras, lácteas, cárnicas y aceiteras de distintos puntos de la provincia de Buenos Aires y del país. La energía que inyecta a la red equivale aproximadamente al 25% del consumo eléctrico residencial del partido de General Villegas.
El paso hacia la inteligencia artificial
El proyecto surgió ante la necesidad de procesar el gran volumen de información generado por la planta e integrar datos provenientes de distintas fuentes. Peirone, ingeniero industrial y actual presidente del Grupo CREA Biogas, identificó que esa dispersión dificultaba el análisis conjunto de las variables y la toma de decisiones.
“Trabajamos las 24 horas y producimos una enorme cantidad de datos. El desafío no era obtener más información, sino interpretarla y transformarla en decisiones oportunas”, explicó. A partir de esa necesidad, la empresa impulsó la creación de una herramienta orientada a mejorar la toma de decisiones. Autolink Solutions empresa liderada por Sebastián Cuenca y Leandro Espindola, llevó la idea a la práctica.
La idea surgió hace un año y comenzó a materializarse a través de la implementación del modelo de inteligencia artificial SIBIA hace unos seis meses. La plataforma integra información de distintas fuentes y utiliza más de doce modelos especializados, entrenados con los registros históricos de la planta, para identificar patrones, realizar predicciones y generar recomendaciones operativas. Su incorporación también llevó al equipo a revisar y mejorar los procesos internos.
Como resultado de esa combinación entre tecnología y reorganización operativa, el cumplimiento del contrato de inyección de energía eléctrica con Cammesa pasó del 91 % al 97 %.
La inteligencia artificial llega al PLC
La etapa más innovadora llegó con la integración de SIBIA al PLC, el sistema de control industrial de la planta. A partir de los cálculos de las dietas y de los datos de generación obtenidos en tiempo real, puede modificar variables y actuar sobre bombas, válvulas y ciclos de alimentación de los biodigestores. Estas acciones se ejecutan automáticamente dentro de límites previamente definidos y bajo la supervisión del equipo responsable de la planta.
El sistema también optimiza las recetas de alimentación, genera certificados de tratamiento de residuos, elabora reportes productivos y ejecutivos, calcula indicadores de desempeño y realiza el seguimiento del plan de mantenimiento. Además, cuenta con un asistente por voz que facilita el acceso a la información durante las tareas cotidianas.
Una de sus aplicaciones consiste en anticipar posibles faltantes de insumos. SIBIA analiza el pronóstico meteorológico y, si detecta que las lluvias podrían impedir el ingreso de camiones, alerta al equipo. Si un sustrato no estará disponible, calcula una dieta alternativa y ajusta su composición según las existencias de la planta. De este modo, las personas responsables de la operación disponen de más tiempo para evaluar las decisiones necesarias.
Una herramienta para potenciar al equipo
Para Peirone, la automatización no sustituye el criterio, la experiencia ni la responsabilidad de quienes gestionan y operan la planta, sino que potencia sus capacidades. Al reducir registros manuales, controles rutinarios y procesamiento de información, permite que el equipo dedique más tiempo al análisis, la planificación, la toma de decisiones y el mantenimiento preventivo.
“La tecnología no reemplaza el conocimiento de las personas: les brinda mejores herramientas para anticiparse a los problemas y concentrarse en las tareas donde su experiencia aporta más valor”, sostuvo. Esta capacidad es especialmente relevante en una planta que utiliza equipamiento y repuestos importados, cuyos plazos de reposición pueden extenderse durante varios meses.
La incorporación de IA representa una nueva etapa en el proceso de integración e innovación de Grupo María Elena, que comenzó con la producción agropecuaria, avanzó hacia la genética porcina y la generación de biogás, y ahora suma tecnología desarrollada a partir de sus propias necesidades. El próximo desafío será consolidar los resultados obtenidos en GVBio y evaluar cómo aplicar esta experiencia en otras actividades del grupo.


