Políticas
30.01.2026

Un nocaut a la industria

Un giro ambiental de la UE deja al biodiesel argentino contra las cuerdas

La UE planea endurecer las condiciones de ingresos de productos a su mercado. Fuerte reacción de la industria exportadora de Argentina

La Unión Europea endureció su política ambiental y analiza recategorizar al aceite de soja como un producto de alto riesgo, lo que provocaría un grave daño a la industria de biodiesel tanto de Argentina como de Brasil y Estados Unidos.

La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) aseguró que si esta medida prospera representaría para el país “un daño comercial de u$s 350 millones anuales, así como el cierre de la industria en Argentina dado que es el único mercado de exportación”.

Estos cambios surgieron luego de que la Comisión Europea publicara en las últimas horas un documento por el cual modifica los criterios relacionados con el riesgo de ILUC (cambio indirecto de uso del suelo) mediante la revisión de la expansión de los cultivos que se usan para producir biodiesel a nivel global. Y en esa categoría ubicó a la soja – utilizada para la producción de biodiesel – al ubicarla como una materia de alto riesgo por considerar que se trata de un cultivo intensivo que está asociado a la deforestación y la biodiversidad y a mayores emisiones de CO2.

Este anuncio fue realizado luego de un reciente estudio encarado por la Comisión Europea, que puso en consulta por un par de semanas, en la cual concluye que la soja ingresa por primera vez a esa categoría de alto riesgo ILUC; es decir, al mismo nivel que el aceite de palma. Esto significa que la UE no importará más biodiesel de soja o aceite de soja para uso de biodiesel para siempre y el único aceite autorizada será el de colza, que es producido en la UE.

La Comisión Europea calificó a la soja como una materia prima de alto riesgo porque, según señala, su cultivo afecta el uso del suelo y la biodiversidad.

De esta manera, la UE intensifica su política en materia ambiental que distintos países, entre ellos Argentina, consideran políticas paraarancelarias y que comenzó con la resolución que restringe el ingreso de materias primas – entre ellos soja y carne – proveniente de zonas deforestadas a su mercado. Esta medida fue duramente cuestionada y su puesta en funcionamiento se prorrogó para 2027.

Si la medida se pone en marcha, la UE dejará afuera al aceite de soja de su política de energías renovables y provocará un golpe directo a las industrias productoras de este biocombustible de primera generación, ya que el biodiesel dejaría de ser reconocido dentro de los cupos obligatorios de reducción de emisiones en el bloque.

“La medida europea es desde todo punto de vista una barrera injustificada al comercio. El concepto de cambio indirecto del uso del suelo es un invento para eliminar competencia a las fábricas europeas de biodiesel y dejarnos afuera del único mercado”, afirmó el presidente de Ciara, Gustavo Idígoras.

"La medida es una barrera injustificada al comercio, no se trata de un debate científico sino político"

También, mediante un comunicado, Ciara advirtió que “de prosperar este proyecto y sea adoptado este año, todas las exportaciones de biodiesel de soja desde Argentina, Brasil y los Estados Unidos quedarán fuera de mercado europeo, representando para el país un daño comercial de u$s 350 millones anuales, así como el cierre de la industria en Argentina dado que es el único mercado de exportación”.

Frente a esto, Idígoras confirmó que desde Ciara “vamos a presentar información técnica que demuestra que la superficie sembrada de soja en la Argentina no crece, de hecho viene bajando desde hace más de una década y además no se pierde reserva de carbono en el suelo”

Sin embargo, el directivo de Ciara fue más contundente al calificar la decisión como una medida de tono político que afecta la relación comercial. “Todos sabemos que esto no es un debate científico sino político, porque la Unión Europea quiere compensar a los países que se quejan del acuerdo con el Mercosur y entonces cierran el mercado para productos competitivos de la Argentina”, aseveró.

Ante eso también anunció que el sector industrial que representa está en conversaciones con Cancillería y el Ministerio de Economía “para tener una estrategia de defensa agresiva y llevar este tema hasta las últimas consecuencias, que sería un panel en la Organización Mundial del Comercio (OMC) contra la UE y una denuncia en el acuerdo birregional que fue firmado en diciembre pasado”, aseveró Idígoras.
 

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