Un partido sostenible
Este equipo de fútbol hace goles en la cancha y en el ambiente
Un equipo argentino de Primera A hizo una fuerte inversión para generar energía renovable en su estadio. Aquí la experiencia
Uno de los equipos del fútbol argentino que juega en la primera división, metió un gol de media cancha. Se trata del Club Atlético Vélez Sarsfield, que comenzó con la instalación de una planta fotovoltaica sobre la terraza del histórico José Amalfitani, para lograr su autonomía energética, reducir costos operativos y disminuir el impacto ambiental.
La institución del barrio de Liniers en Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Caba) invirtió en la instalación de 210 paneles solares bifaciales sobre el techo del estadio, que está a cargo de la firma Trinasolar y son capaces de captar tanto la radiación directa como la luz reflejada, lo que eleva su eficiencia incluso en días nublados.
El sistema opera con una potencia máxima de 120 kWp en corriente continua y 100 kW en corriente alterna, gestionado por un inversor inteligente que funciona de forma autónoma. La proyección anual de generación ronda los 176 MWh, un volumen considerable para una institución que, como cualquier club de primera división, enfrenta consumos energéticos elevados: iluminación de canchas, instalaciones sociales, vestuarios y oficinas administrativas.
Lo que hace estratégica a esta inversión no es solo la tecnología, sino el marco legal que la sostiene. La ley 27.424 de Generación Distribuida de Energía Renovable Integrada a la Red Eléctrica Pública, que permite que el club opere como usuario-generador dentro de la red de Edesur.
La obra, que comenzó a principios de marzo con el arribo de los componentes técnicos, tiene un plazo de ejecución estimado de dos meses.
De esta manera, el excedente de energía que no consuma puede inyectarlo al sistema eléctrico general y descontarlo directamente de su factura. En un contexto de tarifas en alza sostenida, ese mecanismo de balance neto se traduce en un alivio económico concreto y recurrente.
Esta iniciativa “representa un avance hacia la eficiencia y el ahorro”, señaló la institución en un comunicado en el cual aseguró que la premisa es transformar al Amalfitani en un modelo de infraestructura deportiva sustentable.
Con este paso, Vélez Sarsfield se posiciona como un referente en el uso de renovables dentro del fútbol argentino, un sector que tradicionalmente demanda altos niveles de consumo energético para la iluminación de campos de juego y el mantenimiento de sedes sociales. La "autonomía energética" declarada por el club marca un camino que otras instituciones podrían seguir para mitigar los aumentos en las tarifas y cumplir con estándares globales de responsabilidad ambiental.
Varias instituciones ya se subieron al campeonato de la sustentabilidad. Racing es fue el primer club argentino con un departamento específico de sustentabilidad. Participa del proyecto Free Kicks, con apoyo de la Unión Europea y colaboración de clubes como Betis, Porto, Malmö, entre otros. Los objetivos del programa son la separación de residuos en vestuarios, las compras sustentables, el uso de energía eficiente (luces LED) y la comunicación ambiental en los días de partido.
Por otra parte, Estudiantes de La Plata cuyo estadio cuenta con certificación ambiental, almacenamiento de energía, reutilización de agua de lluvia, iluminación 100% LED y termotanques solares. También Ferrocarril Oeste inauguró un polideportivo que funciona íntegramente con energía limpia.
En tanto, Boca Juniors proyecta una cubierta inteligente con paneles solares en La Bombonera, mientras que River Plate avanza en gestión de residuos y evalúa proyectos energéticos en su predio River Camp.

