Tendencia que se impone
"Hacerse cargo", el desafío que viene para los residuos
La Responsabilidad Extendida del Productor (REP) es una nueva demanda en el mundo de los negocios, con la que Argentina tiene una deuda pendiente. ¿Qué pasa en el mundo?
En un mundo donde los desafíos ambientales forman parte de la forma de encarar los negocios, producir no es suficiente sino que además demanda la gestión de los residuos de aquello que una empresa incorpora al mercado.
De esta manera, el concepto de “Responsabilidad Extendida del Productor” – conocido REP – empezó a tomar forma en distintos países de Latinoamérica, 11 de los cuales ya cuentan con una legislación que aporta herramientas concretas, como es el caso de Brasil, Colombia, Chile o México. En Argentina, el debate empezó a materializase con acciones puntuales como la disposición final de los neumáticos o envases de fitosanitarios, pero aún no se llegó a aprobar, pese a algunos intentos, una ley marco que establezca reglas para el funcionamiento de las empresas.
El REP es un principio mediante el cual los productores de bienes tienen un grado de responsabilidad por todos los impactos ambientales de sus productos a lo largo de su ciclo de vida, desde el momento en el cual se extrae la materia prima para elaborarlos hasta la fabricación y la disposición final.
Un informe de la Sendera Consultora, que opera en Argentina promocionando acciones de triple impacto detalló que el REP, enfocado en envases y embalajes, “ayuda a las empresas a convertir una obligación legal en múltiples oportunidades de negocios”.
Explicó que las obligaciones básicas de las empresas en los esquemas REP para envases y embalajes en principio son dos:
1. Reportar datos periódicamente: Las empresas deben entregar informes sobre la cantidad de productos introducidos al mercado y las acciones realizadas para gestionar sus residuos. Se pueden aprovechar los procesos de transformación digital para apalancar este tipo de reportes, como es el caso de una reconocida empresa de cosméticos.
2. Organizar y financiar sistemas de gestión: Los productores deben implementar sistemas individuales o colectivos para cumplir con las metas de recolección y valorización.
Explicaron al respecto que un sistema de gestión colectivo es Resimple, que trabaja en Chile para ayudar a las empresas a organizar, financiar, conectar y sinergizar el reciclaje de envases y embalajes generados a partir de la comercialización de sus productos.
Fitosanitarios y neumáticos
En Argentina, “el desarrollo legislativo de REP surgió a partir de la aprobación de dos normativas que abordan corrientes específicas de residuos: neumáticos y envases de fitosanitarios”, recordó InnContext, la agencia creada e impulsada por Fundación Avina.
Hoy en el país a partir de la organización Campo Limpio, se avanzó en la gestión de los residuos de fitosanitarios, que comenzó su tarea con la instalación de los Centros de Acopio Transitorio (CAT) en diferentes provincias. Hoy hay 89 en Argentina con más de 110 empresas adheridas que representan alrededor del 90% de los envases que se vuelcan al mercado y más de 18 millones de plásticos recuperados.

También en Argentina se comenzó a trabajar en la misma línea con los Neumáticos Fuera de Uso (NFU) a través de centros de acopio y reducción, aunque aún no se llegó al proceso de circularidad total mediante el reciclaje. La empresa Michelin inauguró en Corrientes un centro de operaciones de este tipo en 2023.
América latina comenzó hace casi una década a transformar su marco normativo orientada a la economía circular, con eje en la REP. El informe de Sendera Consultora explicó que según datos de la ONU Medio Ambiente, la región genera más de 541.000 toneladas de residuos por día, una cifra que se estima aumentará un 25% para 2050 debido al aumento del consumo y la urbanización.
Según indicó la consultora hay estrategias para que las empresas conviertan la REP en una oportunidad de negocio. Entre ellas citó algunas como:
• Profundizar en el conocimiento de la materialidad de los empaques: es importante conocer de qué están hechos los empaques que la empresa utiliza y cuáles son los volúmenes que se generan a partir de la venta de los productos. Esto les permitirá no sólo prever cuál será el costo de la REP para su operación, sino también descubrir oportunidades para ganar eficiencia en el uso de los materiales. Así, estrategias como la incorporación de material reciclado, la mejora de la reciclabilidad de los empaques o inclusive la eliminación de empaque superfluo o innecesario pueden cobrar más sentido para el negocio reduciendo el costo de la REP.
• Establecer procesos de reporte eficientes: Implementar un sistema integrado de reporte no solo garantiza cumplimiento legal, sino que también fomenta la colaboración interna y mejora la toma de decisiones.
• Digitalizar y optimizar sistemas de información: Las empresas que han invertido en soluciones digitales para gestionar la REP lograron no solo cumplir con las normativas, sino también mejorar su eficiencia operativa y competitividad.
• Adoptar un enfoque regional: Para empresas que operan en múltiples países, coordinar estrategias a nivel regional puede reducir costos y riesgos. Involucrar a la casa matriz y alinear criterios de ecodiseño en todas las operaciones puede generar sinergias significativas.
Para comenzar a transitar este camino, las empresas pueden comenzar hoy “evaluando su desempeño actual frente a la REP y explorando oportunidades para integrar principios de economía circular en sus operaciones”, indicó Sendera. “La transición hacia modelos más sostenibles no solo es una responsabilidad, sino también una inversión estratégica que puede impulsar el crecimiento a largo plazo”, agregó la consultora que acompaña a las empresas en este camino
El mapa latinoamericano
Según los datos de InnContext en Brasil uno de los principios de la Política Nacional de Residuos Sólidos de Brasil, definida en la ley 12.305 /10 y actualizada en el 2012, es el de “Responsabilidad compartida por el ciclo de vida del producto”. Dentro de su alcance se incluyen: neumáticos, envases de agroquímicos, pilas y baterías, aceites lubricantes, lámparas fluorescentes, aparatos electrónicos y sus componentes, envases plásticos, metales y de vidrio.
En Chile, la REP es un régimen especial de gestión de residuos cuyo marco general se especifica en la ley 20.920/16. Bajo los principios de “el que contamina paga” establece que la organización y financiamiento de la gestión de residuos de productos prioritarios comercializados en el país es responsabilidad de sus productores. Los productos alcanzados son: aceites lubricantes, aparatos eléctricos y electrónicos, envases y embalajes, neumáticos, pilas y baterías.
En Colombia, bajo el marco general de protección del ambiente del decreto 1076 del 2015, se desarrolla la gestión de residuos posconsumo basada en la REP. Los residuos alcanzados por la ley marco son: residuos peligrosos y sus envases y embalajes (entre ellos plaguicidas y sus envases, fármacos o medicamentos vencidos, residuos de pilas y/o acumuladores y baterías usadas plomo-ácido), y residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE).
México cuenta desde 2003 con una ley marco que regula de forma abarcativa la gestión de residuos bajo el enfoque de responsabilidad compartida. Los productos alcanzados por esta ley marco son: envases plásticos, neumáticos usados, pilas y baterías eléctricas y quince residuos peligrosos más.