Economía circular
El alga que amenaza a las playas del Caribe, ahora se lleva en el pie
Un emprendimiento mexicano le da una nueva vida útil al sargazo y lo transforma en un negocio win-win
El sargazo, que llega cada año a las costas del Caribe y representa grandes pérdidas para la industria del turismo y los ecosistemas costeros, puso pie en la moda. Basada en un concepto de economía circular, la empresa mexicana Sargazo Sandals fabrica un calzado ecológico elaborado con esta alga marina y prevé alcanzar una producción mensual de hasta 100 mil pares.
El emprendimiento, creado por Mario Robledo (zapatero de profesión) y María Alvarado, surgió con la premisa de aprovechar una materia prima disponible en las costas de Playa del Carmen - donde nació esta iniciativa - y convertir esta microalga en un insumo industrial para la fabricación de sandalias elaboradas con ese compuesto. Sin embargo, los empresarios planean ampliar la línea de productos utilizando materiales reciclables y sustentables.
El proceso arranca con la recolección del alga marina y su transformación en insumo industrial. Esta se captura viva en el mar, a lo largo del Caribe mexicano entre Cancún y Majahual, antes de llegar a la costa y contaminarse con arena. Una vez recolectada, se lava, se deshidrata y se pulveriza hasta obtener una pulpa tostada. Luego, se mezcla con materiales biodegradables y polímeros para obtener pellets ligeros, sin olor y no tóxicos, que se funden e inyectan en moldes de aluminio.
El procesamiento se realiza en articulación con Grupo Ensol, dedicado a la limpieza de las playas. Por cada 5 mil kilos de sargazo recolectado se obtienen 200 kilos de pulpa y polvo y rinden una tonelada de pellet. Con eso, la empresa fabrica entre 700 y mil 300 pares de zapatos.
Una fórmula en proceso de patente
La compañía, que nació en 2022, trabaja en la protección de su desarrollo, con dos modelos de sandalias como primeros productos de la fórmula que están patentando.
Sargazo Sandals proyecta alcanzar 100 mil pares mensuales una vez consolidada su operación, lo que también apunta a la generación de empleo vinculado a la recolección, el procesamiento y la manufactura.
La empresa fue una de las dos ganadoras de la Convocatoria de Referidos que se sumaron al pipeline de Mesoamerican Reef Positive Invest (MAR+Invest), un mecanismo de financiamiento mixto que tiene como objetivo invertir en soluciones de mercado que contribuyan positivamente a la salud y la resiliencia de los arrecifes de coral. A partir de eso, participó en febrero pasado del FLII 2026, el foro líder de inversión de impacto en la región, que se realizó en Mérida (México).
El caso se inscribe en una tendencia más amplia de aprovechamiento del sargazo en el Caribe mexicano, donde ya existen fertilizantes orgánicos que se exportan a Estados Unidos, Colombia y Ecuador, además de materiales de construcción.


