De pura fibra
Enfocada en la bioeconomía, reescribe el negocio del papel
Una compañía productora líder del segmento con presencia en Argentina, transformó su lógica de producción. Conocé el proceso y los resultados
Por: Gabriela Arias mail
Durante décadas, Suzano fue reconocida por producir papel. Hoy busca redefinir ese negocio a partir de la bioeconomía: transformar la fibra de eucalipto en materiales renovables capaces de reemplazar derivados del petróleo, generar energía limpia y acelerar la transición hacia una economía de menor impacto ambiental. Ese cambio también se refleja en números. La compañía administra 2,7 millones
de hectáreas de bosques, destina cerca del 40% exclusivamente a conservación ambiental y ya retiró más de 43 millones de toneladas de dióxido de carbono de la atmósfera, superando antes de tiempo una de sus principales metas climáticas.
"Para nosotros, la bioeconomía significa un cambio de paradigma profundo: el árbol deja de ser visto simplemente como la materia prima para hacer papel y se convierte en la base biológica de toda una cadena de productos de alto valor", afirmó Mercedes Corbalán, Product Manager Comercial a cargo de Innovación de Suzano Argentina, quien dialogó con Ecobiz sobre este nuevo paradigma durante el encuentro El Futuro Sostenible, organizado por Fundación Gutenberg. Allí explicó que la innovación dejó de centrarse únicamente en el producto final para abarcar todo el ciclo de vida de los materiales, desde el origen de la fibra hasta su reinserción en una cadena de valor circular.
La empresa de origen brasileño es la mayor productora mundial de celulosa y una de las principales fabricantes de papeles de América latina, líder en el segmento de papel higiénico en Brasil. Está presente en Argentina desde 1977.
La transformación que llevó adelante también estuvo impulsada por una evolución en las demandas del mercado. Según Corbalán, las empresas ya no buscan únicamente materiales más sustentables: necesitan soluciones capaces de ofrecer el mismo desempeño técnico que los productos tradicionales, acompañar sus objetivos ambientales y responder a consumidores cada vez más atentos al impacto de los envases.
Del ecodiseño a los biomateriales
Ese nuevo enfoque también modificó la manera de innovar dentro de la empresa. "Hoy entendemos que el verdadero salto en la sostenibilidad no está en producir más volumen de papel, sino en transformarlo en una plataforma funcional avanzada desde su concepción", señaló Corbalán.
"La bioeconomía significa un cambio de paradigma profundo: el árbol deja de ser visto como materia prima y se convierte en base biológica la cadena de valor"
La estrategia se apoya en el ecodiseño, una mirada que incorpora la sustentabilidad desde el origen mismo del producto. En lugar de pensar únicamente en el envase terminado, Suzano trabaja para desarrollar materiales celulósicos capaces de integrar en una sola base biodegradable funciones que hoy requieren estructuras multicapa compuestas por distintos tipos de plásticos, muchas veces imposibles de separar y reciclar. El objetivo es reemplazar progresivamente materiales de origen fósil sin resignar desempeño técnico.
Soluciones como Bluecup Bio y Greenpack forman parte de ese proceso. "Las alternativas renovables tienen que ofrecer el mismo desempeño que los materiales tradicionales. La sustentabilidad, por sí sola, ya no alcanza", explicó Corbalán.
Ese cambio también empieza a reflejarse en el mercado. Según la ejecutiva, las empresas ya no evalúan únicamente costos o prestaciones, sino también la huella ambiental de los productos y el impacto sobre sus propias estrategias de sostenibilidad. El potencial de crecimiento todavía es amplio: mientras en Argentina se consumen en promedio 33 vasos descartables por habitante al año, en Europa y Estados Unidos esa cifra ronda los 330, un indicador que muestra el espacio disponible para expandir soluciones de origen renovable.
Una transformación que se mide en resultados
La estrategia se traduce en objetivos concretos. Además del avance en captura de carbono, Suzano ya cumplió el 100% de su meta de reducción de residuos industriales enviados a rellenos sanitarios, transformándolos en insumos para uso agrícola. En materia de agua, alcanzó anticipadamente el objetivo de disminuir un 15% el consumo por tonelada producida en sus operaciones industriales y trabaja sobre 44 cuencas hidrográficas prioritarias mediante herramientas de monitoreo y nuevas prácticas de manejo.
"Las alternativas renovables tienen que ofrecer el mismo desempeño que los materiales tradicionales. La sustentabilidad, por sí sola, ya no alcanza"
La biodiversidad constituye otro de los pilares de la estrategia. De las 2,7 millones de hectáreas que administra la compañía, alrededor de 1,1 millones permanecen destinadas exclusivamente a conservación ambiental. Hacia 2030 busca conectar 500.000 hectáreas prioritarias de la Amazonia, el Cerrado y la Mata Atlántica y poner a disposición del mercado más de 10 millones de toneladas de productos de origen renovable capaces de sustituir plásticos y otros derivados del petróleo.
La transformación alcanza también a la matriz energética. La nueva planta de Ribas do Rio Pardo, en Brasil, opera íntegramente con biomasa y, además de abastecer su propio proceso productivo, genera un excedente cercano a los 180 MW mensuales de energía renovable que se incorpora al sistema eléctrico brasileño.
Para Corbalán, el proceso recién comienza. "La tendencia que va a definir la próxima década es la migración masiva de materiales derivados del petróleo hacia alternativas renovables. No alcanza con producir papel; hay que transformarlo en soluciones que respondan a los desafíos del presente".
En ese camino, concluyó, la innovación será el principal diferencial para acelerar la transición hacia una economía circular y de base biológica.


