Sin maquillaje
L'Oréal alcanzó sus metas climáticas y multiplicó por 17 sus productos recargables
Es líder mundial en industria de la belleza y reorientó su producción hacia una matriz más sostenible. Conocé lo que hizo
La compañía de origen francés L'Oréal Groupe, líder mundial en el sector de la belleza, multiplicó por 17 su portafolio de productos recargables (refill) y aceleró en su transición hacia una producción más sostenible basada en la reducción de residuos de la industria y la utilización de fuentes renovables.
Con un conjunto de marcas icónicas para distintos segmentos, masivos, profesionales y de lujo, el grupo a nivel global ya alcanzó cuatro de sus objetivos estratégicos en materia de sostenibilidad trazados en su plan 2030 y logró superar un 67% su meta social. El dato más contundente es el energético: el 100% de sus instalaciones industriales opera con energía renovable y el 50% del plástico utilizado en empaques ya proviene de fuentes recicladas o bio-basadas.
A estos se suman dos indicadores que no solo cumplieron la meta, sino que la sobrepasaron. Es el caso de los ingredientes bio basados, de los cuales el 95% es trazable hasta su origen, un 5% por encima del objetivo que la empresa se había propuesto para esta fecha. Además, los programas sociales beneficiaron a más de 5 millones de personas, un 67% por encima de lo establecido para todo el período 2020-2030.
L'Oréal Groupe Argentina formó parte de la última edición de la Bioferia 2026 realizada en Bueno Aires, donde mostró los resultados del balance de medio del programa “L'Oréal por el Futuro”. También allí mostró las acciones que lleva adelante en esta transición hacia un modelo de belleza circular que ya tiene un impacto medible.
El negocio del refill
Si hay una estrategia que sintetiza la transformación operativa de L'Oréal, es la apuesta por los formatos recargables. En cinco años, la cantidad de referencias refill en el portafolio global se multiplicó por 17. Ese número no es solo una métrica ambiental sino que implica la reconversión de líneas de producción, el rediseño de cadenas logísticas y la creación de un nuevo argumento de precio para el consumidor final.
Hoy, 10 de las 16 marcas del grupo disponibles en Argentina ofrecen algún formato refill, desde líneas de cuidado capilar profesional hasta fragancias de lujo. El ahorro económico para el consumidor varía según la categoría. Por ejemplo, entre un 13% en champús profesionales de 240 ml y hasta un 50% en fragancias premium. La reducción de material de packaging puede llegar al 96%, como en el caso del próximo refill del Mineral 89 Booster de Vichy, previsto para mayo.
La lógica detrás de estas cifras responde a una presión de mercado concreta. Según datos del propio grupo, el 76% de los consumidores elige marcas con impacto positivo y el 39% evita activamente las que considera no sostenibles. En ese contexto, el envase recargable dejó de ser un nicho marginal para volverse un diferencial competitivo con incidencia directa en la decisión de compra.
Reformulación y trazabilidad
Menos visible para el consumidor final, pero igualmente relevante desde una perspectiva de cadena de valor, es el avance en la composición de las fórmulas. El 67% de los ingredientes ya proviene de fuentes bio-basadas, minerales abundantes o procesos circulares, contra una meta del 75% para 2030. Ocho puntos porcentuales separan a la compañía de ese objetivo.
En algunas marcas el porcentaje es aún mayor. Garnier declara el 68% de ingredientes bio-based en su portafolio, con el 99,9% de sus fórmulas certificadas como veganas y la totalidad de sus productos aprobados por Cruelty Free International bajo el programa Leaping Bunny. El 100% de sus fábricas opera con energía renovable y el 53% del plástico que utiliza anualmente proviene de material reciclado.
La trazabilidad de esos ingredientes es otro frente que el grupo trabaja con inversión directa. El caso más ilustrativo es el de Yves Saint Laurent en los Jardines Comunitarios de Ourika, en Marruecos, donde una cooperativa de mujeres produce ingredientes bajo criterios de cultivo regenerativo. El 93% de los productos de esa marca se desarrolla con un enfoque de eco-concepción que abarca desde la recolección de materias primas hasta el empaque final.
Los frentes abiertos
Sin embargo, la compañía global sigue trabajando en otras metas, como el uso de agua reciclada o reutilizada en procesos industriales, en la cual logró un avance del 56% contra un objetivo del 100%. Por otra parte, la reducción del 50% del plástico virgen en términos absolutos respecto a 2019 y la baja del 28% en emisiones de Alcance 3 - las que provienen de proveedores, logística y distribución- son los compromisos que más dependen de terceros y, por eso, los más difíciles de controlar.
Para la segunda mitad del período, la compañía reorganizó su hoja de ruta en cuatro pilares: liderazgo en la transición climática, protección de la naturaleza, impulso a la circularidad y apoyo a comunidades. En este último eje, el objetivo de llegar a 100.000 personas de entornos vulnerables con acceso al empleo y de apoyar a 10 millones a través de programas de marcas se extiende formalmente hasta 2030, aunque el ritmo del primer quinquenio sugiere que esas metas podrían anticiparse.


