Bytes más sostenibles
Ticketea en verde: mide, optimiza y recorta su huella digital
Una plataforma digital de tickets para espectáculos logró reducir las emisiones de sus servicios. Aquí te contamos cómo lo hizo
Alpogo es una plataforma digital de tickets de espectáculos y actividades culturales que empezó a pensar en la sustentabilidad también en clave digital, de la mano de la consultora Ceibo Estudio, enfocada en el desarrollo digital sostenible.
Con decisiones clave y en el corto plazo, la plataforma no sólo midió su huella de carbono digital, sino que además hizo cambios para reducir sus emisiones y lograr mayor eficiencia. Sólo esos pasos les permitieron reducir un 30% el costo de sus servidores.
“Encontramos muchas ineficiencias y cosas para trabajar, pero también muchas buenas prácticas que ellos mismos desconocían porque lo que sucede en este tema es justamente que hay todavía mucho desconocimiento”, explicó Cecilia Boretto, directora ejecutiva de Ceibo Estudio y especialista en innovación tecnológica y sustentabilidad.
Con sede en Argentina, pero también con desarrollo en Uruguay e intenciones de crecer a otros países de Latinoamérica, Alpogo había incorporado una perspectiva ambiental en sus procesos, pero sin entrar de lleno al core de su negocio que es justamente la plataforma digital.
“La preocupación ambiental estaba “, asegura Boretto y plantea que “habían medido la huella de carbono de muchos de los eventos en los que participaban, pero eso no dejaba de ser el contexto del negocio y no el corazón del mismo”.
En palabras del Ceo y co-founder de Alpogo, Tomás Pendini, la razón para medir la huella digital está en que “cada evento publicado, cada ticket vendido y cada usuario navegando deja una huella”.
Infraestructura digital
La base de la medición, detalla Boretto, está un en Eco Score desarrollado en el Reino Unido y estandarizada a nivel internacional que permite poner la lupa sobre la infraestructura digital de cada compañía.
“Es una fórmula que mide múltiples variables, que van desde la transferencia de datos, el consumo de los servidores y el tipo de abastecimiento de la energía hasta desde qué dispositivos acceden los usuarios”, señaló la especialista y explicó que eso da como resultado una escala de la A+ a la F, que es la misma que aparece en cada hogar en los electrodomésticos.
Con una E como primer resultado, la página marcó el inicio de un proceso. “Representa un punto de partida que brinda una hoja de ruta clara para mejorar -señalaron-. Con cada acción y ajuste que se implemente el equipo podrá avanzar hacia mejores categorías del rating, reduciendo la huella y construyendo un futuro digital más sostenible”.
Boretto explicó que el eje principal de la medición se llevó adelante sobre el sitio web de Alpogo.com y su home page, por el que transitan unos 400 mil usuarios.
De hecho, allí estaban concentradas la mayor parte de sus emisiones: 1,531 toneladas mensuales acumuladas basadas en el tráfico promedio.
“Encontramos muchas ineficiencias y cosas a trabajar en el futuro, pero también que tenían buenas prácticas que incluso desconocía, cómo estar conectados a servidores verdes, lo que significa que que se abastecen con energías renovables cuando a nivel mundial todavía hay los servidores se abastecen mayoritariamente de energías provenientes de combustibles fósiles”, consideró.
Menos emisiones y menor costo
Con el mapeo finalizado y cambios en el corto plazo sobre las ineficiencias en el flujo digital y el cambio del formato de las imágenes de jpg a webp, que permite reducir el peso sin comprometer la calidad de su visualización, redujeron emisiones y también costos.
“Cuando detectás las ineficiencias que te llevan a generar más emisiones tanto en el caso de Alpogo como de otras empresas entontrás que lo que hay detrás son malas decisiones técnicas, basura digital que nadie está mirando, falta de planes de contingencia y funcionalidades obsoletas”, enumeró la especialista, y reafirmó que el trabajo sobre esos puntos “reduce huella y reduce costos”.
En el caso de Alpogo fue claro, ya que un trabajo en el corto plazo, que además no implicó un mayor despliegue de los recursos humanos, permitieron mejorar la operatoria y reducir los costos de sus servidores en un 30% a partir de alcanzar una mayor eficiencia.
“Eso es un montón y en muy corto tiempo”, insistió Boretto, y agregó que “las empresas que empiezan a pensar en la sostenibilidad de su infraestructura digital van a tener ventaja competitiva y una baja en el gasto”.
A su criterio, pensar el crecimiento digital no puede tener cómo único eje el rédito económico. “También en estos negocios debemos pensar en clave de triple impacto porque los negocios deben seguir existiendo, pero concluyendo las variables sociales y ambientales para que las empresas se desarrollen sostenidamente”, concluyó.

