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A la orilla del mar, el reciclaje le pone hora al verano
Una icónica marca junto a una cooperativa de recicladores montaron esculturas gigantes en la Costa Atlántica. Buscan crear conciencia ambiental
La Costa Atlántica argentina es el espacio que eligen cada verano la mayoría de las marcas para lanzar o posicionar sus productos. Ahora, también es la vidriera que vienen utilizando muchas empresas para fortalecer sus acciones de sustentabilidad y crear conciencia sobre una nueva forma de producir y consumir.
Ese fue el caso de Casio, que instaló dos tótems gigantes de su modelo de reloj G-Shock en playas de las localidades bonaerenses de Cariló y Pinamar, llamando la atención de los vecinos y los turistas.
Las estructuras fueron desarrolladas por la cooperativa Reciclando Conciencia, oriunda de Pinamar y que forma parte de la Confederación Argentina de Trabajadores Cooperativos Asociados (Conarcoop), montados con materiales reciclados, combinando impacto visual, conciencia ambiental y diseño sustentable.
En Cariló, se eligió emplazar la obra en Boyero y Castaño, Galería Cilene, ya que se trata de un centro comercial a cielo abierto donde se movilizan cientos de miles de turistas en un espacio con alto tránsito peatonal, ideal para generar impacto visual y reflexión.
En Pinamar la pieza se ubicó en la zona de los Trirremes y Avenida del Mar, ya que se trata de un sitio abierto de contacto directo con la naturaleza, gran circulación de visitantes durante la temporada y un entorno perfecto para reforzar el mensaje ambiental.
Las construcciones fueron diseñadas a escala real y fueron especialmente preparadas para soportar las condiciones del entorno costero, como el viento, la arena y la humedad.
La propuesta invita a quienes visitan la playa a interactuar con las estructuras y compartir imágenes en las redes sociales, promoviendo el reciclaje y el cuidado del medioambiente.
A su vez, los turistas podrán sacarse una fotografía con los relojes para luego subirlas a sus redes sociales con el hashtag #GSHOCKTIMEPOINT y arrobar a @casio.ar_wl, para participar del sorteo de un reloj G-Shock el próximo 31 de enero.
Cómo nació el proyecto
La propuesta surgió de una idea de la cooperativa Reciclando Conciencia, que se propuso encarar un desafío creativo y productivo: construir una obra urbana funcional que permitiera mostrar, de manera concreta y visible, la versatilidad de los materiales reciclados.
No se trataba solo de reciclar, sino de demostrar qué se puede crear a partir de los residuos, especialmente del plástico reciclado, y cómo ese material puede transformarse en productos durables, útiles y estéticamente atractivos.
Para potenciar el impacto del proyecto, la cooperativa buscó un sponsor que compartiera sus valores: innovación, durabilidad, resistencia, funcionalidad y conciencia ambiental.
En esa búsqueda surgió la posibilidad de encararlo con Casio, una marca con fuerte identidad ligada a la tecnología, la precisión y la resistencia, especialmente a través de su línea G-Shock.
El desafío fue claro: crear una obra a pedido de Casio, que no solo represente a la firma, sino que también cuente una historia sobre reciclaje, reutilización y economía circular.
De esta manera, la iniciativa cuenta con varias historias al mismo tiempo: la de una cooperativa que transforma residuos en oportunidades, la de una marca internacional que apuesta por la sustentabilidad, la del plástico que deja de ser descarte y se convierte en obra, y la del tiempo, el clima y el ambiente que lo rodea. Todo esto condensado en dos relojes que invitan a mirar, pensar y preguntar.
"Saludamos y respaldamos estas iniciativas vinculadas a la gestión de residuos en épocas estivales, donde cada año se muestra más conscientemente el compromiso con el tema de reciclaje por parte del sector cooperativo, la comunidad y el sector privado trabajando en conjunto", señaló Ramiro Martínez, presidente de Conarcoop.

