Turismo consciente
En el corazón de Traslasierra, pensaron una temporada con sello verde
Una localidad cordobesa estableció una ordenanza para fomentar las buenas prácticas ambientales en hotelería, gastronomía y también para los turistas
Por: Eugenia Langone mail
En medio del paraíso serrano cordobés, la localidad de Nono puso a rodar la temporada de verano con una fuerte apuesta a que los visitantes disfruten de la naturaleza y sus servicios, pero sin dejar de lado las buenas prácticas ambientales, especialmente en el sector gastronómico y turístico.
A modo de preparación, el Concejo Deliberante de esa comunidad aprobó en diciembre último el programa Sello Verde que marca nuevos estándares a la hora de recibir a los visitantes para esta temporada y las por venir.
La ordenanza aprobada el 2 de diciembre, en la previa de la temporada estival, crea el programa Sello Verde. Se trata de un sistema de sostenibilidad y buenas prácticas ambientales dirigido específicamente al sector turístico, por lo que alcanza tanto a cabañas de alquiler, posadas y hoteles como a restaurantes, bares, cafeterías y emprendimientos afines.
“Promover y fomentar la transición hacia prácticas sostenibles en el sector turístico y gastronómico” es el objetivo de la medida que deja planteados incentivos que van desde la participación en eventos municipales y visibilidad institucional hasta beneficios impositivos y reconocimiento público.
Nono se ubica a 150 kilómetros de Córdoba capital y es una de las joyas de los pueblos del Valle de Traslasierra, a sólo 7 kilómetros de Mina Clavero, la principal referencia de la zona. El pueblo de algo más de 2.400 habitantes es un escenario serrano que convoca visitantes a lo largo de todo el año y que en verano tienen a los balnearios sobre el río Chico, Paso de las Tropas y Los Remansos, entre sus principales atractivos.
Los criterios
El programa establece seis criterios básicos sobre los que se estructura el sistema que son: gestión integral de residuos, instalación de sistemas de captación y almacenamiento de agua pluvial, implementación de sistemas de iluminación eficiente, creación y mantenimiento de huerta propia para autoconsumo o abastecimiento local, movilidad y educación ambiental y participación.
Sobre esos ejes, la ordenanza establece que los establecimientos de servicios deberán cumplir por lo menos con dos de los seis criterios para acceder al Sello Verde, al mismo tiempo que establece tres niveles de reconocimiento de acuerdo a las prácticas implementadas.
Así, crea un “Sello Verde Básico” para quienes desarrollen prácticas sobre dos de los criterios, un “Sello Verde Intermedio” para los servicios que alcanzan los al menos cuatro criterios y, por último, un “Sello Verde Destacado” para los que servicios que alcancen los cinco puntos o más.
Los sellos tendrán una validez anual y se establece una renovación anual a través de un informe de continuidad y mejora de las prácticas sostenibles.
Los beneficios, según se detalla en la normativa, son la inclusión de los establecimientos en guías turísticas y plataformas digitales oficiales del Municipio, la convocatoria a participar en ferias, eventos y exposiciones, el acceso prioritario a patrocinios y colaboraciones en eventos culturales y turísticos, beneficios impositivos y el reconocimiento público en actos oficiales y medios municipales, así como de la difusión en redes sociales y otros canales institucionales.

