Campo
28.11.2025

Mapearon la huella

Los tambos de Santa Fe se sacaron buena nota en el test ambiental

Coordinador por la Cooperativa Guillermo Lehmann se midió la performance ambiental de 50 establecimientos de la principal cuenca lechera del país. Conocé los resultados

Por: Eugenia Langone mail

En una experiencia inédita, los tambos del centro santafesino aceptaron el desafío de medir su performance ambiental y la aprobaron con éxito. Los resultados del trabajo que llevó adelante la Cooperativa Guillermo Lehmann con 50 establecimientos asociados - que se presentaron en el marco del Congreso de Sostenibilidad “Desafíos y oportunidades ambientales en el centro de la provincia de Santa Fe”-  mostraron que los productores de esta cuenca lechera son “muy competitivos" a nivel internacional. 

La ingeniera agrónoma María Paz Tieri, investigadora de la sede Rafaela de la Universidad Tecnológica  Nacional (UTN) y encargada de desplegar los resultados durante el encuentro afirmó a Ecobiz que incluso estableciendo comparaciones con otros países referentes en lechería a nivel global como Nueva Zelanda, China y Estados Unidos, la producción santafesina "tiene un muy buen desempeño”

“Lo que encontramos es que somos competitivos en las performance ambientales: somos usuarios de pocos insumos y producimos a través de sistemas simples y eficientes”, detalló la investigadora quien fue la encargada de articular desde la UTN el trabajo con la cooperativa y los socios que participaron del estudio, junto a Maximiliano Woloschin que se encargó personalmente de la recolección de datos con los productores.

Leer más: 50 tambos santafesinos miden su huella de carbono por primera vez

Uno de los principales puntos que justifican el buen desempeño ambiental de los tambos estudiados fue el correcto manejo de las excretas de los animales, un aspecto que incide fuertemente en la huella ambiental. “Dependiendo del sistema que el productor utilice, eso puede impactar mucho”, dijo Tieri quien destacó la buena performance en Santa Fe. También dijo que otros puntos clave para determinar la huella también son “el uso de fertilizantes y los alimentos de las vacas”.

Si bien señaló que existen “variaciones” entre un tambo y otro, algunos producen más huella de carbono o los resultados se modifican de acuerdo a los insumos que se utilizan, insistió en que “los resultados son muy buenos y hay que entender que estos datos, como base, son los que van a permitir mejorar en el futuro”.

El trabajo permitió sacar una foto de la situación actual para luego decidir acciones que permitan mitigar el impacto ambiental de un sector que está señalado por sus emisiones y su huella. La metodología que utilizaron fue el análisis del ciclo de vida y a partir de allí la consideración de los impactos, un proceso que consideró “novedoso” para los tambos. 

Presentación y resultados 

El trabajo comenzó como una prueba piloto con seis unidades productivas y luego se extendió a 50 productores del centro de Santa Fe, una de las principales cuencas lecheras de Argentina.

La investigadora explicó que se midieron ocho indicadores. Uno de ellos es la huella de carbono, vinculada con el cambio climático, pero también otras que representan huellas ambientales - es decir impactos directos e indirectos de la producción tambera - como acidificación, eutrofización, formación de ozono fotoquímico, agotamiento de recursos fósiles, de recursos minerales y metales, agotamiento de la capa de ozono y consumo de agua. 

“Hablamos de huellas ambientales porque el cambio climático no es lo único que importa”, dijo y destacó la existencia de estas otras variables que “son importantes a nivel local, regional y de cuenca”.
Estos análisis responden a demanda de mercados internacionales como el europeo, donde se exige la Declaración Ambiental de Productos (DAP) y que no sólo hacen al impacto ambiental, sino también a la salud humana. 

Los resultados del trabajo se presentaron en el Congreso de Sostenibilidad que se realizó en Santa Fe a principios de noviembre.

“Este proceso es novedoso en tambos, que si bien vienen trabajando en huella de carbono, ahora van más allá”, agregó.

Para Tieri, este estudio es un insumo esencial para trabajar. “Lo más difícil en estos procesos de datos es obtener la información de la producción primaria y eso es lo que hicimos”, destacó. 

El trabajo tuvo su debut en el congreso que se enfocó en la sustentabilidad del sector lechero. Organizado por la cooperativa Guillermo Lehmann reunió a más de 300 referentes del sector agropecuario, técnicos, académicos y productores.

“Tomamos la decisión de poder ser un articulador en una nueva oportunidad de trabajo asociativo que se expande más allá del ámbito cooperativo tradicional, integrando universidades, equipos legislativos, eslabones de la cadena industrial, proveedores, clientes y productores”, dijo director Ejecutivo de la cooperativa, Gonzalo Turri, sobre el trabajo articulado que se desplegó durante la jornada y destacó el camino que la entidad viene transitando en materia ambiental.

“Se trata de aprovechar el conocimiento disponible, con base y rigor científico, con una metodología acreditable, que nos permita transformar una posible amenazalas exigencias del mundo y de los mercados— en una enorme oportunidad para el centro de la provincia de Santa Fe, donde la producción agropecuaria tiene una trascendencia fundamental”, sostuvo Turri.

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