Negocios
03.03.2026

Escalan negocios con impacto

Se aliaron para ayudar a las empresas a "matchear" con el capital

Está orientado al ecosistema de Empresas B. Buscan conectar proyectos con inversores de impacto 

Por: Eugenia Langone mail

Conectar el capital con las 285 empresas que hoy conforman el ecosistema de Empresas B Certificadas en la Argentina para ampliar las oportunidades de inversión y finanzas sostenibles, es el desafío que puso en marcha la alianza entre Sistema B Argentina y BS Capital Partners

Del lado de la demanda, Marina Arias, directora ejecutiva de Sistema B Argentina, describió el escenario actual como “una gran oportunidad” frente al crecimiento de las finanzas sostenibles a nivel global, la presencia de capital con intención de generar beneficios sociales y ambientales, y la existencia de empresas con propósito que encuentran barreras para acceder a ese capital. “El desafío no es la falta de fondos, sino la falta de puentes”, dijo a Ecobiz

“Las empresas necesitan lenguaje financiero para demostrar el valor de su impacto de cara a inversores, ya que mitigan riesgos gracias a sus altos estándares de prácticas sociales y ambientales, transparencia y responsabilidad”, continuó.

“Por otro lado, el sistema financiero necesita herramientas para identificar con mayor agilidad a estas compañías”, agregó Arias. 

Actualmente, en Argentina hay 285 Empresas B distribuidas en más de 30 sectores con una necesidad de financiamiento transversal para que todas puedan escalar sus negocios y su impacto positivo. “Hay sectores estratégicos y con grandes oportunidades, como la industria, el agro y la energía”, puntualizó. 

Un mapeo de la Universidad Austral y la Fundación Alimentaris durante 2023 y 2024 mostró que el ecosistema local de inversión de impacto movilizó en ese período más de u$s 4.300 millones, combinando bonos verdes, sociales y sustentables, créditos sostenibles y operaciones fuera del sistema financiero tradicional.

Mariana Arias, directora de Sistema B Argentina dijo que "hay una gran oportunidad" para que las empresas encuentren financiamiento.

Sobre esos datos, Iván Buffone, director de BS Capital Partners, consideró que estos números “reflejan un crecimiento sostenido del mercado de financiamiento sostenible e inversión de impacto en Argentina, incluso en un contexto macroeconómico complejo y de alta volatilidad”.

A su criterio, lo relevante no es solo el volumen, sino la diversificación de instrumentos: ONs SVS, cheques verdes, pagarés sostenibles, líneas bancarias temáticas con criterios ESG, fondos de impacto y esquemas de blended finance. “Impulsar esta diversificación es clave, porque permite diseñar herramientas a medida de cada proyecto, empresa e inversor, optimizando riesgo, plazo y costo de capital”, agregó. 

Sobre el crecimiento en sí, afirmó que el mercado local viene expandiéndose en doble dígito anual en volumen etiquetado, impulsado por el desarrollo del panel SVS y una mayor adopción de instrumentos temáticos por parte de empresas, bancos y estructuradores. Y sobre el escenario global, marcó una tendencia aún más contundente. 

“El tamaño del mercado mundial de inversiones ESG fue valorado en u$s 39,08 billones en 2025, y se prevé que crezca desde u$s 45,61 billones en 2026 hasta alcanzar los u$s 180,78 billones en 2034, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 18,8%”, puntualizó.

Sectores con mayor potencial

A la hora de evaluar los sectores con mayor potencial de acceso al financiamiento de impacto, Buffone indicó que tradicionalmente fueron beneficiadas las energías renovables y la eficiencia energética, así como la economía circular y gestión de residuos, la agroindustria sostenible y construcción sustentable. “Son actividades donde el impacto es medible y los proyectos son fácilmente entendibles y estructurables financieramente”, explicó.

