Una nueva matriz
“Hoy las energías renovables son más competitivas económicamente”
“Argentina puede descarbonizar, bajar costos y generar empleo al mismo tiempo”, dijo Marcelo Álvarez, presidente de Cader. Aquí la charla que tuvo con Ecobiz
Por: Gabriela Arias mail
Histórico referente de las energías renovables en el país, actual presidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables (Cader) y asesor de Coral Energía, Marcelo Álvarez consideró que la transición energética dejó de ser una agenda exclusivamente ambiental para convertirse en una necesidad “económica y estratégica”.
“La transformación hacia una matriz descarbonizada es inexorable: o la hacemos o no la contamos”, resumió durante una extensa conversación con Ecobiz sobre energía, competitividad, empleo y el lugar que Argentina todavía puede ocupar en un escenario global que ya cambió.
Fue en el marco del Renergy Day, considerado el principal encuentro universitario gratuito del país enfocado en energías renovables, movilidad sustentable y transición energética, organizado por Renergy ITBA, la primera asociación estudiantil de este tipo en Argentina.
Para Álvarez, la discusión energética ya no puede analizarse únicamente desde la perspectiva climática. En el contexto actual, asegura, la transición también involucra costos, acceso al financiamiento, inserción internacional y competitividad exportadora.
“La transformación hacia una matriz descarbonizada es inexorable: o la hacemos o no la contamos”
“Europa tuvo que pagar para avanzar hacia una matriz más limpia cuando las tecnologías todavía tenían costos significativamente más altos. Hoy, los países que llegamos tarde tenemos una oportunidad y es que podemos descarbonizar, descentralizar, diversificar, generar empleo y al mismo tiempo reducir el costo de la energía”, explicó.
De bandera ambiental a oportunidad económica
Álvarez se mostró convencido de que las energías renovables dejaron de depender exclusivamente del argumento ambiental para consolidarse. “Hoy las renovables crecen no por convicción climática, sino porque son más competitivas en términos económicos”, afirmó.
El ejecutivo recordó que hace menos de una década buena parte del sector industrial resistía los cambios regulatorios asociados a la energía limpia porque entendía que implicaban mayores costos operativos. Ese escenario, asegura, se modificó de manera significativa.
“En 2015 muchas empresas hicieron lobby para que la ley de renovables no avanzara porque creían que les iba a aumentar el precio. Hoy son las principales compradoras de energía renovable porque les resulta más barata”, aseguró.
Según Álvarez, el cambio también responde a las nuevas exigencias de los mercados internacionales y de las cadenas globales de valor, particularmente en Europa, donde avanzan regulaciones vinculadas a huella de carbono y eficiencia energética. “Lo que va a medir el mundo es cuántas emisiones tuvo un producto y cuánta energía necesitó para fabricarse. Y eso se va a convertir en una barrera para-arancelaria”, advirtió.
El riesgo de quedar afuera
Uno de los puntos que más preocupa al sector empresario aparece en el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea, junto con los mecanismos de ajuste de carbono en frontera que comenzarán a implementarse gradualmente. “Si la matriz argentina sigue siendo más intensiva en carbono, nuestros productos van a pagar un sobrecosto para ingresar a determinados mercados”, explicó Álvarez.
Por eso, insistió en que la transición energética no debería plantearse únicamente desde un punto de vista ideológico. “Hay quienes todavía discuten el cambio climático. Nosotros tratamos de mostrarlo como una oportunidad de negocios: reducir costos, generar empleo, acceder a financiamiento y evitar impuestos de carbono”, afirmó. En ese contexto, consideró que Argentina aún conserva una ventana de oportunidad.
“Si la matriz argentina sigue siendo más intensiva en carbono, nuestros productos van a pagar un sobrecosto para ingresar a determinados mercados”
“Nuestro país está ante una oportunidad precisamente por no haber hecho los deberes antes. Llegamos tarde, pero eso también nos evita atravesar la etapa más costosa de la curva de aprendizaje”, planteó.
Gas para exportar, renovables para el mercado interno
Lejos de plantear una discusión binaria entre hidrocarburos y renovables, Álvarez sostuvo que ambos modelos pueden convivir durante la transición energética.“Argentina puede usar el gas para expandir exportaciones y al mismo tiempo construir una matriz interna mucho más renovable”, explicó.
Según señaló, distintos estudios internacionales muestran que un escenario con fuerte participación renovable permitiría acelerar la creación de empleo y mejorar la competitividad energética frente a uno sustentado principalmente en gas.
“Las conclusiones son claras: el escenario renovable impulsa mayor desarrollo productivo, mitiga más rápido y además es más económico”, afirmó. El gran desafío, sostuvo, es construir reglas estables que permitan captar financiamiento internacional de largo plazo.
La apuesta por una ley
Como nuevo presidente de Cader, una de sus prioridades será impulsar una ley de transición energética que permita ordenar objetivos, atraer inversiones y generar previsibilidad.
El proyecto se se divide en siete capítulos independientes: hidrógeno, movilidad sustentable, diversificación, oil & gas residual, renovables, infraestructura de redes y financiamiento.
Aunque el ejecutivo reconoció que el contexto político y económico argentino dificulta los consensos de largo plazo, consideró que existe margen para alcanzar acuerdos
transversales. “Estamos trabajando con oficialismo y oposición porque esto puede ser win-win para todos”, afirmó. Y agregó: “El Estado no necesariamente tiene que poner dinero. Muchas veces alcanza con cambiar el marco regulatorio y orientar correctamente los incentivos”.
El desafío pendiente: planificar
Álvarez insistió en una idea a lo largo de toda la conversación: Argentina necesita recuperar capacidad de planificación estratégica. “La incertidumbre nos acostumbró a pensar solamente en el corto plazo”, señaló.
“Hoy las renovables crecen no por convicción climática, sino porque son más competitivas en términos económicos”
Sin embargo, consideró que las nuevas generaciones tienen una percepción distinta frente al problema energético y climático. “La gente joven tiene un rol central porque es la que va a enfrentar las consecuencias si las transformaciones no se realizan a tiempo”, afirmó.
También advirtió sobre una tendencia que considera riesgosa: relativizar la gravedad del cambio climático bajo argumentos económicos coyunturales. “Hay una segunda ola de negacionismo que dice ‘sí, existe el cambio climático, pero no es tan grave’. Y eso también retrasa decisiones”, sostuvo.
Adaptarse ahora o quedar afuera
Para Álvarez, el sector privado argentino todavía exhibe velocidades muy distintas frente a la transición energética. “Hay empresas que lideran estos procesos y otras que recién se van a preparar cuando las obliguen”, dijo. El problema, explicó, es que el escenario internacional ya comenzó a modificarse. “Si no te descarbonizás ahora, cuando quieras hacerlo te va a resultar mucho más caro
o directamente vas a quedar afuera”, planteó con convicción.
En especial, mencionó que Brasil y Uruguay ya cuentan con matrices energéticas considerablemente más limpias que la Argentina, algo que podría impactar sobre la competitividad exportadora en los próximos años.
A la hora de analizar el momento que atraviesa el sistema energético global y el lugar que todavía puede ocupar Argentina, Álvarez consideró que “la transición va a pasar con nosotros o sin nosotros”. Por eso, planteó que “las instituciones pueden ayudar a que sea más rápida, más eficiente y más barata, pero el proceso ya empezó”, concluyó.


