Negocios
02.10.2026

Nada se tira

Cambiaron frutas por almendras y ahora le sacan jugo hasta la cáscara

Reconvirtieron la chacra familiar en la Patagonia y armaron un modelo de producción sustentable que incluye alimentos, abono y cosmética. Te contamos la historia

Por: Milagros Oliver mail

Canelo es un emprendimiento de Cipolletti, Río Negro, que logró transformar su matriz productiva y reconvertir hectáreas dedicadas únicamente a peras y manzanas -la fruticultura tradicional del Alto Valle- en un modelo integral de producción sustentable de almendras, aprovechando cada uno de los residuos, que les valió la certificación como Empresa B.

Eduardo Olano y su pareja, Elena Pinós, reconvirtieron la chacra que tenía la familia de él para generar un producto de alta demanda que permitiera controlar el 100% de la cadena de valor y comercializar de manera independiente, sin depender de galpones de empaque de terceros.

Cuando vieron que los frutos secos empezaban a estar “en auge” y con gran demanda, empezaron a plantar almendros y, en 2018, obtuvieron su primera cosecha y abrieron su planta de elaboración. Más adelante, con nuevas inversiones, sumaron su propia planta de pelado, para evitar tener que trasladar la producción a instalaciones de terceros. “Hoy producimos el 100% de la cadena en el mismo establecimiento, desde la plantación y cosecha hasta el pelado y la elaboración”, le contó Pinós a Ecobiz. Además, ofrecen el servicio de pelado a otros productores de la zona.

Las dos plantas del establecimiento -de pelado y elaboración- funcionan impulsadas por energía solar y, a través de un medidor bidireccional, la empresa inyecta su excedente de energía limpia a la red eléctrica local de Cipolletti durante los días soleados.

La finca también cuenta con mallas antigranizo en casi toda la plantación que, además de proteger el cultivo frente a tormentas, optimizan la radiación y reducen la demanda de agua de las plantas, según estudios realizados en colaboración con la Universidad Nacional del Comahue.

De residuo a recurso

Según explicó la pareja, durante el procesamiento, la almendra rinde solo un 30% de fruto comestible, mientras que el 70% restante es cáscara. En lugar de desecharla o quemarla, Canelo desarrolló un esquema de “residuo cero”, a partir del cual aplican las cáscaras gruesas en los caminos internos de la chacra.

Eduardo Olano y Elena Pinós, reconvirtieron la chacra que tenía la familia de él para generar un producto de alta demanda que permitiera controlar el 100% de la cadena de valor.

“Esto nos ayuda a mejorar la permeabilidad del suelo durante las lluvias, facilitar el tránsito y reducir la erosión eólica, al evitar que el polvo acumulado en las hojas genere plagas”, desarrolló la emprendedora.

También compostan las cáscaras finas para reincorporarlas como abono orgánico bajo los árboles, mientras que los restos de poda se trituran con tractor para integrarse a la tierra. Además, junto al Inti (Instituto Nacional de Tecnología Industrial), están desarrollando un proyecto para aprovechar las cáscaras como biomasa para la calefacción limpia de sus instalaciones.

Por otro lado, las almendras que se parten durante el pelado mecánico -y que pierden valor en góndola por estar rotas- son prensadas para extraer aceite puro, con el que elaboran una línea de cosmética natural que incluye sérum facial, bálsamo labial y aceite de almendras, que comercializan a través de su tienda web.

Las dos plantas del establecimiento funcionan con energía solar. El excedente de lo producido se inyecta a la red eléctrica de Cipolletti.

Para las recetas de almendras que llevan miel, instalaron colmenas dentro del establecimiento para polinización natural, en reemplazo de la que antes compraban a otros proveedores, y comercializan el excedente. “Apuntamos a generar un circuito de economía circular”, afirmó Pinós.

En 2023 obtuvieron la certificación de Empresa B, con la cual potenciaron su programa de visitas guiadas, que recibe a más de 20 instituciones educativas por año (desde escuelas primarias hasta universidades), con el objetivo de difundir el modelo de producción sustentable en la región. “Buscamos promover este modelo para que a las nuevas generaciones les queden estas herramientas e ideas para el futuro”, cerró la emprendedora.
 

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