Del residuo al recurso
Cómo las empresas están haciendo del reciclaje parte de su ADN
Dos iniciativas combinan impacto ambiental, social y de negocios, con la economía circular como eje
Reutilizar lonas publicitarias para confeccionar mochilas escolares o gestionar los residuos de un festival masivo con una cooperativa de ex cartoneros, a primera vista parecen acciones muy distintas. Sin embargo, comparten una misma lógica: los materiales que antes terminaban en la basura hoy se convierten en oportunidades tanto para el ambiente como para las comunidades y las propias marcas comerciales.
La economía circular dejó de ser un nicho de especialistas para instalarse en la agenda de empresas de consumo masivo, eventos y organizaciones sociales. Así lo muestran estas dos experiencias que encararon la cadena de farmacias Farmacity y la marca de jabones Ala, del grupo Unilever.
Reciclaje con nombre y apellido
El Festival Farmacity 2026, que se realizará el 29 de marzo en los Bosques de Palermo (Ciudad Autónoma de Buenos Aires), incorporó este año a la cooperativa Creando Conciencia como parte activa de la propuesta. La organización, dedicada al reciclado y a la reinserción social de ex cartoneros, no solo instalará puntos de recolección diferenciada, sino que también gestionará todos los residuos generados durante la jornada.
Pero la participación va más allá de la logística. En su stand, la cooperativa montará un espacio de concientización donde los asistentes podrán aprender a separar correctamente sus materiales, participar de juegos y dinámicas, y escuchar en primera persona cómo el reciclado funciona como herramienta de inclusión. Como cierre simbólico, quienes pasen por el espacio podrán llevarse reglas fabricadas con telgopor reciclado y estampadas por los propios integrantes de la cooperativa.
La activación se realiza en conjunto con UniR by Unilever, y representa un avance concreto en la integración de modelos circulares dentro de eventos de alto consumo, donde la generación de residuos suele ser uno de los mayores desafíos ambientales.
Segunda vida para materiales publicitarios
En una línea similar, aunque con otro tipo de material y escala, la marca de jabones Ala impulsó junto a Latcom y la Fundación Gestionar Esperanzas el programa Una Vuelta +, que convierte lonas publicitarias usadas en productos con vida útil extendida.
En esta primera etapa, las lonas de la campaña "Campeones de Lavado" se transformaron en 300 mochilas escolares, confeccionadas por 13 mujeres de talleres textiles de barrios vulnerables y entregadas a niños y niñas de tres comedores comunitarios. El proyecto cierra un ciclo que pocas veces se cierra del todo: el de los materiales de comunicación, que habitualmente se descartan al final de cada campaña.
"En Ala creemos que las marcas pueden tener un rol activo en las comunidades donde están presentes", señaló Ramiro Hosselet, gerente de Marketing de la marca, al destacar el triple impacto de la iniciativa: ambiental, social y educativo.
El patrón que emerge
Más allá de sus diferencias, ambas acciones comparten una arquitectura de valor que es cada vez más reconocible en el sector, que es la doble vida de los residuos y, al mismo tiempo, un impacto positivo en la comunidad a través de la inserción.
También estas experiencias evidencian que la economía circular no requiere tecnologías de vanguardia ni inversiones extraordinarias sino pensar desde el principio qué sucederá con los materiales al final de su ciclo, y quiénes pueden ser parte de esa segunda vida.


