Industria
31.03.2026

Basura cero

Arcor reutiliza caramelos fallados en insumos para alimentación animal

Es una de las varias acciones que realiza la mayor empresa de golosinas de Latinoamérica en su meta de basura cero. Conocé más

Los caramelos que no pasan los controles de calidad no se tiran: se procesan con equipos diseñados a medida para transformarlos en jarabes reutilizados para alimentación animal y lo que no puede aprovecharse se reprocesa. Ese es uno de los ejemplos más ilustrativos de cómo Grupo Arcor, la mayor empresa de golosinas de América Latina, repensó el destino cada descarte de su proceso productivo. Esta acción se suma otras como el rechazo de la zaranda de maíz que se convierte en alimento para animales; lodos y tierras filtrantes que sobran de la limpieza industrial y se reutilizan como mejoradores de suelo o residuos sólidos urbanos generados en planta que se compactan y viajan a la industria cementera, donde se usan como fuente de energía.

Grupo Arcor logró valorizar el 97% de sus residuos industriales al cierre de 2025, y certificar que 35 de sus 53 bases productivas ya no envían ningún descarte a enterramiento. El objetivo para 2026 es que los 18 sitios restantes completen ese mismo camino, cerrando así el ciclo de su Programa Corporativo de Gestión de Residuos, que lleva adelante desde 2017.

El resultado es parte del Programa Corporativo de Gestión de Residuos que la empresa lleva adelante desde 2017, orientado a que los descartes de sus procesos productivos dejen de ser un problema para convertirse en recursos para otras industrias.

"Avanzar hacia el modelo de cero desechos implica repensar la forma en que producimos y consumimos, incorporando una mirada de ciclo de vida que priorice la prevención, la eficiencia en el uso de los recursos y la valorización de los materiales", señaló Bárbara Bradford, gerente corporativo de Sustentabilidad de Grupo Arcor.

"En Arcor trabajamos para integrar estos principios en toda nuestra operación y cadena de valor, convencidos de que la economía circular es clave para construir sistemas productivos más resilientes y sostenibles en el largo plazo", agregó.

La empresa sostiene que el desafío no es solo interno: requiere el compromiso de toda la cadena de valor, desde proveedores hasta aliados estratégicos, y que la innovación tecnológica es una herramienta central para seguir avanzando.

Según la Organización de Naciones Unidas, cada año se generan más de 2.000 millones de toneladas de residuos urbanos a nivel global que, cuando no son gestionados adecuadamente, pueden generar contaminación, degradar los ecosistemas y contribuir al cambio climático. 

Los basurales y vertederos, por ejemplo, emiten metano, uno de los gases de efecto invernadero con mayor potencial de calentamiento, mientras que la dispersión de residuos impacta en la biodiversidad y contamina suelos, agua y aire. Además, una gestión inadecuada favorece la liberación de microplásticos y compuestos químicos que profundizan la contaminación y deterioran la calidad ambiental.

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