Producir y conservar
Llega a la Argentina el sello que premia a las empresas que cuidan el agua
Lanzan en el país el Sello Empresa Hídricamente Responsable (EHR). Conocé cómo inscribirte
En la sierra peruana, una empresa cervecera decidió apostar por la naturaleza y financió la rehabilitación de amunas - canales ancestrales de infiltración - y hoy logra recargar millones de metros cúbicos de agua al año en acuíferos que abastecen a miles de personas. En la costa de ese país, una generadora eléctrica instaló una planta desalinizadora que no solo cubre su operación, sino que también provee agua potable a comunidades cercanas. Y en el norte, una minera avanzó en la digitalización del acceso al agua para más de 160.000 personas.
Se trata de historias concretas, con impacto medible, que muestran cómo el agua dejó de ser solo un insumo para las empresas para convertirse en un eje estratégico de la sostenibilidad corporativa en alianza con las comunidades.
Ese es el terreno sobre el que desembarca en Argentina el Sello Empresa Hídricamente Responsable (EHR), una iniciativa impulsada por Aquafondo - el Fondo de Agua para Lima y Callao en Perú - que busca reconocer lo que muchas compañías ya están haciendo en gestión del recurso hídrico. “Lo que nosotros traemos es reconocer y visibilizar lo que muchísimas empresas ya están haciendo y que tienen impacto más allá de sus operaciones”, explicó Mariella Sánchez Guerra, directora ejecutiva de Aquafondo al anunciar la convocatoria del Sello EHR en el país en alianza con la Cámara Argentina del Agua, cuya inscripción cierra el 4 de septiembre.
Aquafondo, que venía realizando encuentros anuales desde 2017 y en 2024 decidió dar un paso más y crear el Sello EHR, un reconocimiento para las compañías que tienen al agua como un activo estratégico en su negocio y operaciones.
Cuando el agua se vuelve historia
Uno de los casos más emblemáticos es el de Backus, la cervecera que en el Perú equivale a lo que en Argentina es Quilmes. La empresa lleva dos ediciones consecutivas obteniendo el Sello EHR gracias a su inversión en la rehabilitación de amunas: canales de infiltración prehispánicos que devuelven el agua a los acuíferos. A través de estos proyectos de infraestructura verde, logran infiltrar aproximadamente seis millones de metros cúbicos al año al acuífero, beneficiando a 119.000 personas en zonas periurbanas de Lima. Se trata de una apuesta por Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) que recuperan saberes ancestrales para resolver problemas del siglo XXI.
Otro caso destacado es el de Fenix, una empresa generadora de energía que instaló una planta desalinizadora en las inmediaciones de sus operaciones . Además de usar el agua de mar tratada para sus procesos, provee hasta 2.000 m3 diarios de agua potable para las 8.000 personas que viven alrededor de sus instalaciones.
Newmont, una minera ubicada en el norte-centro del Perú, desarrolló un proyecto de digitalización del acceso al agua potable que ya alcanza a 160.000 personas. Grupo AJE, empresa de bebidas, apostó por la conservación de 1,4 millones de hectáreas de bosques primarios amazónicos como parte de su estrategia hídrica.
Y hay un caso que resume mejor que ninguno el espíritu del sello: el de ID Technologies - que en Perú opera como GMC - , que destinó parte de la producción de una planta desalinizadora a escuelas que hoy desarrollan proyectos de hidroponía. Con el agua, las escuelas generan alimentos y a partir de eso, ingresos con los que compran nuevas semillas.
El Sello Empresa Hídricamente Responsable cuenta con el respaldo institucional de actores como Global Water Partnership Sudamérica, organización internacional líder en gobernanza del agua.
El sello llega a Argentina y Chile
En 2026, por primera vez, el Sello EHR abre su convocatoria fuera del Perú. Argentina y Chile son los primeros países en los que Aquafondo replicará el modelo, con un interés particular en los sectores minero y agroindustrial, donde el uso del agua es estructural al negocio.
“En el caso de Argentina vemos que hay mucho potencial con las mineras. En el caso de Chile, la desalinización ya está muy avanzada y tenemos una gran receptividad", señaló Sánchez Guerra desde Lima en diálogo con Ecobiz. Y detalló que una condición esencial es que las empresas cumplan “con nuestro código de ética".
El proceso para acceder al sello está lejos de ser declarativo. Las empresas deben presentar indicadores, evidencia y someterse a una evaluación técnica.
“Tienen que demostrar sus indicadores de impacto y firman una declaración jurada. Nosotros podemos hacer visitas a las instalaciones y verificar los medios de validación de lo que han ejecutado”, detalló la ejecutiva.
En cuanto a los beneficios, más allá de lo reputacional, las empresas que obtienen el Sello EHR pasan a integrar la Red de Empresas Hídricamente Responsables, una comunidad con intranet propio donde se comparte información, contactos y oportunidades de colaboración.
Durante todo el año, Aquafondo organiza workshops sobre finanzas climáticas, cambio climático y Soluciones basadas en la Naturaleza. Para 2026, el plan incluye sensibilizar también a las cadenas de valor de las empresas miembro.
"Todos los proyectos, absolutamente todas las empresas, dependen del agua: unas en mayor medida y otras no tanto. Pero si les faltara agua un día, ni la fábrica más grande o el restaurante más pequeño podrían operar", aclaró Sánchez Guerra quien consideró que la seguridad hídrica es también un problema de continuidad operativa para las compañías.
Contra el greenwashing: verificación real
En un ecosistema donde proliferan certificaciones y las declaraciones de sostenibilidad sin respaldo, Aquafondo construyó un sistema de verificación que incluye visitas a instalaciones, medios de verificación documentados, declaración jurada y un código de ética obligatorio. El proceso es evaluado por un jurado de expertos internacionales que aplica una matriz técnica amplia. Inscribirse no garantiza obtener el Sello EHR. "Participar del Sello no significa que lo van a obtener. Se han dado casos en que las empresas hacen una preinscripción, reciben la documentación y luego nos dicen que no pueden seguir.
En la primera edición de 2024 se reconocieron 12 iniciativas y en la segunda, en 2025, ya fueron 19. Para 2026, con la apertura regional, prevén que el número podría crecer de manera significativa.
Cómo participar
El proceso comienza con la revisión del reglamento y el código de ética disponibles en la página web de Aquafondo. Es el primer filtro y el más importante: sin su cumplimiento, el proceso no continúa. Luego sigue la presentación de documentos con los indicadores de impacto, firmando una declaración jurada que habilita visitas de verificación. Finalmente, el jurado internacional evalúa cada postulación considerando tanto acciones al interior de las empresas - eficiencia en el uso del agua dentro de las instalaciones - como proyectos hacia fuera, con comunidades, escuelas e innovación.
El cierre de inscripciones para participar en Argentina es la primera semana de septiembre. La ceremonia de premiación está prevista para octubre.
El Sello EHR tiene diferentes costos según el tamaño de la organización y está abierto también a instituciones académicas. "La academia también está tomando acción", concluyó Sánchez Guerra.
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