Con tono guaraní
Tres amigos crearon un negocio firme con madera que no se tala
Le dieron nueva vida al plástico y solucionaron un problema ambiental de su ciudad. Prevén crecer un 40% este año
Por: Rodrigo Elias mail
Durante mucho tiempo, los residuos plásticos recolectados en Posadas (Misiones) no tenían un destino productivo dentro de la provincia y debían enviarse a Buenos Aires para su tratamiento, lo que no sólo generaba problemas en la capital misionera, sino que el transporte aumentaba la huella de carbono. Sin embargo, esa tensión fue el disparador de un proyecto que transformó un problema ambiental en una oportunidad de negocios.
A fines de 2022, tres amigos - Tomás Montiel, Eduardo Ros y Alejandro Tabbia - con perfiles distintos pero complementarios (ciencias ambientales, carpintería y finanzas) pensaron qué podían hacer con los plásticos que había en el centro de logística de la Municipalidad de Posadas y crearon la empresa Terekua - que significa protección en guaraní -, la cual produce madera plástica y fabrica mobiliario a partir de plástico reciclado en el Parque Industrial de la ciudad.
La firma ya recuperó más de 120 toneladas de residuos y trabaja en nuevos productos con la mira puesta en crecer un 40% en 2026.
Productos y rentabilidad
A partir de la madera plástica, el emprendimiento desarrolló una línea amplia de productos para exteriores e interiores. El portfolio incluye mesas, reposeras, bancos, camastros, juegos de living, cestos, maceteros, mini decks, composteras, huerteros y comederos, además de piezas fabricadas con urunday reciclado. La propuesta apunta a ofrecer alternativas durables y de bajo mantenimiento para hogares y espacios comunes, combinando diseño, funcionalidad y reducción del impacto ambiental.
“Es un producto rentable y vemos que hay una tendencia hacia una mayor concientización”, aseguró Alejandro Tabbia, uno de los socios fundadores, en diálogo con Ecobiz. Y agregó: “Hay mucha recompra de clientes que ya adquirieron nuestros productos, los probaron y les gustaron". Porque "más allá de lo ambiental, los muebles se destacan por su estética y durabilidad”, apuntó.
Modelo de negocios
Una pata clave del modelo de negocios es la articulación con el sector público. Entre el 60% y el 70% del plástico que utilizan proviene de la Municipalidad de Posadas, mientras que el resto llega desde empresas privadas, principalmente compañías logísticas y forestales.
En ese esquema, el Centro Verde cumple un rol central. “Es fundamental porque no solo separa los materiales, sino que trabaja en la concientización permanente para que el vecino haga la separación en origen”, aseguró Tabbia.
La transformación del residuo en materia prima no está exenta de complejidades. “Hay muchos tipos de plásticos y no todos se comportan igual, porque funden a distintas temperaturas, requieren diferentes moliendas y niveles de higiene”, explicó.
A su vez, el volumen representa otro desafío. “Un camión lleno de bolsas puede tener 300 kilos, que traducidos a tablas no son tantas, y eso encarece el traslado y hace difícil competir en precio con la madera tradicional”, añadió.
Sin embargo, la madera plástica ofrece ventajas claras. “Es reciclada y reciclable, muy durable, no requiere mantenimiento y los muebles son extremadamente resistentes”, destacó.
La comercialización se realiza directamente al consumidor final, a través de su plataforma propia y Mercado Libre, con envíos a todo el país. “Lo que más vendemos son reposeras, bancos y mesas”, señaló. Si bien no cuentan con local comercial, la fábrica puede visitarse con cita previa.
Planta y crecimiento
Tras definir la tecnología necesaria, lograron instalarse en el Parque Industrial de Posadas, donde hoy operan en una planta de 500 m2. El crecimiento fue gradual. Al comienzo, los tres socios realizaban todas las tareas, desde la producción hasta la gestión comercial. Actualmente, Terekua emplea a diez personas y procesa en promedio 500 kilos de plástico por día. “Desde que comenzamos ya reciclamos unas 120 toneladas”, subrayó.
De cara al futuro, la empresa busca estabilizar ingresos y reducir la estacionalidad del negocio. “Nuestro plan para 2026 es crecer un 40% respecto de 2025, pero sobre todo necesitamos productos que se vendan de manera más pareja durante todo el año”, indicó el empresario.
Entre los desarrollos en marcha se destacan reposeras más pequeñas, pensadas para balcones urbanos y nuevos tableros plásticos.


