Industria
23.09.2026

Una mesa verde

La hoja de ruta de una alimenticia líder para reciclar el 95% de sus residuos

Un referente de la industria frigorífica argentina trazó una ambiciosa meta ambiental para 2035. Conocé los detalles

Por: Eugenia Langone mail

Con la mirada puesta en el 2035 para alcanzar objetivos históricos, la empresa alimenticia Paladini mostró su estrategia integral de gestión de residuos que ya le permitió aumentar un 25% su índice de recupero global. Actualmente, la tasa de recuperación es del 75% y empieza a diseñar las maneras para alcanzar el 95% en la próxima década.

Carolina Mondino, jefa de Medio Ambiente y Normas de Gestion de la compañía compartió la experiencia durante el 2° Foro de Economía Circular y Gestión de Residuos, que se llevó adelante en la Estación Fluvial, organizado por Cimpar, Catries y la Municipalidad de Rosario. El caso constituye un claro ejemplo de gestión integral de residuos impulsado por una compañía que nació como frigorífico en 1923, se convirtió en la primera productora de cerdos de todo el país y se define como una "empresa de alimentos” que comercializa cinco marcas. 

De cara a los próximos años, la hoja de ruta ambiental de la organización establece metas exigentes, sin embargo, Mondino aclara que “todo lo que se puede hacer en materia de sustentabilidad es a partir de garantizar la inocuidad, es decir que esos alimentos que se producen estén aptos para el consumo”

Y recordó que el primer sistema de efluentes de la planta de Villa Gobernador Gálvez se construyó en 1986 y aún sigue funcionando. “Es la muestra de que siempre importó el modo en que se hacen las cosas”, dijo. 

El objetivo propuesto tras más de una década de trabajo es alcanzar un 95% de materiales recuperados para el año 2030 y consolidar ese 95% buscando acercarse al 100% de reciclabilidad para 2035.

Mondino explicó la estrategia de la compañía es que la reciclabilidad se acerque al 100%. 

Para eso, la referente de la empresa detalló cómo se llevó adelante el salto que les permitió tener en la actualidad una tasa de recuperación de residuos del 75%. 

Ese 75% se compone mayoritariamente (67%) de cárnicos a recupero que se transforman en muchos casos en subproductos del propio frigorífico, a lo que se agrega un 11% de orgánicos que se tratan en una cancha de compostaje, otro 10% de madera que son fundamentalmente pallets y le siguen papel y cartón. 

"Logramos subir un 25% el índice de recupero y esperamos en los próximos 4 años subir un 20% más. Estamos triplicando los esfuerzos para conseguir en mucho menor tiempo un índice de reciclabilidad que se acerque al 100%”, afirmó. 

Investigación y desarrollo

El 24% de residuos que todavía no entran entre los recuperados son el desafío por delante y una de las fuentes de trabajo de la planta piloto de investigación y desarrollo que la firma tiene dentro de la planta. 

Mondino (última a la derecha) participó junto a otros empresarios del 2° Foro de Economía Circular y Gestión de Residuos en Rosario.

Dos de sus descartes en estudio son la llamada chala de viena, que se retira tras la cocción de las salchichas, que está compuesto en un 98% por celulosa y que representa más de una tonelada de residuos diarios, así como el pelo de cerdo que también supera la tonelada por jornada. 

Sobre los residuos de la cocción de las salchichas ya se realizaron pruebas técnicas, como su evaluación en calderas para combustible alternativo y ensayos de degradabilidad.

”Este descarte es una de nuestras ocupaciones o preocupaciones. Hicimos muchas pruebas para ver en qué circuitos la podíamos insertar, obtuvimos muy buenos resultados con la posibilidad de compostabilidad, por lo que ya estamos haciendo algunas adecuaciones en nuestra isla de residuos para poder despacharla a una planta industrial fuera de planta”, señaló.

Otra línea de investigación prioritaria se concentra en el pelo de cerdo, un residuo sumamente voluminoso y que exige un pretratamiento complejo para ser aceptado en procesos productivos. 

“Hoy por hoy estamos analizando fuertemente una alternativa que puede transformarse en una oportunidad de negocio y que es la harina de pelo de cerdo, un producto similar a lo que es la harina de pluma de ave y que se comercializan para elaboración de alimentos balanceados para peces”, detalló Mondino. 

El plan de trabajo sobre ese 24% de residuos no resueltos todavía abarca también la búsqueda de soluciones para plásticos blandos sucios con restos orgánicos y maderas de descarte que contienen elementos metálicos. 

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