En línea de largada
Luján pone primera para instalar el primer parque solar comunitario de Buenos Aires
Buscan reducir el costo de la energía, un gran atractivo para las inversiones que impactan en mayor empleo y actividad en la zona. Aquí todos los detalles
Por: Sandra Cicaré mail
Luján tendrá el primer parque de generación solar comunitaria de la provincia de Buenos Aires. Diez empresas industriales de la ciudad, agrupadas a través de la Cámara de Comercio e Industria local, avanzan en un proyecto de 3 MW sobre un predio de 4 hectáreas cedido por el municipio en el Parque Steverlynck, con el que buscan producir su propia energía y aliviar una factura eléctrica que hace años dejó de ser sostenible para el sector productivo.
"Para nosotros es un desafío, y para el municipio creo que es un hito importante: va a ser el primero en la provincia de Buenos Aires", resumió Alberto Nicosia, de la Cámara de Comercio e Industria de Luján, sobre un proyecto que lleva meses de elaboración y cuyas obras comenzarán en breve, que demandará una inversión que supera los u$s 2 millones.
El parque, que generará un promedio anual de 6.000 MWh, con una vida útil de más de 30 años de producción solar, surge de una necesidad concreta. Luján arrastra un problema estructural: el crecimiento urbano desordenado terminó ubicando a buena parte de su entramado productivo en pleno casco urbano, sobre una red de distribución que hoy pierde cerca del 20% de la energía que transporta y que lleva años sin recibir inversión. La cooperativa eléctrica que administra este sistema atraviesa una situación compleja y la industria - que representa más del 65% de la facturación - no logra traducir ese peso en mejores condiciones de negociación.
A eso se suma el impacto de la resolución 976, que obligó a las cooperativas a sostener precios por 120 días a pérdida. "No es equitativa, porque hay sectores a los que no les llega, y entonces se carga todo el compromiso sobre algunos consumidores", señaló Nicosia durante la charla organizada por la Cámara Argentina de Energías Renovables (Cader) y el Estudio Beccar Varela, donde dio detalles de la iniciativa, junto a Rosana Cordero, titular de la empresa homónima que formará parte del parque y a Juan Manuel Montagnino, de la empresa de Econep Energy, integrante de de la Cader.
Esa situación, detalló Nicosia, “saca de competencia” a Luján frente a localidades vecinas que usan la energía barata como "método de seducción" para atraer industrias.
El caso más visible es el textil. Luján es el clúster de tejido plano más grande del país, con más de 5 millones de metros producidos, pero el recambio tecnológico hacia telares de inyección de aire comprimido - más eficientes en producción - se volvió una trampa energética. "Un metro de tela que se puede costear a $2.500 tiene $180 pesos de consumo energético. Es imposible", grafica Nicosia y dijo que hace referencia a todos Grandes Usuarios de Distribuidora (GUDI).
Una gran incubadora
La cultura renovable en Luján no arrancó con este parque. En 2016, la Cámara incubó la primera empresa local dedicada a energía renovable Enercoop, que hoy funciona como la instaladora regional de varias empresas: una cervecería, dos textiles, una cantera, una panadería centenaria y compañías del sector lácteo.
Pero la situación de una empresa de gran escala como la metalúrgica Cordero - proveedora de automotrices como Toyota que necesitó más generación para neutralizar su huella de carbono pero no tenía más espacio para instalar paneles en su planta - dio el empujón definitivo para el proyecto de parque comunitario solar.
Diez empresas, una sola inyección
El grupo que hoy sostiene el proyecto reúne a diez empresas de tamaños muy distintos, desde una gran empresa como Cordero hasta una de la categoría T1 (pequeña demanda) que se sumó con una participación mínima. Se trata de Cervecería Tropel, Pallets Marcel, Laboratorio Matco, Textil Darlan, Distribuidora Erramuspe, Cooperativa Gorostiaga, Tosquera & Calera Rasente, Ivess Jaureguy y Panadería Lucca.
El proceso obligó a la Cámara a trabajar junto a la Cooperativa Eléctrica de Luján en cuestiones técnicas y a aprender a leer la capacidad real de la red: no cualquier línea admite una inyección de generación distribuida sin deteriorarse, y ese aprendizaje técnico terminó definiendo buena parte del diseño del proyecto.
El municipio cedió el predio de 4 hectáreas donde se instalará la primera etapa, de 3 MW, con posibilidad de escalar si el modelo funciona. Un segundo paso que analizan es incorporar un sistema de almacenamiento mediante baterías (BESS).
Según explicó, el esquema beneficia al municipio, a la cooperativa - que gana previsibilidad en la inyección, la pérdida de red y la calidad del suministro - y a los inversores, que además de la trazabilidad del consumo acceden a proyectos que Nicosia define como "económicamente muy viables", aun sin subsidios de por medio.
Lejos de una estructura societaria compleja, el grupo buscó evitar costos extras y por eso negoció directamente con la cooperativa un esquema de contratos privados - habilitado porque la resolución vigente solo alcanza a los grandes usuarios, no a los que están por debajo de la categoría T2 - y sumó como socios de la idea, sin aporte de capital, al municipio y a la provincia de Buenos Aires, que aportan respaldo institucional al proyecto.
La diferencia de costos
La decisión de poner en marcha el parque trae una solución al problema de la energía, pero no resuelve un punto central como es el de la potencia. Sin embargo, para el equipo que lo lleva adelante es un paso clave. “Sabemos que con el fotovoltaico no lo vamos a solucionar, pero sí vamos a tratar de minimizar lo máximo posible el costo”, aseguró Montagnino que trabaja en el equipo.
Explicó al respecto que el valor del MWh que generará el parque está cuantificado en el rango de u$s 10,2 a u$s 11,9”. Esto frente a los entre u$s 85 a u$s MWh que cuesta el suministro de la Cooperativa Eléctrica de Luján y los entre u$s 52 y u$s 65 MWh de los privados en el mercado mayorista.
“Esto les permite a las empresas que tienen contratos variables empezar a negociar con sus clientes, hacer un análisis de costos y a los que tienen fijos quizás no están ganando pero están cómodos porque ya saben cuánto sale la energía, lo cual es increíble”, agregó.
Para los usuarios también es ventajoso. “Tener energía a u$s 10 el MW ayuda mucho al recupero de la inversión que tenemos que hacer por la potencia”, dijo Julio Cordero, de la compañía homónima. La empresa participa del parque con una estrategia clara: “Buscamos probar este esquema, ver cuánto podemos descontar de nuestra factura, analizar la curva anual y definir próximos pasos de integración de nuevos parques comunitarios, hasta que las reglamentaciones sean más estables y podamos tener un costo competitivo respecto a nuestros competidores del mundo”, dijo.
Los contratos se firmarán al 80% del valor de la tarifa vigente, lo que además reduce la base imponible sobre la que se calculan tributos y cargas municipales. En números concretos, “el kilovatio-hora en media tensión cuesta hoy $ 134, contra $106 de Edenor o Edesur y recibirán el 88% de ese valor por la energía inyectada por el parque. Será bajo un sistema de neteo por consumo, no por dinero



