Biotecnología
Las arañas cambian de equipo: su veneno da origen a un bioinsecticida
Una startup argentina diseña un producto para la agricultura, inocuo para polinizadores y ambiente. Desarrollan sus operaciones en México y busca escalar al mercado
Por: Eugenia Langone mail
La Inteligencia Artificial (IA) y la fermentación son la fórmula clave de Arakion, la startup biotecnológica que desarrolla insecticidas de precisión. Su fuente de inspiración para darle batalla a las plagas agrícolas resistentes fueron los venenos de arácnidos que les permitieron desarrollar bioinsecticidas de nueva generación que resultan seguros tanto para los humanos como para los polinizadores y el ambiente.
"Nosotros hacemos insecticidas inspirados en veneno de arácnidos. Estamos desarrollando productos que son letales para las plagas porque tienen modos de acción para los cuales éstas aún no desarrollaron resistencia, pero que resultan seguros para humanos y para organismos polinizadores”, explicó Santiago Maddaloni, cofundador de la empresa quien participó del Meetup Biotech: “Innovacion biotecnologica para industrias sostenibles”, organizado por la peruana Bioactiva e Innova de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
El punto, dijo Maddalini “es el beneficio clave que tiene este para los agricultores: un control de plagas en una única aplicación con un perfil de seguridad robusto y mínimos niveles de residualidad”. Se trata justamente de un insecticida de precisión porque está diseñados exclusivamente para lograr estos objetivos.
Los desarrolladores hicieron unas primeras pruebas en el cultivo de frutillas, donde ahora están trabajando, pero el campo de acción es mucho más amplio ya que existe la posibilidad de trabajar sobre más de 60.000 especies de arácnidos cuyos venenos aún no fueron analizados, lo que abriría la puerta para su aplicación en diferentes cultivos, especialmente los intensivos donde la ecuación económica es mucho más favorable.
Para lograrlo, detalló, el proceso “utiliza mini proteínas que solamente interactúan con las células de las plagas objetivo". Por eso, "podemos conferir potencia sin resignar especificidad o sea sin resignar seguridad”, apuntó.
Con la intención de reforzar el uso de la IA en el proceso, están trabajando en una plataforma tecnológica llamada Arapred, que les permitirá explorar y diseñar péptidos a partir de una biblioteca biológica, lo que les abrirá las puertas a múltiples aplicaciones.
El desarrollo es clave frente a un mercado de insecticidas tradicionales que están fallando y plagas que cada vez más desarrollan nuevas resistencias a los agroquímicos del mercado. Por eso, la utilización de péptidos del veneno de arácnidos para el diseño de nuevos modos de acción es una alternativa novedosa, específica y letal para un problema que se transforma en un dolor de cabeza para los productores agropecuarios.
La startup logró un primer empujón al lograr aplicar a GridX, un fondo de capital de riesgo especializado en la creación y financiamiento de empresas de base biotecnológica, para la conformación de Arakion. Junto a Maddaloni trabajan Omar Piña, responsable del diseño molecular y la integración de flujos de innovación, Gerardo Corzo, a cargo de toxinas y validación experimental y Juan Hurtado, a cargo del área de IA y bioinformática.
Arakion ya validó su tecnología y firmó acuerdos de transferencia de material con una de las grandes compañías globales de insumos agropecuarios. Actualmente desarrolla sus operaciones en el Instituto de Biotecnología de la Universidad Autónoma de México (Unam), en Cuernavaca. “Podemos diseñar, producir y testear nuestros compuestos de punta a punta”, dijo Maddaloni.
Con esa conformación, la startup comenzó a caminar su misión de dotar a la agricultura de nuevos modos de acción capaces de superar la resistencia genética que las plagas vienen desarrollando desde hace casi un siglo frente a un conjunto cada vez más limitado de ingredientes activos. Hoy apuesta a generar nuevos nexos que potencien la iniciativa.