Sin embargo, en el contexto actual, puso a jugar a los que llamó “los tres grandes motores productivos que Argentina está consolidado” y enumeró: energía, minería y agroindustria.

Sobre eso, señaló que son los sectores que concentran inversión y expectativas de crecimiento” y consideró, además, que “las empresas que forman parte de sus cadenas de valor y aportan soluciones desde la sostenibilidad tienen una ventaja clara para acceder a financiamiento”. 

"Los números reflejan un crecimiento sostenido del mercado de financiamiento sostenible e inversión de impacto en Argentina, incluso en un contexto macroeconómico complejo y de alta volatilidad”

¿Por qué? “Porque al impacto social y ambiental, que debe ser medible y verificable, se le suma algo fundamental para el inversor: expectativa de crecimiento y previsibilidad económico-financiera. Cuando impacto y tracción sectorial se combinan, el perfil riesgo-retorno mejora significativamente”, indicó.

Los pasos para matchear

Sobre ese mapa, el primer paso de las empresas para acceder al financiamiento será manifestar su interés a través de un formulario online con información básica sobre su actividad, experiencia en sostenibilidad y necesidades financieras. “A partir de allí realizamos una reunión exploratoria y solicitamos documentación para desarrollar un diagnóstico financiero y de impacto. Esto nos permite evaluar necesidades de capital, situación económico-financiera, perfil de riesgo, solidez y nivel de madurez en materia ESG”, explicó Buffone.

En ese análisis se identifican los proyectos a financiar, las fuentes más adecuadas y se define una estrategia de acceso óptima. “Vamos a trabajar en fortalecer la propuesta de valor frente a inversores y financiadores, tanto desde lo financiero como desde la narrativa de impacto. Finalmente, generamos el puente con bancos, SGRs, mercado de capitales o fondos de impacto, acompañando a la empresa durante todo el proceso hasta la concreción”, señaló.

“El capital existe”

Sobre el origen del capital, afirmó que se proponen aprovechar todas las herramientas disponibles, y afirmó que “el capital existe". Lo que exige hoy es mayor profesionalización: proyectos sólidos, trazabilidad del impacto, información financiera clara y una gobernanza robusta. 

Leer más: La inversión de impacto gana músculo y se despega del sistema financiero

Así, enumeró entre las principales fuentes de financiamiento a bancos públicos y privados, a través de líneas verdes, sostenibles o con criterios ESG; mercado de capitales, tanto de largo plazo (obligaciones negociables etiquetadas) como de corto plazo (cheques y pagarés SVS); SGRs, que cumplen un rol clave al mejorar el perfil de riesgo y facilitar el acceso al crédito; fondos de inversión de impacto locales y regionales, y organismos multilaterales como BID o CAF, que canalizan recursos hacia proyectos estratégicos.

Iván Buffone, director de BS Capital Partners, aseguró que "el capital existe", para financiar proyectos de impacto.

“Los interesados en invertir en este mercado son actores financieros profesionales que ya incorporan el impacto como variable estructural de análisis”, dijo Buffone.

Por un lado, bancos e inversores institucionales -compañías de seguros, fondos comunes, administradoras de activos- integran criterios de sostenibilidad dentro de su evaluación de riesgo crediticio y reputacional. “Para ellos, financiar proyectos con trazabilidad ambiental o social no es solo posicionamiento: es gestión de riesgo que reduce exposición a conflictos regulatorios, climáticos y de transición, y mejora la calidad del portafolio en el mediano plazo”, agregó.

Además señaló que el interés del capital está en proyectos que combinan tres variables clave: impacto medible y alineado a estándares internacionales, solidez financiera y capacidad real de repago, e inserción en sectores con tracción económica (energía, minería, agro, infraestructura). “Hablamos de capital sofisticado que busca impacto, pero con disciplina financiera. Cuando esas condiciones se alinean, el interés no es teórico: se traduce en decisiones concretas de inversión”, concluyó.
 

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