Triple impacto
Lo cocinó a fuego lento y se convirtió en Empresa B
Fabricante de productos para cocina de Venado Tuerto (Santa Fe) obtuvo la certificación que reconoce su modelo de gestión y producción con impacto económico, social y ambiental
Essen, empresa dedicada al desarrollo y fabricación de productos para la cocina, obtuvo la certificación como Empresa B, que reconoce su modelo de negocio que integra la generación de valor económico con el impacto positivo en las personas, las comunidades y el ambiente.
Desde su origen en Venado Tuerto, Santa Fe, donde mantiene su planta productiva, la compañía promueve la cocina casera, el uso consciente de los recursos y el desarrollo de productos durables y reciclables. La certificación implicó revisar y medir integralmente este modelo a partir de cinco dimensiones: gobernanza, trabajadores, comunidad, medioambiente y clientes. El proceso permitió sistematizar prácticas que Essen ya venía desarrollando y, al mismo tiempo, asumir nuevos compromisos de mejora continua.
“Celebramos la llegada de una marca tan emblemática como Essen a la Comunidad de Empresas B argentinas. Con su modelo de producción y venta directa, demuestran que es posible integrar la gestión del impacto socioambiental a la rentabilidad. Que una compañía manufacturera de esta magnitud asuma el compromiso de evaluar y mejorar de forma continua su impacto en las personas y el planeta es un mensaje para toda su cadena de valor y para el mercado regional”, dijo Marina Arias, Directora Ejecutiva de Sistema B Argentina.
“La certificación no es un punto de llegada, sino una nueva vara para Essen. Nos desafía a revisar permanentemente cómo producimos, cómo nos vinculamos con las personas y qué impacto generamos en nuestro entorno. Después de más de cuatro décadas de historia, asumir este compromiso significa proyectar nuestro crecimiento con una mirada de largo plazo, en la que el resultado económico sea parte de una ecuación más amplia: generar valor para las personas, las comunidades y el planeta”, señaló Helga Yasci, directora de Essen y tercera generación.
Impacto que se mide en todo el ciclo de vida
El compromiso de Essen con el triple impacto alcanza a las distintas etapas de sus productos. Según mediciones avaladas por el Inti, cocinar con productos Essen permite un ahorro de hasta un 70% de energía. A su vez, sus productos son 100% reciclables y están desarrollados para ofrecer una larga vida útil.
Este enfoque se articula sobre tres ejes: materiales seleccionados desde el origen, procesos controlados en cada etapa y seguridad verificada con evidencia y avales. En este último aspecto, Essen cuenta con el respaldo de distintos organismos e instituciones, entre ellos la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (Assal), organismo dedicado a promover la seguridad alimentaria de los productos y procesos alimenticios en cada uno de los eslabones de la cadena agroalimentaria mediante auditorías y otorgando habilitaciones, la Fundación Cardiológica Argentina (FCA), que reconoce que el uso de los productos Essen favorece la preparación de alimentos de forma saludable y segura, la Asociación de Profesionales de la Salud y Alimentos (Apsal), quien certifica que los productos Essen permiten una cocción saludable, y la Sociedad Argentina de Hipertensión Arterial (Saha), que avala que el uso de las cacerolas y sartenes Essen favorece la preparación de alimentos con menos grasas y sodio, conservando nutrientes y sabores.
Essen señala que sus procesos incluyen controles de materias primas, inspecciones en distintas etapas y estudios de migración realizados en laboratorios certificados.
La producción
En su proceso productivo, la compañía utiliza aproximadamente 60% de aluminio reciclado y cuenta con una planta de tratamiento de efluentes que procesa alrededor de 8.000 litros por día. También incorporó paneles solares y medidas de eficiencia energética, junto con una gestión responsable del agua y controles sobre sus procesos y emisiones gaseosas.
La búsqueda de mayor eficiencia también alcanza los materiales y el packaging, con iniciativas para reducir el uso de papel y plásticos y optimizar los procesos productivos. En la etapa posterior al uso, el Plan Canje permite entregar un producto Essen usado como parte de pago para acceder a uno nuevo, favoreciendo la recuperación de materiales y reduciendo el descarte.
Una red que genera oportunidades y fortalece comunidades
En cuanto a la dimensión social, la empresa cuenta con una red de emprendedoras y emprendedores independientes que es su único canal de venta directa. Para 6 de cada 10 personas que emprenden con Essen, esta actividad representa su principal o única fuente de ingresos. A través de esta red, la compañía también mantiene un vínculo directo con los hogares y comparte valores relacionados con la cocina casera y el consumo consciente.
Ser la primera Empresa B Certificada de Venado Tuerto le otorga una dimensión especial a este reconocimiento y refuerza la relación de Essen con la comunidad en la que nació y desarrolló gran parte de su historia. El propósito de la compañía busca así trascender el impacto directo de sus operaciones para contribuir al desarrollo y fortalecimiento de las comunidades de las que forma parte.
Con la certificación, Essen se incorpora a una comunidad que en Argentina ya reúne a 350 Empresas B certificadas, originarias de 16 provincias, que integran un movimiento global orientado a transformar la manera de hacer negocios, combinando rentabilidad con impacto positivo en las personas, las comunidades y el planeta.
Hacia adelante, y teniendo en cuenta su nueva categoria de Empresa B, Essen buscará revisar de manera permanente materiales, proveedores, procesos, seguridad, logística, packaging, durabilidad y disposición final. “No queremos crecer a cualquier costo: queremos crecer manteniendo la calidad, seguridad y durabilidad que caracterizan a Essen y haciendo cada vez más consciente nuestra manera de producir”, sostuvieron desde la compañía.


