No se derrite
Cadena de helados encontró la fórmula para crecer sin calentar el planeta
Tiene 25 años en el mercado y reforzó su estrategia de triple impacto, basada en los pilares ESG
Por: Eugenia Langone mail
La cadena de helados Grido logró escalar su volumen de negocios un 17% sin alterar su huella de carbono. Así lo anunció la compañía - nacida en Córdoba y con presencia en Argentina, Chile, Paraguay, Uruguay y Perú - al presentar el resultado de sus operaciones en su primer Reporte de Sostenibilidad, como parte de la celebración de sus 25 años en el mercado.
Según detalló la empresa, el año pasado alcanzaron una producción de 95 millones de kilos, sin sumar impacto ambiental. “Este equilibrio demuestra que es posible expandirnos en armonía con el entorno”, afirma Celeste Santiago, integrante del directorio de la compañía y de la familia Santiago, que en 2000 abrió las puertas de la primera sucursal en el barrio Alberdi de la capital cordobesa.
La cadena, que dio los primeros pasos enfocada en la eficiencia y los “precios justos”, abrió a partir del 2000 un camino que le permitió no sólo expandirse a cuatro países de la región y poner a funcionar a partir de 2026 una planta de producción de 35 mil m2, equipada con siete líneas de producción, sino además incorporar a partir de 2021 la idea de “futuro sostenible” y un modelo de producción enfocado en el triple impacto.
En ese proceso, “la conciencia ambiental”, como la definen, está presente desde el minuto cero de la producción. Los helados se elaboran con materia prima proveniente de tambos que trabajan con lechería climáticamente inteligente, en los cuales se aplican 148 buenas prácticas. Al final de la cadena, encararon un proceso de ecodiseño para el packaging.
Otro hito, en el capítulo social, se dio en 2019, cuando lanzaron las Heladerías Sociales, un proyecto de negocio inclusivo que fomenta el empleo de mujeres y que actualmente incluye a más de 800 participantes que fueron acompañadas en el proceso de obtener sus propias franquicias.
Compromiso 2030
"La sostenibilidad es nuestra forma de habitar el futuro, queremos liderar la industria de alimentos congelados por la capacidad de generar valor sistémico para todo nuestro ecosistema”, afirman en el informe.
Para eso y de cara al 2023, detallan una estrategia basada en cuatro ejes de acción prioritarios: ecodiseño y circularidad; inclusión y accesibilidad; calidad e inocuidad y cercanía y empoderamiento de la red.
La transformación de la cadena de valor incluye trabajar con los proveedores en la gestión de los riesgos climáticos, el trabajo en la innovación para incorporar materiales de alta tasa de reciclabilidad y el foco en la optimización del uso de recursos críticos, como son el agua y la energía.
En materia de packaging, pusieron en marcha un trabajo con los proveedores de envases que apunta a la reducción de plásticos vírgenes, que permite en la actualidad que el 10% de los filmes protectores incorporados a los productos provengan de materiales reciclados.
A estas acciones a las que definen como “el motor de la transformación operativa hacia una economía circular que equilibre la rentabilidad con el respeto ambiental”, sumaron la implementación de controles críticos y auditorías rigurosas en toda la cadena de suministro y logística.
Con ese recorrido y hechas las primeras mediciones en 2022, el año pasado Grido consolidó lo que llama “Monitoreo Multidimensional”, un dispositivo que permite no sólo conocer la huella de carbono, sino sobre todo gestionarla con precisión.
El sistema les permitió afirmar con 95 millones de kilos de helado producidos en 2025 afirmar que el crecimiento del 17% en su volumen de producción no significó un incremento del impacto ambiental y mantuvo la relación entre el carbono emitido y el volumen de producción.


