Se usa y no se tira
Plástico y a la bolsa: con material reciclado crean accesorios con jugados diseños
La marca, que participó de campañas para Adidas, suma economía circular y un modelo productivo con anclaje local
Por: Juan Ignacio Paur mail
Cabe en un bolsillo, pero cuando se despliega funciona como bolsa o como mochila. La mochibolsa es el producto insignia de Pullbag, una marca bonaerense que desarrolla accesorios reutilizables fabricados con telas obtenidas a partir de plásticos reciclados. Pensada para el uso cotidiano, la pieza se pliega sobre sí misma y puede llevarse fácilmente hasta el momento en que vuelve a cumplir su función principal: cargar.
El funcionamiento es simple y práctico. Al abrirla, la bolsa puede utilizarse como tal o transformarse en mochila al ajustar sus asas, mientras que el pequeño bolsillo que la contenía queda disponible para guardar objetos personales. El diseño apunta a resolver situaciones comunes —hacer compras, moverse en bicicleta, trasladar objetos— sin recurrir a bolsas descartables y con un formato adaptable a distintos usos urbanos.
Esa lógica de funcionalidad atraviesa toda la propuesta de Pullbag, que con el tiempo amplió su catálogo más allá de la mochibolsa original. Riñoneras, tote bags, gorros tipo piluso, botineros y otros accesorios textiles se sumaron a la línea de productos, manteniendo el foco en la reutilización, la practicidad y una estética marcada por el color.
Materiales reciclados como eje
Pullbag nació en 2018 como un emprendimiento impulsado por los hermanos Alan y Kevin, dentro de una empresa familiar del rubro textil. Desde sus inicios, el proyecto se pensó como una línea propia orientada al desarrollo de productos reutilizables para el uso cotidiano, con criterios de sustentabilidad incorporados desde el proceso productivo.
Esa búsqueda se consolidó a partir de un viaje al sudeste asiático, donde los fundadores tomaron contacto con una fábrica especializada en la transformación de botellas de plástico PET y otros plásticos reciclables en tela. A partir de allí, Pullbag importa los materiales ya procesados y realiza localmente el diseño, el corte y la confección de sus productos. Según explicó Juan, integrante del staff de la firma, estas telas no solo responden a un enfoque ambiental, sino que también ofrecen resistencia, liviandad y durabilidad, cualidades clave para accesorios pensados para el uso urbano intensivo.
Diseño, clientes y expansión
Sobre esa base productiva se construyó la identidad de la marca. En sus primeros años, Pullbag trabajó con diseñadores y agencias externas para definir la estética de sus productos. En la actualidad, el proceso es mixto: continúan las colaboraciones externas, se incorporan herramientas de inteligencia artificial en algunas etapas creativas y todas las propuestas son finalmente evaluadas y aprobadas por los fundadores. La estética combina una amplia paleta de colores —más de veinte—, estampas, combinaciones y detalles como tiras reflectivas pensadas para ciclistas.
En cuanto a la comercialización, Pullbag vende principalmente a través de su tienda online y cuenta además con un showroom en la fábrica, concebido como punto de venta directo para quienes prefieren conocer los productos de manera presencial y retirar sin costos de envío. La marca atiende tanto al consumidor final como a clientes mayoristas y proyectos de merchandising corporativo.

Su público combina perfiles diversos: por un lado, personas con interés y compromiso con el consumo responsable y la sostenibilidad; por otro, consumidores que se acercan a la marca atraídos principalmente por la estética, el diseño y la variedad cromática de los productos. Esta convergencia entre valores ambientales y atractivo visual amplía el alcance de Pullbag más allá de un nicho estrictamente sustentable.
En ese marco, la empresa participó en campañas de alcance internacional como Run for the Oceans, la iniciativa impulsada por Adidas para concientizar sobre la contaminación de los océanos. Para una de las ediciones del evento, Pullbag produjo mochilas especialmente diseñadas para la acción, que contó con figuras del deporte como Lionel Messi como imagen simbólica. De este modo, la marca se integró como proveedor de productos alineados con los valores de la iniciativa, consolidando su perfil dentro del universo de propuestas reutilizables y de economía circular.

