Gestión con trazabilidad
Estudia el ADN de los residuos corporativos y diseña planes a la carta
Opera en la Ciudad de Buenos Aires y trabaja con clientes como la Sociedad Rural y el Hipódromo de Palermo. Planea expandirse a la provincia y, a futuro, a todo el país
Por: Milagros Oliver mail
Con flota propia, planta de reciclado habilitada y trazabilidad digital punta a punta, armó un modelo de negocios que le permitió ser reconocida por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (Caba) como una empresa emisora de certificados para otras que gestionan sus residuos a través de ella. Ese fue el camino que transitó EcoKlin, una firma que hoy gestiona residuos en las 15 comunas de Caba y prevé dar el salto hacia provincia de Buenos Aires y el resto del país.
"La manera más económica de mover positivamente la sustentabilidad, o de bajar el impacto de la huella de carbono, es gestionando los residuos", afirmó Gerardo Klinger, gerente y creador de EcoKlin, en diálogo con Ecobiz.
La empresa nació como una unidad de negocio dentro del holding Grupo Sima, que hasta entonces se dedicaba a servicios de mano de obra intensiva en seguridad y limpieza. La decisión de sumar la gestión de residuos respondió a dos factores que detectaron en el mercado: por un lado, el marco normativo porteño - la ley 1.854 de Basura Cero, que exige una gestión consciente de los residuos -; y por otro, una demanda creciente de empresas e instituciones que necesitaban cumplir objetivos de sustentabilidad, ya sea por estándares internacionales o por exigencias ambientales incluidas en pliegos licitatorios. “En un análisis intensivo del mercado, notamos que los clientes tenían una gran necesidad”, subrayó el gerente.
El proceso
EcoKlin hace un relevamiento en las empresas que tiene como clientes para identificar qué residuos generan y en qué sectores. A partir de ese diagnóstico, se define un plan de trabajo personalizado en donde se establece que tipo de contenedores corresponden a cada sector según el tipo, tamaño y cantidad de residuo que produce.
La firma utiliza un sistema de "producción activa", según afirman. "El sistema nos va informando en la calle con qué tipo de carga y magnitud viene el camión, a qué hora llega y se va preparando la producción en planta", indicaron. Cada día, en ese establecimiento ubicado en el barrio de Barracas, se repite el mismo circuito: descarga, procesamiento, enfardado - para achicar el volumen del material reciclable - y, finalmente, pesado. Los fardos ya armados se van retirando en el día a día, rumbo a su comercialización.
"Nosotros tenemos una política de que el reciclado no es correr atrás del residuo, sino que se trata de una logística inversa, porque parte de todo este combo es cuidar la emanación de gases, la cantidad de distancia recorrida y los recursos", aseguró Klinger.
Una vez en la planta, se separa en los cinco materiales básicos y se realiza una lectura por cliente para evaluar cómo está haciendo la separación cada uno y qué falencias hay. "Esto nos permite ir corrigiéndolos por medio de capacitaciones", sumó el gerente.
Ese mismo sistema de producción activa es el que sostiene la trazabilidad, ya que además de coordinar el retiro y la producción en planta, comunica automáticamente los datos del proceso al ente regulador.
Esa trazabilidad verificable es, justamente, lo que le permitió a EcoKlin ser reconocida por el gobierno porteño como emisora de certificados para las empresas que gestionan sus residuos a través de ella.
In situ
Además, EcoKlin realiza operativos de separación in situ para eventos masivos. Dentro de sus clientes están la Sociedad Rural Argentina, el Hipódromo Argentino de Palermo y el Ministerio de Desarrollo Económico de la Ciudad de Buenos Aires. También trabaja con laboratorios y empresas de distintos rubros.
En el caso de la Sociedad Rural, el volumen que manejan es uno de los más altos. Trabajan con entre cuatro y cinco pabellones que funcionan de febrero a diciembre, con exposiciones que se arman y desarman constantemente, y la mayoría exigen estándares de sustentabilidad tanto en los productos exhibidos como en los stands, en general reciclables o recuperables.
Inversión en infraestructura
EcoKlin cuenta con una planta de reciclado propia y un depósito que están reconvirtiendo también en planta y prevén tener lista para 2027, pensada para ampliar la capacidad de rotación y dar el salto hacia el mercado de la provincia de Buenos Aires.
La empresa trabaja con una flota de camiones gasoleros y camiones Iveco italianos de baja emanación. “Funcionan a GNC y tienen un catalizador que emite un 43% menos de gases que el combustible fósil convencional”. Para fines de 2026, además, apuntan a incorporar una unidad eléctrica: “Estamos haciendo un estudio de mercado para que no sea solo tenerlas, sino que realmente impacten los números”.
Pero los planes de la compañía no se agotan ahí. En septiembre presentará una propuesta en un pliego licitatorio público-privado de la Ciudad de Buenos Aires para la recolección de residuos por zona. “El objetivo es escalar nuestro sistema de trazabilidad digital, primero a la provincia y luego al resto del país, replicando el mismo esquema de comunicación con los entes reguladores locales”, cerró Klinger.



