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30.03.2026

Cambio de paradigma

Agricultura regenerativa: el modelo que busca multiplicar LDC en Argentina

Verónica Vázquez, responsable del programa de agricultura regenerativa de la compañía multinacional explica cómo funciona en el país y las metas a corto plazo

Por: Sandra Cicaré mail

La agricultura regenerativa, una práctica que tal como lo expresa la palabra, busca devolverle a los suelos productivos su potencial (contenido hídrico, contenido de materia orgánica, fertilidad) y como correlato promover la biodiversidad y su capacidad de resistir a situaciones climáticas adversas, se instaló en la agenda agropecuaria. Y fueron las grandes compañías del sector que por escala, comenzaron a potenciar esta nueva forma de producir.

Ese es el caso de Louis Dreyfus Company (LDC), la multinacional que en Argentina planea sumar 14 mil hectáreas de cultivos comerciales como soja, maíz y trigo en la zona núcleo a su programa de agricultura regenerativa, y planea escalar a 205 mil hectáreas en 2030.

El productor recibe beneficios económicos tanto comerciales como de logística por estas prácticas pero “no apuntamos a pagar solamente por el resultado, sino por el cambio que realiza en su manejo”, explicó Verónica Vázquez, responsable del programa de agricultura regenerativa de LDC en diálogo con Ecobiz

- ¿Cómo está funcionando el programa de agricultura regenerativa que tiene actualmente LDC?

- El programa se lanzó en 2024 y ya estamos transitando la segunda campaña productiva. Actualmente contamos con ocho productores y este año esperamos sumar algunos más. Tenemos planificado llegar a 14.000 hectáreas en cultivos de soja, maíz y otros de fina como cebada, trigo, camelina. El programa propone un marco de trabajo basado en pilares de la agricultura regenerativa como el manejo de la salud del suelo, la conservación de la biodiversidad y la generación de efectos positivos en la gestión del clima.

- ¿Cómo es el trabajo con el productor? ¿Ustedes les venden los insumos o monitorean el manejo agropecuario?

- Nosotros delimitamos el marco de trabajo con el productor. Lo que le ofrecemos es un esquema mediante una metodología interna de LDC alineada con el programa Regenerating Together de SAI Platform. Esto hace que nuestros clientes finales validen el programa de agricultura regenerativa bajo ese esquema que utilizan para sus reportes de sustentabilidad. Reclutamos a los productores y, junto con Aapresid que brinda el asesoramiento técnico, ellos arman planes de manejo basados en cinco prácticas que promovemos. En función de la práctica que implementan y de la superficie donde lo hacen, reciben un incentivo específico económico.

-  ¿Cómo se instrumenta ese beneficio económico para el productor?

- El productor recibe un incentivo económico específico en función de la cantidad de prácticas que implementa y la superficie destinada. Además, ofrecemos condiciones comerciales preferenciales, beneficios en logística y otros incentivos. No apuntamos a pagar solamente por el resultado, sino por el cambio que el productor realiza en su manejo. 

Los campos que hacen cultivos de cobertura ven buenos resultados en el contenido hídrico del suelo y mayor resistencia a situaciones climáticas adversas y malezas

- ¿Hay beneficios también en la recepción de los granos que recibe LDC en sus puertos?

- Sí, cuando recibimos los granos les damos algunas condiciones comerciales preferenciales por ser parte del programa, que nos asegura la originación de esa materia prima.

- ¿Cuáles son las prácticas que promueven?

- Son prácticas, que en zona núcleo hacen sentido para lo que es agricultura regenerativa. Por un lado, damos por hecho que como requisito de entrada haya siembra directa en todo el establecimiento, una práctica que la consideramos instaurada hace tiempo. Pero hay otras prácticas que promovemos específicamente como: cultivos de cobertura, intensificación de la rotación (idealmente más de dos cultivos de renta al año); integración con la ganadería (si es viable para el productor); manejo responsable de nutrientes; manejo integrado de plagas. El productor, según su contexto, sus objetivos y la situación ambiental, y con el apoyo de Aapresid, arma un plan de manejo que tienda a buscar los resultados de mejora que espera.

- En la zona núcleo, ¿cuál es el esquema o rotación más habitual que ven?

- La rotación típica es soja-trigo-maíz, aunque también se hace cebada. Estamos impulsando la camelina, que es un programa por separado de la agricultura regenerativa pero tienen puntos en común y los productores pueden estar en los dos programas. Es un cultivo de invierno no tradicional que no compite con los comerciales y puede insertarse, por ejemplo, después de una soja de segunda también después de un maíz.

- ¿Cómo eligen a los productores y qué condiciones deben tener?

- Hoy el foco está en la zona núcleo y preferentemente que estén trabajando en campos propios, no alquilados. Esto es porque el programa dura 5 años y los cambios no se ven de un año para el otro. Nuestra meta es escalar a 205.000 hectáreas para 2030, por lo que eventualmente tendremos que incorporar campos alquilados en algún momento, porque en Argentina representa una superficie importante. Estamos trabajando en eso. El planteo es de largo plazo y la idea es que el productor se comprometa. Los resultados no se ven de un año para otro. Hoy en día lo hacemos sólo en campos propios. Otros requisitos incluyen: cumplir con la política de no deforestación y no conversión de tierras (normativa de la Unión Europea -  EUDR - con fecha de corte a diciembre de 2020), implementar siembra directa; y también hoy trabajamos con tener una superficie mínima de 500 hectáreas en un mismo establecimiento.

LDC hizo una fuerta apuesta por la camelina, un cultivo en ascenso y con gran potencial para la producción de biocombustibles.

- ¿Qué resultados agronómicos están viendo hasta ahora?

- Es temprano para hablar de resultados muy contundentes, pero los productores con los que estamos trabajando ya venían implementando algunas prácticas y estaban convencidos de que el camino es por ahí. Los campos que hacen cultivos de cobertura pueden ver buenos resultados en el contenido hídrico del suelo y mayor resistencia a situaciones climáticas adversas comparados con manejos más tradicionales. También ayudan al control de malezas al no dejar el nicho disponible para su avance.

- ¿Qué tipo de alianzas tienen en este programa?

- Tenemos una alianza con Peterson Solutions, quienes solicitan la información a los productores y procesan la información de los productores para transformarla en indicadores del programa, un proceso que hoy es manual pero que buscamos digitalizar. Lo que hacemos es alinearnos con el programa Regenerating Together para poder reportar las métricas con nuestros clientes. También trabajamos con Aapresid para el asesoramiento técnico y con Syngenta, con quienes tenemos "demo plots" para demostrar el impacto positivo de las prácticas regenerativas y realizamos jornadas a campo para que los productores interactúen. 

- ¿Hay algún condicionante sobre qué tecnología o insumos comprar (semillas, fertilizantes)?

- No, el programa da mucha libertad en ese sentido. No pedimos a los productores que utilicen ninguna marca o producto en particular, ya sea en semillas, híbridos o fertilización.
 

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