Tecnologías
28.04.2026

Plantó la semilla

Quiere fabricar en Rosario un polímero en base a cáscara de arroz patentado en la UE

Es un compuesto que reduce costos, consumo energético y huella de carbono. Ya hay pruebas con la industria automotriz y proyectan una planta en Rosario

Por: Rodrigo Elias mail

A partir de un residuo casi sin valor en la cadena arrocera, una tecnología desarrollada en Europa promete alterar la ecuación del plástico en la industria. Se trata de un polímero elaborado con cáscara de arroz por la empresa española Oryzite que puede reemplazar gran parte de los materiales fósiles en procesos de inyección, con mejoras en costos, productividad y huella ambiental. 

A partir de estas ventajas, la empresa argentina KF Solutions - dedicada a la venta y distribución de soluciones para iluminación - decidió introducir esta innovación en Argentina para sumar un nuevo insumo a las empresas locales. Pero los planes son más ambiciosos, planea replicar el modelo europeo en el cual los productores arroceros participan de la cadena de valor, y avanzar en la instalación de una planta en la región, cerca de las zonas productivas. “La idea es conectar con cooperativas arroceras y montar una planta en Rosario para transformar la cáscara en un polímero con escala industrial”, explicó explicó Guillermo Alonso, titular de KF Solutions, en diálogo con Ecobiz.

El impacto económico del material se observa en tres niveles. En primer lugar, en el proceso productivo: el compuesto permite reducir entre 30% y 40% la temperatura de inyección y acortar los ciclos, lo que se traduce en menor consumo energético y mayor volumen de piezas. “Podés bajar fuerte el consumo de energía y aumentar la productividad”,

En segundo lugar, en el costo de materia prima. Aunque hoy el producto importado tiene un valor superior al plástico tradicional, su uso como carga —en proporciones del 10% al 20%— permite abaratar el costo final de las piezas. “Con una mezcla al 20% se puede lograr una reducción de costos del orden del 10%”, señaló Alonso, en un contexto de suba de los derivados del petróleo.

Las piezas elaboradas con el polímero ya fueron utilizadas por la industria automotriz en Europa.

El tercer eje es estructural: la posibilidad de industrializar un residuo agroindustrial. La cáscara de arroz, que representa cerca del 20% de la producción y hoy tiene usos marginales, podría convertirse en insumo para una nueva cadena de valor. “Hoy es un desecho con poco uso. Transformarlo en materia prima industrial puede cambiar la ecuación de las economías regionales”, afirmó.

Desarrollo y características del material

El polímero fue desarrollado por Oryzite en la zona del Ebro, una de las principales regiones arroceras de Europa, tras más de una década de investigación. El resultado es un compuesto patentado que utiliza la biomasa de la cáscara de arroz, un subproducto agrícola que se recupera y transforma para generar un polímero con propiedades comparables a los plásticos tradicionales.

En términos industriales, funciona como una carga que se mezcla con matrices como polipropileno, ABS o nylon, lo que le permite adaptarse a múltiples aplicaciones: desde envases hasta piezas técnicas. En Europa ya se utiliza en componentes automotrices y productos de consumo. “Se puede usar en inyección, termoformado o soplado, prácticamente no tiene límites”, destacó.

El desarrollo, realizado y patentado por Oryzite, permite reemplazar hasta un 90% del plástico según la aplicación.

Otro de sus atributos es que reduce la huella de carbono y mejora propiedades como la resistencia al fuego y la estabilidad tras el reciclado. Además, su producción no requiere agua ni compite con alimentos. “Podés reemplazar hasta un 90% del plástico fósil dependiendo de la aplicación”, aseguró.

Proyección a futuro

En Argentina, la empresa comenzó con la importación de pequeñas partidas para ensayos y apunta a escalar el volumen en los próximos meses. En paralelo, avanza en conversaciones con actores del sector arrocero y compañías industriales para desarrollar producción local. La intención es replicar lo que realiza Oryzite que trabaja en España junto a la Cámara de Arroz de Montsià, donde están nucleados los productores. 

Alonso señaló si se logra ese objetivo la intención es instalar una planta en Rosario "para transformar la cáscara en un polímero con escala industrial”.

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