Industria
02.09.2026

De cara al sol

Empresa rosarina transformó su techo en una usina solar de 311 kWp

Una tradicional compañía del mercado del acero decidió cambiar su matriz energética. Te contamos cuánta plata se ahorra en la factura de luz 

Por: Sandra Cicaré mail

La histórica empresa rosarina Rogiro Aceros, dedicada a la distribución y transformación de aceros largos de ingeniería, dio un paso clave en el camino hacia la transformación energética. Montó en su planta de Avenida Las Palmeras (Rosario), un sistema de generación solar fotovoltaica conectada a la red, que demandó una inversión de u$s 300 mil y cubre el 44% del consumo mensual de energía de la planta.

El proyecto, que fue financiado con capital propio, es la instalación más grande que realizó un privado cliente de la Empresa Provincial de la Energía de Santa Fe (EPE). Consta de 532 paneles de 584 Wp, que suman una potencia instalada de 311 kWp.

Las instalaciones, no ocuparon suelo productivo, sino se realizaron sobre el techo de una nave existente, sobre una superficie de 1.364 m2. Junto a los paneles también se instalaron 3 inversores Huawei y un medidor independiente de la EPE.
 
La empresa tuvo el asesoramiento técnico de la consultora Energías del Litoral que realizó las proyecciones y estudios legales y financieros para considerar la factibilidad y el montaje lo realizó la empresa Proyeccion Electroluz, dedicada a soluciones eléctricas integrales con sede en Reconquista (Santa Fe).

"Estamos generando con estos paneles energía que consumimos y que inyectamos a la EPE", aseguró Néstor Rozín, titular de Rogiro Aceros.

El proyecto

Rogiro es uno de los grandes consumidores de la EPE e ingresó al programa Prosumidores de la provincia de Santa Fe, mediante el cual los generadores pueden inyectar a la red la energía renovable excedente.

La empresa comenzó a generar energía solar a principios de agosto y los datos muestran que alcanzó los 34 mil kWh al mes. De ese total, la planta consumió el 77% (26.130 kWh) e inyectó a la red de distribución de la EPE el 23% (7.872 kWh). 

Teniendo en cuenta que el consumo eléctrico total de la planta llega a los 77.838 kWh, la cobertura solar del consumo en el mes llegó al 44%.

“En función del valor de la energía y el menor precio de los equipos, este proyecto se amortiza entre 4 y 5 años”, explicó Damián Bleger, titular de Energías del Litoral quien explicó que esto representa casi la mitad del tiempo comparado con algunos años atrás.

“A medida que siga subiendo el valor de la energía, la amortización será cada vez menor”, agregó el especialista.

Además detalló que “la generación registrada superó en un 13% a la proyectada por la simulación técnica para ese mes, con lo cual, el sistema rinde por encima de lo previsto en el proyecto”.

Se siente en el bolsillo

La iniciativa permite morigerar un costo que cada vez es más determinante para las pymes, mucho más en un contexto donde las empresas están seriamente afectadas por la aplicación de la resolución Nº 976/23 de la Secretaría de Energía de la Nación - dictada durante el gobierno anterior pero implementada este año por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) - que generó incrementos de hasta 500% en el costo de la energía.

Con la instalación del proyecto solar fotovoltaico Rogiro la empresa tiene un ahorro mensual superior a los $ 6 millones, derivados de la energía que deja de comprar y el incentivo del gobierno provincial por la generación. En forma anual, la firma evita pagar más de $ 74 millones por energía eléctrica.

“El incentivo provincial no es un aporte a fondo perdido sino que se liquida contra energía renovable efectivamente generada y medida por EPE, mes a mes y con recibo”, detalló el especialista. 

En Rogiro Aceros, por su condición de Prosumidor Productivo de Gran Demanda, este beneficio se aplica sobre el total de la energía generada, un acuerdo que tiene vigencia por cinco años desde el alta comercial en el programa.

En términos ambientales, con el proyecto solar fotovoltaico, Rogiro Aceros logra evitar 140 toneladas de CO2 equivalente al año, lo que representa el consumo residencial de unos 110 hogares santafesinos.

“El proyecto cubre energía, no potencia”, explicó Berger ya que ambos ítems van por vías separadas. “La potencia es infraestructura eléctrica, y demanda otras inversiones”, aclaró el especialista. Hoy en la factura de electricidad la potencia representa, junto al costo de la energía y el componente impositivo, un item clave en la definición del precio final de lo que paga un usuario.

Actualmente, el almacenamiento en banco de baterías representa una de las alternativas que están analizando muchas compañías para atender esta demanda. 
 

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