Negocios
08.09.2026

Tecnología ambiental

Invirtieron u$s 5 M y pusieron en marcha las primeras plantas de pirólisis del país

Procesarán hasta 60 toneladas diarias de neumáticos y plásticos difíciles de reciclar. Buscan llegar a Vaca Muerta de la mano de una petrolera

Por: Rodrigo Elias mail

En un país que obliga a encontrar soluciones donde muchos ven problemas, innovar a veces significa animarse a transformar lo que sobra en algo con valor. Esa es la apuesta de Eco Ambiental: convertir residuos industriales difíciles de reciclar en nuevos productos y, al mismo tiempo, construir un negocio alrededor de ellos. La empresa bahiense trajo a la Argentina las dos primeras plantas de pirólisis, por donde se procesan neumáticos fuera de uso y plásticos para obtener aceite, negro de humo y acero recuperado. 

La primera ya funciona en Bahía Blanca y la segunda se prepara en Neuquén, con vista a Vaca Muerta. El desafío combina dos objetivos: reducir el impacto ambiental de los residuos y generar una cadena de valor capaz de convertirlos en una fuente de ingresos. La inversión ronda los u$s5 M y representa un cambio en el modelo de negocios de la compañía, que antes se dedicaba principalmente a recolectar y transportar residuos industriales.

La empresa nació hace 20 años en Bahía Blanca, luego de que su fundador dejara una compañía del sector en la que había trabajado durante 18 años. “Comenzamos con un solo camión y hoy contamos con 60 unidades que operan en Buenos Aires, Río Negro y Neuquén”, aseguró en diálogo con Ecobiz Ricardo Pirola, socio fundador de la firma, y cuyo apellido se conjuga con las plantas que su firma trajo a Argentina.

Del residuo a la materia prima

La planta de pirólisis somete los residuos a altas temperaturas, sin presencia de oxígeno. En el caso de los neumáticos, pueden ingresar prácticamente enteros al reactor.

“El proceso dura unas 8 horas y genera aceite de pirólisis, gas, negro de humo y acero”, explicó. El gas producido puede utilizarse como combustible para el propio proceso, mientras que el acero se recupera y se envía a fundición.

El negro de humo también puede reincorporarse a distintas actividades industriales, como la fabricación de neumáticos o el asfalto. El aceite de pirólisis, en tanto, puede utilizarse en aplicaciones energéticas e industriales según sus características y tratamiento.

La empresa apunta especialmente a plásticos de difícil recuperación, que por sus características o costos no encuentran un circuito de reciclaje convencional. Entre los materiales que ya probaron aparecen bidones vinculados a agroquímicos y las aspas de aerogeneradores.

Un negocio que busca cerrar el ciclo

La firma trabaja con empresas generadoras desde el inicio. Recibe muestras de sus residuos, realiza pruebas en una planta piloto y determina cuáles pueden procesarse. El desafío está también en conseguir compradores para las materias primas recuperadas. “Buscamos conectar a generadores de residuos, Eco Ambiental y empresas industriales que puedan reutilizar los productos resultantes”, apuntó.

Cada planta cuenta con dos reactores y está preparada para incorporar otros dos. Actualmente, la capacidad estimada es de 20 a 30 toneladas diarias de procesamiento por planta, dependiendo del material.

La segunda instalación se encuentra desmontada en un predio de Vista Alegre, Neuquén. La empresa evalúa incluso trasladarla a Añelo, a partir de conversaciones con una petrolera interesada en contar con el servicio más cerca de Vaca Muerta.

Además, las plantas incorporan generación energética mediante paneles solares y aerogeneradores, con el objetivo de cubrir sus necesidades de funcionamiento.
La compañía ya recibió propuestas para analizar futuras instalaciones en el norte argentino, especialmente vinculadas con la minería.

“Siempre dije que quería triplicar a Eco Ambiental como transporte, pero ahora también la voy a triplicar como planta de pirólisis”, concluyó Pirola.
 

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