Un gigante del limón
Exprimen su propio biogás para avanzar en una usina verde
Una de las mayores exportadoras de limón orgánico del mundo avanza en la cogeneración energética para reducir el consumo energético industrial. Aquí te lo contamos
Por: Juan Ignacio Paur mail
Citromax S.A.C.I., una de las principales productoras y exportadoras de limones orgánicos y sus derivados del mundo nacida en Estados Unidos y con base operativa en Tucumán, avanza en un proyecto de reaprovechamiento energético del biogás que ya se genera en su planta de tratamiento de efluentes en Argentina. La iniciativa busca transformar un excedente de este biocombustible —producido a partir del tratamiento anaeróbico de residuos y efluentes industriales— en energía eléctrica y térmica, con el objetivo de autoabastecer procesos clave y reducir el consumo energético de la operación industrial.
“El biogás se produce actualmente en nuestro reactor anaeróbico como parte del tratamiento secundario de efluentes”, explica Rodolfo Arrueta, gerente de Medio Ambiente y Sustentabilidad de la compañía. “Durante años se utilizó para calentar el propio reactor y mejorar sus condiciones de operación, pero a partir de mejoras técnicas e inversiones en el tratamiento primario y en la eficiencia del sistema, comenzamos a generar más biogás del que se necesita solo para ese fin”.
Ese excedente es el que dio origen al nuevo proyecto. La iniciativa contempla la generación de energía eléctrica a partir del biogás, junto con un esquema de cogeneración térmica que permita recuperar calor para reintegrarlo al proceso.
“La idea es avanzar hacia el autoabastecimiento eléctrico de la planta de tratamiento de efluentes y, eventualmente, contar con un excedente que contribuya a reducir los costos energéticos de la planta industrial”, señala.
El proyecto se enmarca en una lógica de economía circular, en la que los subproductos del propio proceso industrial dejan de ser un pasivo para convertirse en un recurso energético estratégico. Además, la recuperación del calor generado permitiría optimizar aún más el rendimiento del reactor anaeróbico, cerrando un círculo de eficiencia técnica y ambiental.
Si bien aún no hay una fecha de puesta en marcha definida, la iniciativa se encuentra en una etapa avanzada de análisis técnico, enfocada en variables de eficiencia, estabilidad operativa y escalabilidad. “No se trata solo de incorporar tecnología, sino de hacerlo con impacto real”, concluye Arrueta. “Este proyecto forma parte de nuestro programa de transición energética y de las acciones que estamos desarrollando para adaptarnos y mitigar los efectos del cambio climático”, agrega.
Un largo camino
El proyecto de biogás se apoya en un modelo de gestión sostenible que Citromax viene consolidando desde hace más de dos décadas, en respuesta a las crecientes exigencias ambientales de los mercados internacionales a los que exporta. Lejos de tratarse de una tendencia coyuntural, el enfoque se fue integrando de manera progresiva a todas las áreas de la compañía, como parte de una estrategia productiva y competitiva de largo plazo.
“La sustentabilidad empezó a tomar un rol central cuando entendimos que era una condición para competir y crecer en el mundo”, señala Arrueta. “Con el tiempo se transformó en una forma de gestionar la empresa en su conjunto: hoy atraviesa desde las decisiones industriales hasta la planificación productiva y la relación con el entorno”, agrega.
“La sustentabilidad empezó a tomar un rol central cuando entendimos que era una condición para competir y crecer en el mundo”
Ese enfoque integral queda reflejado en el Reporte de Sostenibilidad 2024, donde se detallan las políticas de gestión responsable, la adopción de estándares internacionales y la alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. En ese marco, la gestión del agua y el tratamiento de efluentes industriales se consolidaron como uno de los ejes prioritarios: solo en 2023, la empresa invirtió más de u$s1,5 millones en la ampliación y mejora de sus sistemas, con el objetivo de reducir la huella hídrica y recuperar recursos dentro del propio proceso productivo.
En paralelo, el manejo de residuos orgánicos se convirtió en otro pilar del esquema sostenible. Durante el último año, más de 19.500 toneladas de residuos orgánicos fueron compostadas, alcanzando el 100% del material generado en la cadena productiva. Esta lógica de economía circular se expresa también en iniciativas como la huerta agroecológica propia de aproximadamente 1.200 m2, desarrollada con compost interno, que en 2022 abasteció el 25 % de las hortalizas utilizadas en las cocinas de la planta.
“Son ejemplos concretos de una estrategia que busca cerrar ciclos y generar valor a partir de lo que antes se consideraba residuo”, resume.
El compromiso ambiental se extiende además a la conservación del territorio. Cerca del 60% de las hectáreas administradas por Citromax conserva bosque nativo de yungas, en el marco del programa Paisaje Productivo Protegido, que apunta a compatibilizar la producción agrícola con la preservación de la biodiversidad. Para la compañía, estas acciones forman parte de una misma hoja de ruta: una estrategia de largo plazo que integra sustentabilidad, competitividad y proyección internacional.


