Negocios
07.04.2026

En la costa argentina

Nació en la arena, se afianzó en el diseño "cruelty free" y reutiliza sus residuos

Comenzó como un emprendimiento de venta de collares en la playa y hoy es una empresa que aplica la economía circular para fabricar calzado e indumentaria. Aquí su historia

Por: Eugenia Langone mail

Diseño de autor, una fuerte identidad cruelty free y un proceso de fabricación basada en el reciclaje de materiales para generar nuevos productos resume el concepto de una empresa argentina que comenzó a gestarse en las playas de la Costa Atlántica con la venta de collares para terminar en los escaparates con colecciones de carteras, bolsos, calzado e indumentaria.

La historia de Rocas Company, una firma que saltó de los collares en la playas de Mar del Plata y Necochea a la producción de carteras y bolsos, sandalias y zapatillas, además de billeteras, accesorios y bikinis, la cuentan Maria Elena Tapia y Guido Joachim. La pareja, él marplatense y ella de Necochea, define a Roca como “un universo” donde buscan reducir los impactos ambientales de lo que fabrican.

“Rocas es un universo donde además del principal concepto, que es el de cruelty free, se trabaja fuertemente en el diseño como un diferencial de la marca y de una forma de vida que tiene que ver con el surf y nuestra cercanía con la playa”, define Marie. 

Ella es diseñadora industrial en indumentaria y él es ingeniero, una combinación que en los primeros años les permitió poner en marcha el negocio hace ya más de 15 años. “Yo recogía piedras y vidrios erosionados por el mar en la playa, los barnizábamos y hacíamos collares, aros y llaveros, y los vendíamos en unos carros que él había diseñado”, cuenta Marie, como llaman a la prehistoria de Roca. “Eso fue un éxito y llegamos a tener franquicias en diferentes playas del país”, agrega Guido. 

La empresa que comenzó con venta de collares en la playa hoy fabrica indumentaria y calzado.

Pero a Marie la empujaba el diseño de indumentaria y arrancó por las carteras, que comenzaron a vender en los mismos carros hasta que se animaron al primer local que abrieron en Necochea. “En la playa es difícil vender este tipo de artículos”, recuerda.

“Nuestra principal filosofía es ser cruelty free, por eso trabajamos con materiales sintéticos, además de rescate animales”, cuenta la diseñadora que hace de esa convicción y del surf, el deporte que practican, un símbolo de la marca. 

El segundo paso fueron las sandalias y, después, las zapatillas. “No sabíamos en el problema que nos metíamos, porque veníamos de la moldería de carteras que no tiene nada que ver con los zapatos, donde la resistencia de los materiales debe ser otra y hay que tener en cuenta otras cosas, como talles y horma”, señala el ingeniero. No sin “muchos errores”, dice, avanzaron y les fue bien otra vez. 

Reducir el impacto 

En esa combinación de “estética y conciencia”, como dice Marie, los residuos de los textiles fueron un problema a resolver en relación al impacto de la producción en el ambiente. “No queríamos dejar de tomarlo porque además es algo que vemos cada vez que vamos al mar y nos encontramos allí con el problema de los residuos en las costas y los plásticos en el mar”, afirma. 

Para eso, la firma tomó la decisión de reconvertir los retazos en nuevos productos para sus colecciones y, en mayor medida, transformó eso en acciones con organizaciones de la ciudad. Además, pusieron el ojo en el packaging y, de yapa, durante las limpiezas de playas que hacen una vez al año, las tapitas de gaseosas que recolectan van a ser parte de las suelas de muchos de sus zapatos.

“Los residuos fueron el primer desafío”, cuenta la diseñadora. Si bien parte de esas bolsas de retazos se reconvierten en billeteras, porta tarjetas o partes de otros zapatos, la mayor parte se transforma en objetos para acciones con organizaciones. 

“Hacemos acciones específicas para el Día del Animal, ya que somos una marca cruelty free, y hacemos cuchas para perros y las repartimos en refugios de la ciudad”, dijo. Además, fabrican muñecos para el Día del Niño y  Navidad con adornos, lo que le da un impacto social a la actividad. 

A eso, le sumaron en alguno de sus productos un packaging también reutilizable. “En lugar de cajas de cartón que la mayoría de las veces inmediatamente se tiran, parte de los productos viene con una caja de madera que son reutilizables en cocinas, baños o para los juguetes de los chicos”, agrega Guido. 

Y como la playa es su segunda casa, cada año se suman a la limpieza de las costas, donde levantan decenas de bolsas de basura cada año. 

“Lo que hicimos muchos años es reconvertir las tapitas de gaseosas en parte de las suelas que usamos para la producción”, cuenta Marie, aunque hace una aclaración técnica: “Sólo se puede utilizar en un 20 por ciento por las características y prestaciones que deben tener las bases”.
 

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