Ganadería regenerativa
Producir carne con el ambiente como socio: cómo se hace y cuánto cuesta
La producción regenerativa propone un manejo holístico del establecimiento ganadero con rentabilidad garantizada. Las claves de este negocio
Por: Paola Papaleo mail
La ganadería regenerativa emerge como el próximo paso en la evolución de los modelos productivos: trasciende las buenas prácticas tradicionales para integrar criterios económicos, ambientales y sociales bajo un mismo enfoque de gestión.
Lejos de implicar un cambio basado en grandes inversiones, la transición comienza con una nueva forma de entender el establecimiento. "La ganadería regenerativa es un sistema holístico, no es solo una herramienta de pastoreo. Es un enfoque para todo el manejo del establecimiento, donde se consideran el suelo, las plantas, los animales, los efectos ambientales, la diversidad y el bienestar animal", explica el ingeniero agrónomo MSc. Dr. Agustín Grimoldi, docente invitado de la primera Diplomatura en Ganadería Regenerativa de Argentina, que comenzará en septiembre en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ).
Dicho de esta manera, el primer interrogante de los productores es cuánto dinero demanda adoptar este sistema o cuánto le costará en términos económicos hacer esa transición
Grimoldi es contundente: “No requiere mucha inversión”, asevera ante esa pregunta y explica que la clave está en cambiar el enfoque del manejo. “Hay que pensar en un sentido holístico", agrega. También señala que sólo en aquellos campos donde todavía predomina el pastoreo continuo puede ser necesario invertir en aspectos como subdivisiones de potreros, aguadas u otras mejoras de infraestructura. Sin embargo, "lo más importante es la capacitación del productor", dice.
De esta manera, el objetivo de la ganadería regenerativa deja de ser únicamente maximizar la producción para convertirse en una forma de optimizar el funcionamiento del sistema en su conjunto. Esto mejora la eficiencia del uso de los recursos y, también engordando el negocio. “El principal desafío pasa por modificar la forma de manejar el sistema productivo, incorporar conocimientos y comprender que la rentabilidad de largo plazo depende no sólo de cuánto se produce sino de cómo se produce”, afirma Grimoldi
Este modelo productivo busca no solo conservar los recursos naturales, sino regenerarlos. Por eso el enfoque pasa por comprender el funcionamiento de los procesos naturales y optimizar el aprovechamiento del pasto sin degradar el ambiente, favoreciendo sistemas productivos más resilientes y rentables.
La transición tampoco responde a una receta única. Cada establecimiento debe evaluar sus características productivas, ambientales y de manejo para definir un plan acorde a su realidad. Durante ese proceso resulta clave monitorear indicadores como el vigor de las plantas, la cobertura del suelo, la composición florística y la productividad forrajera, variables que permiten medir la evolución del sistema.
Más carne con menos degradación
Uno de los pilares de la ganadería regenerativa es mejorar la cosecha del pasto mediante un manejo planificado del pastoreo. Al respetar los tiempos de recuperación de las plantas y organizar el uso de los distintos ambientes del establecimiento, aumenta la disponibilidad de forraje y, con ello, la productividad. “Al mejorar la cosecha del pasto, se logra más producción y el productor va a poder tener más animales en el campo sin degradar el sistema”, sostiene Grimoldi.
A ello se suman mejoras productivas concretas, como una mayor producción de carne y mejores índices reproductivos, junto con beneficios ambientales que incluyen una mayor salud del suelo, mejor vigor de las pasturas y conservación de la biodiversidad.
Beneficios económicos
Los beneficios económicos y ambientales aparecen de distinta manera según la situación inicial del campo. En establecimientos degradados, las mejoras pueden observarse rápidamente, mientras que en aquellos que ya cuentan con planificación los avances son más graduales. En cualquier caso, el especialista remarca que producir de manera sustentable garantiza la continuidad del negocio en el tiempo.
La ganadería regenerativa ya se aplica en países como Estados Unidos, Australia, Sudáfrica, Uruguay y Colombia. En Argentina, su desarrollo es creciente, especialmente en la Patagonia, Corrientes y la región pampeana, donde representa una alternativa frente a los riesgos de erosión y degradación de los suelos. El docente de la primera diplomatura en Ganadería Regenerativa indica que, especialmente en estas zonas, este sistema productivo “tiene un mercado potencial muy alto”. Además, destaca que se caracteriza por un bajo uso de insumos, ya que se busca entender los procesos de interacción entre el agua, las plantas y los animales, potenciando las propiedades de fertilidad del suelo.
La primera diplomatura del país
Con el objetivo de formar profesionales y productores capaces de liderar esta transformación, la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ) lanzó la primera Diplomatura en Ganadería Regenerativa de Argentina. La propuesta cuenta con la dirección académica del ingeniero agrónomo MSc, Ph.D Martín Battaglia y la participación de Agustín Grimoldi como docente invitado.
La capacitación, de modalidad virtual, tendrá una duración de 100 horas distribuidas en cinco módulos que abordarán desde las bases de la transición hasta los aspectos económicos y sociales de estos sistemas productivos. Comenzará el 22 de septiembre, incluirá 24 clases con especialistas nacionales e internacionales y ya supera los 150 inscriptos, entre productores, estudiantes, administradores rurales y profesionales vinculados al sector.
Para Grimoldi, el cambio de paradigma ya está en marcha. "Hoy es muy importante cuánto se produce, pero también cómo se produce", resume. Y agrega que, así como hoy es habitual hablar de pastoreo rotativo o de ganadería por ambientes, “paulatinamente se observa una mayor demanda por producir de una manera sustentable y rentable, y creo que de a poco está comenzando una nueva forma de mirar el campo que pone a la ganadería regenerativa como protagonista del próximo nivel”, concluye.



