Energías
18.09.2026

Energía limpia

Prendieron un negocio con el descarte de la industria de aceitunas y nueces

Son proveedores de la industria minera y decidieron aprovechan el scrap industrial para producir leños ecológicos y reducir la deforestación

Por: Milagros Oliver mail

Dedicada a la venta de maquinaria pesada, vehículos y proyectos de explotación minera, la empresa norteña Servicios Mineros Catamarca decidió procesar el sobrante de la industria olivícola y vitivinícola para convertirlo en "ecoleños" y entregarlo a las comunidades de la Puna y zonas de alta montaña, para uso en hogares e industrias.

La firma transforma los residuos del orujo de aceituna en briquetas ecológicas, una alternativa sostenible a la leña tradicional que apunta a reducir la deforestación.

“Vimos la necesidad de buscarle una solución al scrap u orujo de las cosechas como las aceitunas y la nuez, frutos que tienen gran poder calorífico, un producto que terminaba siendo tirado, y que todavía se sigue tirando”, contó Rogelio Mazacotte, titular de la empresa, a Ecobiz.

La firma tiene sede en Catamarca y también en Santa Fe, que funciona como base operativa centrada en servicios de reparación mecánica, fabricación, restauración de equipos y trabajos de tornería, brindando soporte técnico y operativo a las actividades principales de la empresa en las demás provincias donde opera, como Neuquén y San Juan.

Las briquetas se producen en sus plantas modulares y son transportables.

Las briquetas se producen en sus plantas modulares de 100 m2 transportables, que se cargan en un camión y se trasladan hasta la finca o lugar de producción del scrap. Su producción resuelve también el problema de la fermentación y mal olor de los residuos, que atrae insectos a las industrias olivícolas y vitivinícolas.

El proyecto, además, nació como una forma de brindar apoyo a las comunidades aledañas, donde la leña y su transporte resultan costosos, pero no dejan de ser necesarios. “Es un elemento con el que la gente cocina o se calefacciona cuando hay bajas temperaturas”, sumó el titular.

El proceso

Primero se recolecta el sobrante de la molienda proveniente del proceso de extracción de aceite -principalmente aceituna y nuez-, directamente en las fincas. "Contamos con acuerdos con los principales productores de la región para garantizar un suministro constante de orujo, permitiéndonos alcanzar entre 80 y 160 toneladas semanales”, detalló el titular.

Luego, ese material recolectado se pasa por una tamizadora para eliminar la arena y otras impurezas. “Este paso es fundamental, ya que en regiones como la Puna el viento contamina el residuo”, señaló Mazacotte. 

Una vez separado, se obtiene el material virgen y limpio, al cual se le agrega aglutinante para permitir su compactación, utilizando únicamente agua, y pasando por una tolva a un sistema de prensado automático, donde son procesados y expulsados en forma de troncos o bloques compactos para finalmente ponerlos a secar al aire libre, en donde la humedad del clima juega un rol importante a la hora de acelerar el proceso. “En zonas muy secas como la Puna el proceso puede tardar solo uno o dos días, mientras que en otros climas puede llevar una semana”, ejemplificó el titular.

"La intención es paliar el impacto del sector minero", explicó Rogelio Mazacotte, titular de la empresa.

Finalizado el proceso de secado, los ecoleños quedan listos para ser paletizados y llevados a las comunidades. “La intención es paliar el impacto minero. Existe una ley que se denomina ‘ley de responsabilidad social’, y parte de ella se cumple con la asistencia a los pueblos que están más desprovistos”, explicó.

La proyección del material

Servicios Mineros Catamarca proyecta trasladar las unidades modulares a otras provincias, adaptando la fórmula según el lugar, y apuntando también a generar nuevos puestos de trabajo o cooperativas.

La empresa proyecta triplicar la capacidad de producción en la planta que ya tiene instalada.

“Nosotros tenemos intención de llevar los leños a Bariloche, por ejemplo, a las cervecerías artesanales que utilizan el producto, pero el costo del flete es muy alto, entonces hasta no mejorar ese aspecto, no podemos competir contra los combustibles fósiles”, contó Mazacotte.

Entre sus proyectos, la firma ya tiene desarrollada una nueva planta que triplicará la capacidad actual de producción. “Tenemos proyectada una planta para entre 3 y 5 toneladas por hora. Pero no la podemos poner en marcha hasta no estar seguros de dónde la vamos a instalar”, cerró el titular.

arrow_upward